domingo, 3 de febrero de 2013

Javier Acosta (1967 )

Labios de Harpo


Mientras te duermes leo
los labios de Harpo Marx
en una de esas películas
que pasan a la madrugada.
Casi nada se oye:
la turbina en reposo del verano.
La demorada traslación
de los satélites del enemigo
que toman instantáneas al insomnio.
Las posiciones de tu cuerpo
haciendo señas a la noche.
Los movimientos ensayados
de gente como tú que sueña.
El tímido comportamiento de las horas
que pasean sin zapatos por tu espalda.
Artículos aparatosos
que Harpo Marx
llevaba en los bolsillos: megáfonos,
trombones,
tijeras de agua dulce,
orquídeas de antimonio.
Cosas para que el sueño no termine,
para que no se agoten
las posiciones de tu cuerpo
(no he despertado, no despertaré).


(texto tomado de Regla de tres, ed. Universidad Autónoma de Zacatecas, México, 2007.)

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