jueves, 28 de febrero de 2013

Muere el "pequeño sicario"

Esta madrugada fueron encontrados los cuerpos de seis personas, cuatro de ellos son mujeres, un hombre y el otro es de un menor de 13 años de edad, quien fue detenido y liberado hace 24 días, confirmó el procurador de Justicia, Arturo Nahle García.
Los seis cadáveres presentaban signos de tortura y fueron abandonados en las inmediaciones de los municipios de Morelos y Vetagrande, indicó el titular de la Procuraduría General de Justicia de Zacatecas (PGJZ) en declaraciones a la prensa.
Según testigos, alrededor de las 02:00 horas escucharon balazos en el municipio de Morelos, ubicado a 30 kilómetros de esta capital, supuestamente por un enfrentamiento entre bandas rivales de la delincuencia organizada y luego descubrieron los seis cuerpos.
La madrugada de este jueves, tras el hallazgo de los seis cuerpos, se informó que fue una llamada anónima al Sistema de Emergencia 066 la que permitió localizarlos, por lo que al lugar acudieron policías ministeriales y peritos de la Procuraduría General de Justicia.
Asimismo, hoy las fuerzas de seguridad pública en el municipio de Fresnillo efectuaron la detención de cinco centroamericanos y dos mexicanos, presuntamente vinculados a la delincuencia organizada.
El menor de edad, Jorge Armando Moreno, hallado muerto, fue detenido el pasado 4 de febrero como presunto responsable de participar en 10 asesinatos, de los cuales en tres reconoció que él fue el homicida, sin embargo y pese a haber confesado sus crímenes, fue liberado horas después.
La liberación del menor de edad se debió a que la Ley de Justicia para Adolescentes los sanciona de 14 años en adelante y él contaba en ese momento con 13 años y seis meses, lo que generó molestia entre la sociedad. Desde entonces se desconocía su paradero.
En ese momento, el procurador del estado, Arturo Nahle García, propuso la revisión de la edad mínima para sancionar a los jóvenes, ya que calificó al menor citado como sumamente peligroso y estaba en contra de que hubiera sido puesto en libertad.


(¿Alguien recuerda a la "Banda de los Pañales", llamada así por ser una célula de menores de edad que operaban en distintos municipios de Zacatecas. Nota de notimex en "sin embargo".)

Bolaño me tomó el pelo

Pese a lo aparente, aproximarse a la figura de Roberto Bolaño no es una tarea que haya concluido. Pareciera lo contrario, por las exhaustivas lecturas que de su obra se han desprendido. Sin embargo, el acercamiento hacia su producción se ha visto eclipsado por la fama suscitada por su persona. El escritor como la estrella de pop. Existen análisis presurosos que se han dedicado a exaltarlo hasta la incongruencia. Son contados aquellos que han tenido la suficiencia de acercarse a su obra, que no es poca, con el objeto de alejarse del mito.
Bolaño fue un pésimo escritor (lean Los detectives salvajes con atención). Pero no es su peor cualidad. Su mayor defecto fue siempre su incapacidad para concluir sus libros. Y aquellos que finalizó no se encuentran dentro de lo mejor de su biobibliografía. Títulos blandos, endebles, badulaques, que sólo nutren un catálogo. Algunos ejemplos de su poca habilidad para terminar sus libros: la póstuma 2666, se presume que se trata de una obra concluida, a la cual le faltó una última revisada. Puede ser purista si se quiere, pero ¿acaso no una novela que se va a la imprenta sin la última revisión de su autor, está inconclusa? Un borrador que se edita. Imagine una versión de Rayuela sin la corrección de galeras de Cortázar.
Lo mismo sucede con Los detectives salvajes. Se asume que es una novela perfectamente estructurada, pero con un final que defrauda. No por el acto de terminar con una figura geométrica, sino porque ese hecho propone algo que expuso Cortázar en Rayuela, al proponer distintos finales a través del “tablero de dirección”. Un juego, sí, pero que jamás perdió de vista su cometido: la novela, aunque se haya decretado muerta en ocasiones, es el género literario por excelencia. Y una novela necesita un final. De lo contrario podría continuar la narración o sugerir una saga. La sensación que produce la lectura total de Los detectives salvajes, pero que el recuadro atempera. Y nos encontramos ante una obra inconclusa. Bolaño fue un escritor que nunca llegó tarde a nada. Y lo abandonaba todo demasiado rápido. Como al final de Los detectives.
Bolaño no perteneció a ninguna corriente literaria abiertamente, pero para mí fue un escritor del crack, por El Tercer Reich y sus aproximaciones a Archimboldi. Otras de sus obras, como por ejemplo Los sinsabores del verdadero policía, las escribió sólo para respaldar a la crítica que calificó a Los detectives como la mejor novela mexicana de su generación.
He oído disparates sobre Bolaño, pero ninguno tan rotundo como aquel que sugiere que era un poeta vanguardista. Y he aquí una vez más su vocación por no concluir las empresas. Soslayó su carrera de poeta para convertirse en novelista. Fue lo mejor que pudo hacer con su vida. Esa decisión lo salvó del anonimato. Bolaño es un escritor sin patria. Dejó Chile a medias, a México más que conocerlo lo presumió. Ni siquiera su identidad quedó resuelta. Hoy en día es orgullo de los chilenos, pero él les dio la espalda.


(nota de Carlos Velázquez sacada del sitio "la semana de enfrente".)

miércoles, 27 de febrero de 2013

Cumpleaños en vendaval: El Siglo de Torreón

 El crimen organizado volvió a atacar este miércoles por tercer día consecutivo las instalaciones del diario El Siglo de Torreón, el principal rotativo de la Comarca Lagunera, en el norte de México. Alrededor de la una de la tarde de ayer fueron atacados los policías federales que custodian la sede del periódico. Un trabajador de una maquiladora cercana resultó muerto y un agente herido.
El periódico fue atacado a balazos también en la tarde del martes. Al menos 30 impactos de bala de AK 47 de los conocidos como cuerno de chivo alcanzaron la fachada y las ventanas del edificio. Cuatro civiles resultaron heridos leves. Y el lunes una patrulla de la Policía Federal que permanecía estacionada frente a la sede del diario fue atacada por un grupo armado.
Además, el pasado día 8 cinco trabajadores de El Siglo de Torreón fueron secuestrados durante varias horas con intención de intimidarles en su trabajo. El diario, que ya sufrió dos atentados en 2009 y 2011, publica mañana jueves un editorial bajo el titular 91 años en el que dice cumplir años “en medio de la peor ola de violencia desatada en su contra en esta larga vida”. El editorial denuncia “la falta de garantías para el ejercicio periodístico” y su firme “compromiso de continuar informando a pesar de la violencia” con “claridad y veracidad”.
El diario señala desconocer si el grupo responsable del secuestro de sus trabajadores es el mismo de los últimos ataques y afirma: “Lo que está claro es que la impunidad en el primer caso invitó a las demás agresiones”. Y concluye: “La intimidación contra los medios es un ataque a la comunidad entera, a la que servimos con nuestra información. La ausencia de protección institucional al trabajo periodístico es el principal reto que enfrenta no solo El Siglo de Torreón sino decenas de medios de comunicación en todo el país”.
La Comarca Lagunera, entre los Estados de Coahuila y Durango, se ha convertido en los últimos meses en una de las zonas más violentas de México, donde varios carteles de la droga se disputan la primacía. La alcaldesa de Gómez Palacio, ciudad conurbada a Torreón, Rocío Rebollo, ha sufrido tres atentados en las últimas semanas. Primero, dispararon contra su vivienda, luego incendiaron varias fábricas de su familia y por último dispararon contra la sede municipal. Rebollo ha denunciado el abandono en que se encuentra por parte de las autoridades estatales y federales.


(nota de Luis Prados tomada del sitio "el país".)

Nicanor Parra (1914 )

Y estos son los desafíos...

Y estos son los desafíos del Cristo de Elqui:
que levanten la mano los valientes:
a que nadie se atreve
a tomarse una copa de agua bendita
a que nadie es capaz
de comulgar sin previa confesión
a que nadie se atreve
a fumarse un cigarro de rodillas
¡gallinas cluecas - gallinas cluecas!
a que nadie es capaz
de arrancarle una hoja a la Biblia
ya que el papel higiénico se acabó
a ver a ver a que nadie se atreve
a escupir la bandera chilena
primero tendría que escupir mi cadáver
apuesto mi cabeza
a que nadie se ríe como yo
cuando los filisteos lo torturan.


(texto tomado de Poemas para combatir la calvicie, antología, Julio Ortega, compilador, edición Fondo de Cultura Económica, México, 1993.)

martes, 26 de febrero de 2013

El Siglo de Torreón, blanco inmóvil

Torreón, Coah.– Un grupo armado disparó la tarde este día contra las instalaciones de El Siglo de Torreón, y contra elementos de la Policia Federal que resguardaban el edificio. No se reportan heridos ni detenidos, informó el mismo diario.
El ataque habría ocurrido alrededor de las 18:30 horas en la esquina de avenida Matamoros y Acuña cuando sujetos a bordo de un vehículo abrieron fuego contra una de las entradas y la fachada del complejo.
Los primero reportes señalan que las instalaciones del medio coahuilense fueron impactadas en 20 ocasiones con proyectiles de AK-47.
Tras el ataque, tres personas tuvieron crisis nerviosas, por lo que tuvieron que ser atendidas por personal de la Cruz Roja. Además se informó de daños materiales en vehículos estacionados en los alrededores.

(nota sustraída del sitio "sin embargo". Es la segunda agresión que sufre el medio informativo entre la madrugada y la tarde del martes 26 de febrero.)

La cuña aprieta

El Gobierno de Enrique Peña Nieto ha dado este martes un tremendo golpe de efecto para dejar claro que soplan nuevos vientos de cambio en México con la detención de Elba Esther Gordillo, líder vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), el más grande de América Latina con más de un millón de miembros, y una de las personas más poderosas del país en las últimas dos décadas. La Maestra, como se le conoce, fue detenida en la tarde por policías federales en el aeropuerto de Toluca, capital del Estado de México, acusada del desvío de fondos del sindicato a través de numerosas operaciones bancarias irregulares entre los años 2008 y 2011.
El procurador (fiscal) general de la República, Jesús Murillo Karam, informó en conferencia de prensa de que la presidenta del SNTE se beneficiaba de una trama para el desvío sistemático de los recursos del sindicato y de lavado de dinero. Otras tres personas que participaban en ese esquema delictivo, Nora Guadalupe Ugarte, Isaías Gallardo y José Manuel Díaz Flores, realizaron decenas de transferencias por más de 2.000 millones de pesos (más de 120 millones de euros) a cuentas bancarias de Estados Unidos, Suiza y Liechtenstein. Posteriormente, ese dinero era retirado mediante cheques y servía para realizar pagos en una cadena de tiendas de lujo norteamericana y en una clínica de cirugía estética también en EE UU, para la compra de dos casas en California y obras de arte, o para pagar la propia tarjeta de crédito de La Maestra, entre otros destinos.
Murillo Karam afirmó que la detención de Gordillo demuestra que con el nuevo Gobierno “nadie está por encima ni al margen de la ley”. La investigación sobre el desvío de los fondos de los maestros mexicanos ha sido llevada a cabo por la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda. El procurador apuntó también a un posible delito contra la Hacienda pública por parte de la líder sindical al mencionar que las cantidades pagadas por ésta en impuestos en los últimos años eran muy inferiores al volumen de dinero que manejaba, descubierto ahora.
La detención de la Maestra se produce justo al día siguiente de que el presidente Enrique peña Nieto promulgase la reforma educativa, primer paso de la agenda de transformación del país recogida en el Pacto por México firmado por las principales fuerzas políticas, y al que se oponía frontalmente Elba Esther Gordillo. La iniciativa legal contempla la reforma de la carrera docente, un sistema de evaluación de los profesores y un censo del número de maestros, tres medidas que socavaban el poder de la líder del SNTE.
La Maestra dirigía también de forma indirecta el partido Nueva Alianza, cuya alianza con el PRI se rompió a comienzos de la pasada campaña para las elecciones presidenciales, y ella misma fue durante años dirigente del viejo partido. Su detención recuerda inevitablemente al arresto del líder del sindicato petrolero Joaquín Hernández Galicia, apodado La Quina, por el ex presidente Carlos Salinas de Gortari en 1989 a los pocos meses de subir al poder y que ha quedado para la historia política de México como El Quinazo.


(Efectivamente, lo de EPN es un golpe "efectista". Nota clonada del sitio "el país", autor, Luis Prados.)

Juan Gelman, obra reunida

Asusta un poco físicamente este volumen, de considerable peso con poemas impresos uno tras otro sin respetar la página. Tal vez, los editores hubieran debido pensar en la incomodidad de la lectura y distribuir el conjunto en dos volúmenes más manejables. Pero esto nada tiene que ver con la excelencia de la poesía de Juan Gelman, nacido en Buenos Aires en 1930, bien conocido por los lectores españoles interesados por la poesía y ganador del Premio Cervantes 2007. El conjunto llega acompañado por dos breves prólogos, uno de Julio Cortázar, que escribiera en 1981 para uno de sus libros, y otro de Pere Gimferrer, de 2012, para la presente edición. Pese a su brevedad, ambos constituyen dos piedras de toque insalvables.

El apellido Gelman procede de una familia de judíos ucranianos que se establecieron en Buenos Aires. En 1955, Juan formó parte de un grupo de poetas que se denominaron “El pan duro” y en 1956 publicó ya su primer libro de poemas Violín y otras cuestiones. Ejerció el periodismo que practica todavía hoy en “Página 12” y que reunió en dos volúmenes. En 1967 entró en las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias) que, en 1974, se fundirían con Montoneros. Abandonó su país en 1976 y pasó un largo exilio en Italia, Francia y hoy en México D.F. En 1989, fue indultado por Carlos Menem junto a otros 64 ex-guerrilleros, aunque con anterioridad había viajado, clandestino, a Buenos Aires. Escribió Cortázar en el mencionado prólogo: “Hombre al que le han segado la familia, que ha visto morir o desaparecer a los amigos más queridos, nadie ha podido matar en él la voluntad de subtender esa suma de horror como un contragolpe afirmativo, creador de nueva vida. Acaso lo más admirable en su poesía es su casi impensable ternura allí donde más se justificaría el paroxismo del rechazo y la denuncia, su invocación de tantas sombras desde una voz que sosiega y arrulla, una permanente caricia de palabras sobre tumbas ignotas”. Nadie sabría, como se supone, decirlo con mayor propiedad.

Conviene admitirlo desde un principio: Juan Gelman es uno de los grandes referentes de la lengua del pasado y presente siglo. Es un renovador del lenguaje, un mago que recrea y construye neologismos de toda suerte, un amante de la palabra como instrumento no sólo comunicativo, sino objeto de belleza en sí misma. Activo desde la década de los sesenta, su producción se acelera en los veinte últimos años. Sin embargo, ya en Gotán advertimos esa conciencia crítica que ha de justificar la producción poética no exenta de humor: “Los poetas se mueren de vergüenza/.../ Muchos de ellos se encuentran sin cojones/ en el momento culminante del cariño;/ no es problema, se escriben un versito/ pa´la posteridá”. Ironiza sobre sí mismo y hasta sobre la revolución, un tema que se reitera.

El presente volumen incluye todos sus libros poéticos, incluido el último: El emperrado corazón amora, de 2010. Gelman es heredero de la estética de Huidobro y de Vallejo, de Alejandra Pizarnik, de Nicanor Parra y José Ángel Valente, renovadores todos de la palabra poética, más atentos a la materialidad fónica, en ocasiones, que a nuevas musicalidades. En el prólogo a Com/posiciones escribe un “exergo” donde puntualiza que “puse cosas de mí en los textos que los grandes poetas escribieron hace siglos”, pero descubriremos aquí una mística de la palabra que el poeta enciende con su voz: “tal es el misterio de la palabra humana. Procede, cualquiera sea la lengua, del mismo vuelo entre la oscuridad y la luz”. En ocasiones deshace la estructura sintáctica y, a menudo, desmantela las formas de puntuación ortodoxas, rompe los versos con el signo / que ha de permitirle acelerar los ritmos. Puede adquirir, incluso la forma de prosa, de calidades autobiográficas, como en “Bajo la lluvia ajena” (Notas al pie de una derrota, Roma, 1980), aunque los textos cobran un aliento nostálgico. Penetran en la tragedia íntima en el dedicado a su hijo y a su madre, fallecida durante su largo exilio. Su atracción por la lengua de los poetas del Siglo de Oro españoles le llevaría a una experiencia extraordinaria, la confección, entre 1983 y 1985 de un libro escrito en sefardí.

Los textos vienen acompañados por una versión al castellano moderno: “tu silenziu/ disparta/ lus gritus/ del mundu”, escribe en el poema X de la serie. Gelman intenta, en efecto, captar no sólo el drama argentino, sino el destino de la condición humana. No importa que alguno de sus libros esté dedicado expresamente a su país. El lector destinatario es el amante de la poesía que ha de descubrir en estas páginas muchos y diversos alicientes, la complicidad buscada.



(nota de Joaquín Marco tomada del sitio "el cultural", en El Mundo, español.) 



lunes, 25 de febrero de 2013

Militar contra las minifaldas

La Dirección Municipal de Seguridad de Ciudad Acuña, Coahuila, inició una campaña en contra del uso de minifaldas, de acuerdo con las normas establecidas por el Bando de Policía y Buen Gobierno. Usar esa prenda será incluso objeto de sanción tanto para mujeres como para los homosexuales que las porten.
En esa ciudad queda prohibido el uso de esa prenda en defensa del “respeto a la moral, el pudor, la decencia y las buenas costumbres”, por lo que también se ha determinado sancionar a las mujeres que vistan de “forma provocativa” en vía pública.
La medida también aplicará a la comunidad homosexual que vista de tal forma, por lo que se prevé el inicio de una campaña enérgica.
El general Javier Aguayo y Camargo, director de Seguridad Pública de Acuña, invitó a la ciudadanía a denunciar a quienes porten esas prendas para salvaguardar la integridad de la comunidad, pues significa “una falta a las reglas de urbanidad y la moral”, por lo que tachó de “grave” el uso de vestimenta corta.
Además, dijo, con esto se previene que las familias coahuilenses “presencien un espectáculo bochornoso”.
Aquellas personas que visten de forma “provocativa”, tanto hombres como mujeres, afirmó el general –quien ocupó ese mismo puesto en San Luis Potosí y en la ciudad de Chihuahua– son delincuentes en potencia, pues pueden utilizar su apariencia en “para cometer algún acto ilícito”.
También indicó que quienes sean denunciados por “enseñar de más” serán detenidos y multados. Parte de la medida, añadió, fue la mala impresión que causan a la sociedad las mujeres dedicadas a la prostitución.


(nota tomada parcialmente del sitio "sin embargo".)

Todas las calles llevan tu nombre, Mario Santiago


Venía de México. Era 1977 y Roberto Bolaño aterrizaba en Barcelona. Tenía 24 años y se instalaba en una pieza de un viejo edificio en la calle Tallers. "El piso era tan precario que no tenía ni ducha", recordaría su amigo Antoni García Porta.
En Barcelona, Bolaño hizo sus primeras amistades literarias tras dejar en el DF al grupo de poetas "infrarrealistas". Sin embargo, pronto escapó otra vez. "Necesitaba irme a algún sitio donde no conociera a nadie", diría el escritor nacido en Santiago en 1953. Así llegó a Gerona, donde arrendó una pieza en el barrio Las Pedreras. Con el permiso de residencia vencido, vendía por las tardes artesanía en la calle. En las mañanas escribía. Con los años, otro escritor desconocido por entonces, Javier Cercas, diría: "Tenía un aire de hippie, de esos que andan vendiendo baratijas". Era un futuro incierto, pero Bolaño vivía con una certeza: sería escritor. El autor de Los detectives salvajes se convertiría no sólo en un narrador reconocido, sino en una leyenda.
Su vida en España, que terminó con su muerte el 15 de julio de 2003, a los 50 años, será repasada a una década de su partida en la exposición "Archivo Bolaño 1977-2003”, que abrirá el 5 de marzo en el Centro Cultural Contemporáneo de Barcelona. La muestra contará con materiales inéditos gracias a la venia de los herederos de Bolaño. Abarca fotografías, cuadernos, manuscritos, entrevistas, cartas, fanzines, su biblioteca personal y juegos de estrategia, uno de los pasatiempos preferidos del autor de Nocturno de Chile. “Archivo Bolaño 1977-2003” coincidirá con la sexta edición de Kosmopolis, un festival literario que justamente Bolaño inauguró en su primera versión en 2002, con la lectura del texto “Derivas de la pesada”. En la conferencia de este año hablará el crítico Ignacio Echevarría, amigo y editor de su obra póstuma.
La exposición se dividirá en tres etapas. La primera, llamada “La universidad desconocida”, retoma sus años en Barcelona. Luego, vendrá su vida en Gerona, de 1981 a 1985, con el nombre “Dentro del caleidoscopio”. Y cierra con “El visitante del futuro”, su llegada a Blanes hasta su muerte en 2003. El verano de 1985 Bolaño llegó al balneario de Blanes con su mujer, Carolina López, con quien tendría dos hijos. Fue donde publicó la mayoría de su obra: desde La pista de hielo hasta El gaucho insufrible.
El homenaje, que se extenderá hasta el 30 de junio en el Centro Cultural de Barcelona, tendrá un catálogo a cargo de Valérie Miles (codirectora de revista Granta), con textos de García Porta, Javier Cercas y Enrique Vila-Matas, además de la crítica chilena Patricia Espinosa y Bárbara Epler, editora de New Directions, sello que publicó por primera vez a Bolaño en EE.UU.
Hoy, el panorama en España para Bolaño es otro. En Gerona, una calle lleva su nombre, y en la biblioteca de Blanes tiene una sala, donde hay una placa que dice: "Yo sólo espero ser considerado un escritor sudamericano más o menos decente, que vivió en Blanes".
El escritor en el cine
La película “El futuro”, de Alicia Scherson, basada en el libro Una novelita lumpen (2002), tendrá su estreno oficial en Chile en abril, tras su presentación en el pasado Festival de Sundance (EE.UU.). Mientras, en la Cineteca Nacional se exhibe hasta el 24 de febrero el documental “La batalla futura”, de Ricardo House, dividida en tres partes. Los años mexicanos, donde habla el padre del escritor, León Bolaño; Juan Pacoe, su primer editor, y el narrador Jorge Volpi, entre otros. Luego, el documental muestra su vida en España con entrevistas a Carmen Pérez de Vega, quien fue su última pareja; Jorge Herralde, editor de Anagrama, y su amigo Rodrigo Fresán. House se encuentra en Chile filmando la “Parte chilena”. Ya grabó en las ciudades donde Bolaño pasó su infancia: Valparaíso, Quilpué, Viña del Mar, Los Ángeles y Mulchén. La trilogía se estrenará el 14 de julio en Ciudad de México y Barcelona.
 
 
(Habrá reproches que se te quedaron en la punta de la lengua, recuerdos que nunca llevarás al papel, poemas que en su momento fueron confetti, ventanas abiertas por las que corrieron sangre, recuerdos, falsos souvenirs y tardes de lluvia transcurridas en un cuarto de azotea. La colonia Roma, la Juárez, la Hipódromo Condesa -particularmente Ámsterdam- vieron ir y venir a Mario Santiago con lágrimas revueltas con mocos. Bolaño ya no estaba en México, ni Alcira ni Bruno. Nota sustraida del sitio "archivo bolaño".)

domingo, 24 de febrero de 2013

EL ASEO

Luego del baño la cara no es
y es la misma; luego de aplicada
la película hidratante los rasgos
permanecen ahí, adheridos al espejo,
duplicados en tus dedos, en la M
de tu vida ya vivida, en el desenlace
esperado; en las cenizas que vendrán,
arrastradas por el agua, en caudales
inhibidos, en compuertas, en cortinas
con destino al vacío.
Luego del aseo matutino las huellas
dactilares no advertidas reposarán amorosas,
si tú quieres en el cuello, en la nuca,
en el vello secreto.

Hugo Chávez en vilo

Los venezolanos no han visto a su presidente desde que llegó por sorpresa de Cuba, en la madrugada del martes, después de dos meses largos de tratamiento, para ser internado en un hospital militar de Caracas, bunkerizado para la ocasión. La semana pasada, el Gobierno divulgó las primeras fotos de Hugo Chávez desde diciembre, acompañado de dos de sus hijas en el hospital de La Habana. La única y escueta noticia reciente que tienen sobre su estado la ha proporcionado el jueves el ministro de Información, al señalar que persiste, “con tendencia no favorable”, la insuficiencia respiratoria aparecida durante su posoperatorio.
Semejante oscurantismo informativo, impropio de cualquier Gobierno que respete a sus conciudadanos, no impide a los más conspicuos adláteres de Chávez —el vicepresidente Nicolás Maduro o el jefe del Parlamento, Diosdado Cabello— explayarse en declaraciones intempestivamente partidistas o beligerantes. O al ministro de Exteriores asegurar que el enfermo “no abandona sus competencias”. Durante este tiempo, la oposición, aparte de exigir transparencia informativa, se ha limitado a respetar la incertidumbre sobre el mandatario y abstenerse de cualquier movilización. Venezuela padece así una situación crecientemente insostenible, en la que la ciudadanía, víctima de un proceso característico de los regímenes unipersonales, desconoce el estado real del presidente y su pronóstico inmediato. Si el bloqueo informativo gubernamental legitima en la calle cualquier especulación, los hechos son especialmente graves desde el punto de vista institucional.
El presidente, reelegido en octubre pasado, no tomó posesión en enero de su nuevo mandato porque su salud le impedía regresar a Venezuela desde Cuba. El Tribunal Supremo avaló entonces la postergación del juramento. La incertidumbre actual exige de inmediato conocer la verdad sobre Chávez. Si está en condiciones de desempeñar el cargo, como afirma su canciller, tiene pendiente la jura aplazada y la designación de Gobierno. Pero si, como parece y cree la mayoría, la enfermedad le impide ejercer permanentemente el poder —extremo que debe acreditar ya una junta médica independiente del Ejecutivo— la única salida constitucional es la convocatoria de nuevas elecciones presidenciales. Unas elecciones para las que ya se preparan quedamente los políticos venezolanos.


(El diario español "El País" quiso "acelerar" el desenlace con una foto apócrifa del presidente "entubado", a raíz de esa pifia le avisaron de Venezuela que sería demandado por lo mismo. Editorial trasladada del sitio.)

sábado, 23 de febrero de 2013

Heberto Padilla: el deshielo

El libro fue publicado en 1968, avalado con el premio de la Unión de Escritores y Artistas Cubanos, pero tres años después, Fuera de juego era casi una pesadilla. Para la Revolución Cubana y sobre todo para su autor, Heberto Padilla. El volumen era un poemario muy crítico del curso político en la isla en manos de Fidel Castro. Padilla terminó encarcelado, por “actividades subversivas”, y obligado a leer una denigrante declaración donde renegaba de sus libros. El caso explotó en el mundo y desde Mario Vargas Llosa a Jean-Paul Sartre pidieron a Castro que el poeta fuera liberado. En 1980, finalmente, Padilla se exilió en EE.UU.
Muerto en septiembre de 2000, a los 68 años, Padilla representó siempre un antes y un después en la tirante relación entre la intelectualidad mundial y la Revolución Cubana. El fin del idilio. Por supuesto, tras el caso sus libros desaparecieron de la isla. Cuarenta años después, se acaba el hielo: en el marco de la Feria del Libro de La Habana, la editorial Luminaria, en conjunto con la estatal Letras Cubanas publican Una época para hablar, libro que reúne toda la obra poética de Padilla.

El volumen contiene los cinco libros que Padilla publicó, entre 1949 y 1981, incluido el polémico Fuera de juego. Trae artículos de su obra y opiniones de algunos de sus compañeros de generación, como Francisco de Oraá, Antón Arrufat, Miguel Barnet y Roberto Fernández Retamar. Este último, el “sargento de la cultura” como lo llamó Neruda, dijo a la revista cubana Esquife que la poesía de Padilla “es una de las más relevantes de su generación”.
Pero el rescate trae también una nueva controversia: la viuda de Padilla, Belkis Cuza Malé, denuncia que la edición blanquea la oscura historia de su esposo. La escritora, que salió al exilio en 1979, dijo al sitio Cubaencuentro.com que Una época para hablar incluye un prólogo en el que “no se habla, por supuesto, del verdadero motivo por el cual la poesía de Heberto ha sido silenciada en Cuba durante más de cuarenta años, ni del bochornoso proceso conocido como el Caso Padilla”.
Inicialmente, el poeta fue un entusiasta de la Revolución. Un viaje en 1966 por el bloque soviético lo hizo retroceder; luego se desencantó en privado del régimen castrista. Tras Fuera de juego, su posición quedó expuesta. En 1971, hostigado sistemáticamente por las autoridades, conoció a Jorge Edwards, que llegaba en una accidentada misión diplomática a Cuba. Padilla le contó de las trabas a la libertad en La Habana, que Edwards sumó a su propia experiencia en la isla en el libro Persona non grata.
“Así opera Cuba. Los mismos que lo censuraron ayer, ahora lo publican”, dice Edwards a La Tercera. “Está bien que se le publique, pero con fidelidad, con respeto”.
Sin embargo, Cuza Malé acusa que nadie le pidió permiso para editar los poemas de su esposo. “El gobierno cubano no ha pedido permiso a los herederos de Heberto Padilla para publicar ese libro. Un acto infame de piratería y de maquiavelismo, que desde ahora denuncio, pues quieren usar su nombre y su obra para presentarlo en esa bochornosa feria del libro y aparentar que ya hay libertad de expresión en la isla”.


(nota tomada del sitio "la tercera", Santiago.)

viernes, 22 de febrero de 2013

#Valor PorTamaulipas y la voz ciudadana

La nueva ola de grupos de autodefensa en Guerrero y en otras entidades como Oaxaca, atenazadas por el crimen organizado y la derrota de las fuerzas estatales de seguridad pública, ha despertado los viejos demonios del Estado mexicano. Tanto, que dos políticos del calibre de Manlio Fabio Beltrones, coordinador de la bancada del PRI en San Lázaro, y Ángel Aguirre, su ex aliado y actual gobernador guerrerense, se enfrascaron en una serie de acusaciones mutuas.
¿Es legítimo y legal consentir que grupos civiles armados apliquen su propia ley para atrapar a los presuntos criminales? ¿Es un síntoma de la descomposición de diez años de corrupción y de “captura” de los cuerpos policiacos frente a los grupos del crimen organizado o es el inicio de un fenómeno que puede desembocar en escuadrones de la muerte o en grupos justicieros? ¿Es un problema de “usos y costumbres” o de incapacidad de las autoridades para asumir sus responsabilidades?
Son muchas preguntas en torno a este nuevo fenómeno que ha llamado la atención de los medios nacionales y extranjeros. Aguirre ha minimizado su existencia y argumenta que pueden ser aliados en la estrategia contra el crimen. Beltrones le reprochó al mandatario estatal que pretenda evadir su responsabilidad como responsable de las fuerzas del orden.
Sin embargo, no todos los grupos de autodefensa son armados y mucho menos convierten el uso de la fuerza en su principal escudo ciudadano. Otras iniciativas como la formación de redes ciudadanas de información y de prevención han surgido en entidades como Nuevo León, Coahuila y, especialmente Tamaulipas, quizá la entidad más fracturada por la guerra entre cárteles y el silenciamiento de los medios.
Justo el martes 19 de febrero, día del Ejército y del encontronazo entre Beltrones y Aguirre, a dos días que se ventilaran las amenazas contra el creador de la página en Facebook #ValorPorTamaulipas, detonaron dos bombas frente al Palacio de Gobierno de Ciudad Victoria. Hubo tres heridos y una ola de pánico entre los habitantes de la capital tamaulipeca.
La página #ValorPorTamaulipas y la cuenta en Twitter de esta red funcionaron precisamente para informar y generar seguridad entre los ciudadanos de esta entidad que sólo confían en estas iniciativas que están al margen de los periódicos, grupos de medios electrónicos y con un discreto apoyo también de las fuerzas policiacas y del Ejército.
La página de Facebook pasó de 156 mil seguidores a 160, 761 en dos días. La información que subió #ValorPorTamaulipas desmintió que se tratara de un “coche-bomba” como fue el rumor inicial. Mencionó a una joven herida. Hizo recomendaciones para no transitar por determinadas calles. Y precisó: “no hay dato al momento confirmado sobre algo de mayor magnitud”.
Esta iniciativa se enlaza con otras páginas como “Esperanza por Tamaulipas”, “Un Grito de Ayuda”, “Responsabilidad por Tamaulipas”, “Vinculación Civil-Militar México”, entre otras que tienen por objetivo informar dónde hay enfrentamientos, cuáles son los puntos de corrupción y cómo deben los ciudadanos adoptar medidas de seguridad.
Quizá por esta razón se han vuelto tan incómodas para capos y autoridades que no saben exactamente cómo controlar estas redes.
Su editor, cuya identidad se mantiene en reserva, ha sido amenazado por presuntos cárteles que se disputan desde hace una década el control de esta entidad fronteriza. La revista Proceso publicó un mensaje mafioso, distribuido a través de un volante donde le ponen precio a la cabeza de quien inició y edita esta página: “600 mil pesos para el que aporte datos exactos del dueño de la página de Valor por Tamaulipas, o en su caso, de familiares directos, ya sean papás, hermanos o hijos o esposa”.
El mismo volante dice que se dará el dinero después de que la persona que proporcione la información identifique al editor y a su gente más cercana para “callarles el hocico a estos pendejos que se creen héroes”.
El mismo editor, en declaraciones al periódico El Universal y al noticiario radiofónico de MVS Noticias conducido Carmen Aristegui, advirtió que aunque a él lo asesinen, las redes sociales seguirán funcionando como una resistencia frente a los cárteles.
“La información es el trabajo conjunto de muchas personas, representa una alternativa a lo que los medios tradicionales no informan”, señala el mismo editor en sus respuestas hechas también a través de su página en Facebook.
El editor informó que la mayor parte de la información le llega a través de colaboración ciudadana. Admite que algunas advertencias o reportes resultan siendo falsos, “pero los toleramos, pues su porcentaje es muy bajo”.
“-¿Cómo nació esta idea?
“-Las redes sociales ya estaban actuando en la prevención de situaciones de riesgo. Me sumé”, respondió a El Universal.
La divulgación de amenazas de muerte contra este editor ha creado una incipiente ola de solidaridad y de advertencia en las mismas redes sociales. Aún es necesario generar un Trending Topic con la frase #ValorPorTamaulipas. Algunos usuarios de las redes sociales han lanzado estos mensajes:
@AzutrixxX Joplin: “No permitamos que el miedo se apodere de nosotros, la censura nos ate de las manos y la violencia sea nuestra realidad. #ValorPorTamaulipas”.
@HijodeSalamanca: “Animo a #ValorPorTamaulipas son gente de bien que merecen el apoyo a la comunidad”.
@_Puchucu: “#ValorPorTamaulipas. Todo el apoyo, y que las autoridades cumplan con su deber…al menos esta vez”.
@Lenka_Chomba: #ValorPorTamaulipas sólo difunde la verdad!!!”.
La ola de solidaridad apenas inicia, pero en la misma página de Facebook y en la de Twitter se puede uno dar cuenta por qué tiene tantos seguidores. Los usuarios han convertido la información y no las metralletas en su principal arma de resistencia y confrontación a la violencia doble generada por el crimen organizado.
Tal vez sea el inicio de un uso mucho más práctico y menos sanguinario de las redes sociales y de los medios de comunicación ante la “guerra” que justificó todo tipo de excesos y de corrupción.
 
 
(Los grupos de autodefensa civil en Tamaulipas tarde o temprano desplazarán a los medios informativos tradicionales -prensa escrita, radio y televisión- ante la falta de ética de los grandes monopolios como Tv Azteca y Televisa, u otros de menor influencia y nulo crédito como CanalOnce y aquellos que desde el extranjero imponen un sello rojo en su información. Nota de Jenaro Villamil tomada del sitio "sin embargo".)

jueves, 21 de febrero de 2013

Juan Rulfo todavía

Para entender y disfrutar los cuentos de Juan Rulfo no es indispensable acudir a un estudio teórico, pero precisamente quienes los han leído apreciarán mejor los dos libros que han salido sobre la obra del autor jalisciense.
Uno de ellos es el de Jorge Aguilar Mora: La sombra del tiempo. Ensayos sobre Octavio Paz y Juan Rulfo. Ed Siglo XXI. El que dedica a Rulfo se titula Yo también soy hijo de Pedro Páramo y analiza el sentido del mito y el tema irrecusable de la muerte.
El otro gran análisis de Pedro Páramo y El llano en llamas es de la académica de la UNAM, Françoise Perus: Juan Rulfo, el arte de narrar, Editorial RM.
El pormenorizado estudio de Françoise Perus —tal vez el más importante que se haya escrito hasta la fecha— nos ayuda a descifrar la diversidad de puntos de vista que intervienen en una narración como El hombre. Es admirable cómo Rulfo, a los 35 años, la edad que tenía cuando publicó El llano en llamas, dominaba el arte de contar en varios planos y desde diferentes perspectivas. Se siente que sus procedimientos no provenían de un aprendizaje teórico sino más bien de sus lecturas directas, de Faulkner principalmente. ¿Cuál es el sentido se contar así una historia? ¿Hubiera sido distinta si la hubiera contado linealmente y según el orden natural de los números? Hay varios narradores en El hombre, que se divide por la indicación de un blanco activo (el único en todo el cuento) en dos partes. Al principio hay un narrador externo, a la manera omnisciente tradicional. Después, entre comillas, aparece otro narrador que podría ser el perseguidor. Y desde los primeros párrafos se va contando el escenario y la circunstancia del crimen mismo. La segunda parte corre a cargo de otro narrador: el borreguero que tiene como interlocutor, aparentemente, a un agente del Ministerio Público. Esa diversidad de puntos de vista abona al valor significativo de la ambigüedad en la literatura: se dice más, se dicen más cosas, se dicen otras cosas, gracias a esa insinuación ambigua.
Es una delicia leer el libro de Françoise Perus. Disecciona cada uno de los cuentos de Rulfo, como Luvina o Diles que no me maten. Pero lo más interesante es ver cómo la maestra nos revela cómo están las costuras por dentro, qué es lo que hay detrás de esa sastrería literaria que produjo dos de las obras más trascendentes de la literatura universal, desde el sur de Jalisco.
Manuel Vincent ha pensado en sutilezas muy finas como las que dilucida en su artículo El azar y la memoria, publicado por El País hace poco.
El caso de Rulfo es el de los grandes genios de la literatura bendecidos por el azar que solo se convoca mediante la dinámica propia del trabajo creativo. Digamos que el azar se da por añadidura, pero solo el azar, como escribe Manuel Vincent, es capaz de conseguir la obra maestra final. “El azar acude como un polvo de luz en los momentos de escribir y solo pisa sus partículas si el escritor es perspicaz”.


(Cada vez es menos creíble que los estudios sobre la magra obra de Rulfo arrojen nueva luz sobre sus hallazgos, su técnica narrativa y la polifonía de voces que componen y tejen su única novela; quizá el estudio de la investigadora universitaria Perus -de la que aquí se ocupa el periodista y narrador Federico Campbell- sea sólo una aportación académica -honesta,eso sí- sobre lo muchísimo que se ha dicho y parafraseado de JR. Pero la fe de FC en la académica es admirable. Nota tomada del sitio "río doce".)

miércoles, 20 de febrero de 2013

Luis Buñuel cuando la Guerra Fría

Luis Buñuel fue seguido por el FBI, su correo fue intervenido e investigaron a todas sus amistades izquierdistas en Estados Unidos. El 23 de mayo de 1988, la agencia desclasificó todos los documentos relacionados con la vigilancia a la que Luis Buñuel estuvo sometido no sólo durante los años en que residió en Nueva York y Los Ángeles (1938-1946), sino después, pues siempre que solicitaba un visado para visitar EE.UU., se requería la aprobación de ese organismo que dirigió Edgar Hoover desde 1924 hasta la Presidencia de Richard Nixon. Este dossier de Buñuel, que era desconocido, abarca desde 1941 hasta 1971 y contiene, al menos, 31 informes de vigilancia, así como peticiones y resoluciones, algunas firmadas por su todopoderoso y temible gran jefe. Aunque no se le consideraba como un sujeto peligroso, la lupa del FBI escrutaba a su círculo de amistades, muy en especial, al profesor, poeta y narrador gallego José Rubia Barcia, un amigo entrañable y colaborador del cineasta, a quien se identifica a pesar de que los demás nombres están borrados de estos documentos.
El primero de ellos está fechado el 1 de diciembre de 1941. Buñuel residía en Nueva York -pues había sido contratado como montador y documentalista por la Filmoteca del Museo de Arte Moderno- y había solicitado el permiso de residencia, que le fue denegado y que él recurrió. El Comité de Revisión de la Junta de Apelaciones le da la razón, algo que disgusta al mismísimo Hoover, pues remitió un memorándum a «Mr. Alden» en el que criticaba al representante del United States Information Service que votó su aprobación porque «el demandante declara no haber tenido afiliaciones políticas previas o posteriores a la Revolución española (…) y que no es un comunista. En otras palabras, sin tener en cuenta sus muy cercanas vinculaciones, así como su conexión con el Gobierno de la República, el representante de la U.S.I.S. creyó que la palabra del apelante era más fuerte y convincente -ironiza Hoover- que otros factores. Aparentemente, la Junta compartió esa postura, pues también aprobó la apelación sin escribir ni una opinión».
El FBI no volvió a interesarse por él hasta 1945, dos años después de que tuviera que renunciar a su puesto en el MoMA tras el infame incidente con Dalí. El agente especial R. B. Hood, a cargo de la oficina de Los Ángeles, se tomó muy en serio investigar a Buñuel, por entonces jefe de los dobladores de películas al español de la Warner, y a sus amigos: envía siete informes a Hoover durante ese año y otros ocho en 1946. El 31 de julio de 1945, el «confidente A» acusa al cineasta de querer viajar a Moscú para «estudiar la situación y lograr que se le comisione indefinidamente en los países ocupados»; y de que está «enteramente vinculado con izquierdistas en el mundo latinoamericano» y, aun antes, con el «Gobierno socialista-comunista de León Blum en Francia». También implica a Barcia y dice que «emigró a La Habana para escapar de Franco, donde vivió cuatro años»; que luego «entró en EE.UU. por Miami el 3/8/43»; que estuvo «nueve meses en la Universidad de Princetown»; que más tarde colaboró «durante nueve meses en la Oficina de Información de Guerra»; y que desde el 20/7/44 «trabaja para el Departamento de Doblaje al español de la Warner», datos curriculares que informes posteriores amplían y detallan.
Asimismo, señala la edad, peso, talla, color de pelo y domicilio de Buñuel y Barcia, les califica de «apátridas» y da, como señas particulares de Buñuel, que «cojea y a veces usa muletas porque sufre de reumatismo» (ciática). El confidente A, supuesto amigo del cineasta, también afirma que éste le «atacó por defender el sistema democrático y capitalista de EE.UU.». En ese mismo informe se delata a otras dos personas, imposibles de identificar. Una, «descendiente de una familia aristocrática rusa, sin embargo simpatizante del Soviet», de quien un «confidente B» aporta sus señas particulares; y la otra, irrelevante. Un tercer confidente señala que Buñuel «tiene una cicatriz en el dedo índice izquierdo».
Sin embargo, un informe posterior del 22/10/45 revela, a través del confidente C, la animosidad de los confidentes A y B contra Buñuel y Barcia, pues «B perdió su empleo en Warner debido a las acusaciones que les dirigió por razones políticas» y a una «pelea a puñetazos» disputada con uno de ellos; reconoce que Buñuel «jamás reclutó a nadie para ir a Moscú», y que las «manifestaciones antisemitas» que se les achacan «son inconsistentes».
La persecución arrecia. El 22 de octubre y el 21 de noviembre de 1945, el agente Hood solicita a Hoover intervenir la correspondencia de Buñuel, Barcia y otros; lo que éste concede personalmente el 28 de febrero de 1946. Hood pide una prórroga de otros treinta días, y Hoover se la concede el 11 de marzo… ¡por 60 días! Siguen los informes. El 19 de marzo, una confidente asegura que Buñuel y otro -nombre borrado, quizá Barcia- asistieron a la proyección de la película «Hotel Berlín» y que el segundo había manifestado que «era propaganda americana y que Alemania jamás habría cometido semejantes atrocidades»; a renglón seguido afirma que los dos «esperan que Franco sea derrocado para poder regresar a su país»; y luego declara que «aunque son muy antiamericanos», está «confusa», porque le parece que unas veces son «pro-alemanes y otras pro-rusos». Después, la vigilancia se relaja pero, en 1947, cuando el aragonés ya había emprendido su carrera en México, el FBI seguirá investigándole y relacionándole con refugiados españoles a los que se califica de prosoviéticos.
Tendrán que pasar doce años para que el cineasta llame nuevamente la atención del FBI, cuando vuelve a pisar territorio norteamericano en 1959: dos memorandos recogen, uno, su llegada a Nueva York el 22 de septiembre de 1959; y otro, certifica su llegada el 28 de octubre de 1960. En 1967 vuelve a viajar para asistir a un homenaje que le brinda el MoMA, y se ve obligado a comunicar un pequeño cambio en su plan de viaje. Uno de los informes denuncia su apoyo a la reunión Comité Mundial por la Paz, celebrada en Estocolmo ¡en 1950! y considerada por el FBI como «la más grande ofensiva psicológica mundial jamás realizada» y «una cortina de humo» previa a la «agresión comunista contra Corea del Sur», pues tuvo lugar tres meses antes de que ocurriera.
En fin, aún se le autorizan a Buñuel otros dos visados de entrada: uno en 1968 y otro en 1971 para un viaje en abril de 1972. Y cesa la vigilancia. En 1973, la Academia de Hollywood le concede el Oscar a la Mejor Película de habla no inglesa por «El discreto encanto de la burguesía».
 
 
(nota de Tulio H. Demicheli calcada del sitio "abc".)

martes, 19 de febrero de 2013

EUA: no a discriminación militar

Washington— El Departamento de Veteranos de EU ha autorizado por primera vez que una militar homosexual pueda dar sepultura a su pareja en un cementerio nacional, destinados a militares o veteranos de guerra y sus cónyuges.

El secretario del Departamento de Veteranos, Eric Shinseky, aprobó que la oficial retirada de la Fuerza Aérea Linda Campbell, de 66 años, entierre las cenizas de su esposa, Nancy Lynchild, en el Cementerio Nacional de Williamette, en Oregón.

Lynchild, de 64 años, murió en diciembre después de que el cáncer de mama que padecía se extendiera, según informó ABC, que reportó que la pareja ha estado junta desde 1994 y en 2010 se casaron legalmente en la Columbia Británica (Canadá).

La petición inicial de Campbell fue rechazada pero posteriormente apeló directamente al secretario Shinseki, quien a finales de enero hizo uso de su autoridad discrecional para aprobar la solicitud.

“El secretario no basó su decisión en el estado civil de la persona o el reconocimiento de la relación en el Estado, sino que se basó, en parte, en la evidencia de una relación de compromiso entre el individuo y el veterano”, dijo el Departamento en un comunicado. La decisión no representa un cambio en la política y sólo se aplicará a este caso.

Si bien el Pentágono derogó la ley “Don’t ask, don’t tell (No preguntes, no digas)” que prohibía a los homosexuales declarados servir en las Fuerzas Armadas, todavía sigue vigente la Ley de Defensa del Matrimonio (1996), que prohíbe al Gobierno federal el reconocimiento legal de las uniones entre personas del mismo sexo.

Recientemente el Departamento de Defensa ha extendido ciertos beneficios a los militares homosexuales, sus cónyuges y sus familias, entre los que figuran la concesión de permisos por emergencias, compensación en casos de discapacidad o muerte y asignación de tareas conjuntas.


(nota de Efe tomada del sitio "diario de Juárez".)

lunes, 18 de febrero de 2013

Flannery para siempre

Al pie de foto le alcanzaría decir: “Flannery O’Connor en Lourdes” y sería como una novela entera. La bruja blanca de la literatura, que se estaba muriendo de lupus desde los 25 años, llega al Santuario de Lourdes en muletas. Una parienta rica le pagó el viaje. Flannery tenía 33 años, le quedaban seis de vida. Ya había escrito uno de los mejores libros de cuentos de la historia: Un hombre bueno es difícil de encontrar. Cuando a los veinte años llegó desde su Georgia natal a la famosa residencia de escritores en Iowa, no sabía quiénes eran Kafka y Joyce. Días después, cuando leyó su primer cuento allá, dejó a todos en atónito silencio; en las horas siguientes se fueron acumulando manojos de flores silvestres en la puerta de su cubículo, que manos anónimas habían ido dejándole sin decir palabra. De Iowa fue a Yaddo, otra famosa residencia de escritores, y pasó más o menos lo mismo. En los días previos a que lo internaran en el loquero, el poeta Robert Lowell abandonó Yaddo sin decir a nadie a dónde iba y en un legendario raid maníaco por Nueva York enloqueció a todos sus amigos con influencias exigiendo que lo ayudaran a lograr la canonización de Flannery: no la literaria sino la auténtica, la del Vaticano; se había hecho católico por Flannery. Ella se enteró cuando ya estaba de vuelta en Georgia. La habían bajado del tren en camilla: de un día para el otro sus brazos no le respondieron al teclear en la máquina de escribir. Le diagnosticaron lupus. Desde Georgia escribió a sus amigos del norte: “Creo que me quedaré hasta ver en qué clase de inválida me convierto”. A Lowell prefirió no escribirle nada en la carta que le mandó; adentro de la página en blanco doblada en tres iba una pluma del último de los pavos reales que había criado de chica en su granja, el único que quedaba con vida cuando ella volvió del norte y se convirtió en la celebridad del pueblo: la escritora loca que caminaba en muletas por sus humildes dominios seguida de un pavo real.
Vivía en esa granja con su madre, mantenidas por la parienta rica que después las llevaría a Lourdes. Todas las mañanas al despertarse y todas las noches antes de dormirse leía una hora, de algún breviario, la vida de un santo o un mártir (nunca la Biblia; ese era territorio de Faulkner y ella no quería “que mi pequeña barca encalle contra él”). Después se iba a misa de siete y después se sentaba a escribir sus historias dementes y fabulosas sobre las pobres almas del Sur. Su madre y su tía decían: “Ojalá hubiera encontrado otra forma de expresar su talento”. La gente del pueblo decía: “Es una buena chica. Solo me da miedo acercarme y que me ponga en uno de sus cuentos”. Ella se limitaba a decir: “Las buenas personas son muy difíciles de encontrar. Hay que arreglarse con las malas personas, que son tan respetables que resultan horribles, tan horribles que resultan cómicas, tan cómicas que resultan patéticas, tan patéticas que sería horroroso tener piedad de ellas, porque atraería a los demonios del desprecio”.
En esos cinco años en el norte se alimentaba, sin alejarse de su máquina de escribir, de sardinas que comía directo de la lata y de agua de la canilla, a la que vertía un chorrito de bourbon porque “el agua del norte no tiene gusto a nada”. Cuando volvió a Georgia y el lupus empezó a asfixiarle el cuerpo, le escribió a una admiradora: “Descanso veintidós horas al día para poder escribir las otras dos” (la misa, la lectura de breviarios y la alimentación de su pavo real eran parte del descanso). Nunca tuvo novio ni marido y solo una vez fue besada en toda su vida, por un vendedor de biblias danés, sobreviviente de los nazis. Fue poco antes del viaje a Lourdes. Así describió ese beso en “La buena gente del campo”, uno de sus mejores cuentos: “Él le apoyó la mano en el nacimiento de la espalda, la atrajo hacia sí y la besó sin decir una palabra. El beso produjo una circulación de adrenalina en el cuerpo de ella, esa clase de adrenalina que permite arrastrar un baúl lleno fuera de una casa en llamas. Pero antes incluso de que él la soltara, la mente de ella dictaminó con agridulce satisfacción, como si contemplara la escena desde muy lejos, que era una experiencia perfectamente intrascendente si se mantenía el control”.

Siempre que leo ese beso me acuerdo al instante de su perfecta contracara, una escena formidable del cuento “La persona desplazada”: la señora Shortley reta a su marido porque está fumando mientras ordeña las vacas de la patrona; el señor Shortley hace que la colilla del cigarrillo apunte hacia adentro y cierra su boca, sin dejar de mirarla y sin interrumpir su tarea. “Ese truco había sido en realidad su manera de cortejar a la señora Shortley. Nunca llevó una guitarra para cantarle ni nada bonito para regalarle, solo se sentaba en los escalones del porche, la miraba intensamente, hacía girar la punta del cigarrillo hacia adentro con la punta de la lengua y el labio inferior, cerraba la boca y la miraba con la expresión más cariñosa que se pueda imaginar. Esto volvía loca a la señora Shortley. Al instante le entraban ganas irrefrenables de bajarle el sombrero hasta los ojos y estrecharlo entre sus brazos, mientras le murmuraba al oído: Oh, señor Shortley, oh, señor Shortley”.
La intelligentsia francesa quedó atónita cuando Flannery se negó a parar en París en su viaje a Lourdes. Tampoco quiso sumergirse en las aguas supuestamente milagrosas del manantial: “Vine como peregrina, no como paciente. Soy de esas personas que pueden morir por su religión, pero no tomar un baño por ella”. Le encantó, en cambio, que en Lourdes hubiera tantos enfermos, tullidos y locos como en sus cuentos. Y pidió que la dejaran un rato largo rezando en la capilla, no para curarse, sino para poder terminar el libro que estaba escribiendo (Todo lo que asciende debe converger, al que llamaba su “opus nauseous”). “Vivo en lo que escribo. Si entrecierro los ojos puedo ver todo lo que me ha pasado como una bendición”, dijo poco antes de morir. “Aunque, a decir verdad, prefiero mirar hacia 1931. De ahí en adelante ha sido un prolongado anticlímax”. En 1931, cuando Flannery tenía cinco años, la gente del noticiero de variedades Pathéviajó hasta Georgia para filmar el gallo al que ella había enseñado a caminar para atrás. La filmación existe todavía: el gallo es un gallo cualquiera, hasta que empieza a imitar a la nena. Lo que se ve entonces en los ojos de ese bicho, y especialmente en los de esa nena, es lo mismo que asomó en los ojos de aquel anciano general confederado, cuando lo llevaron como un trofeo al estreno en Georgia de Lo que el viento se llevó. El general tenía 104 años, fue vestido con su uniforme y su sable. En mitad de la película creyó que se le venía encima la parca y “mientras su mano apretaba el filo de acero hasta que se hundía en el hueso, sus ojos hicieron un esfuerzo desesperado por ver más allá, más atrás; por tratar de saber, antes de morir, qué venía después del pasado”.

 

(Gracias a la revista El cuento, de Edmundo Valadés, supiste de la existencia de esta escritora del Big Sur y sus personajes a un tiempo iluminados y taciturnos. Lo demás fue tarea tuya, encontrar el mayor número posible de sus libros para leerlos y amarla. Recuerdas que en una muestra de cine entraste a ver "Sangre sabia", versión de John Huston a la novela homónima de tu heroína y autora de cabecera. Nota de Juan Forn, tomada del sitio "el mal pensante".)

domingo, 17 de febrero de 2013

Julio Cortázar (1914/1969 )

Ciudad de México.- “Nací en Bruselas, pero podría haber nacido en Helsinki o en Guatemala, depende del destino que le dieran a mi padre”: la voz de erres arrastradas, en ese rostro de boxeador en ciernes, con la cara chata de diablo y ángel, los ojos verdes, los dientes desparejos.
Julio Cortázar revive en el documental Cortázar, del argentino Tristán Bauer, que puede verse en el portal de Letrarte: Revista Literaria del Fondo Regional para las Culturas y las Artes del Noroeste de México, desde el 12 de febrero pasado, cuando se conmemoró un año más de la muerte del autor de Rayuela, El libro de Manuel y Los Premios, entre otros, quien falleció en París, el 12 de febrero de 1984, a los 69 años.
“Nací cuando las tropas nazis entraban a tomar Bélgica (en 1914), en medio de la guerra, lo que dio como resultado al hombre más pacífico del mundo”, dice el entrañable escritor, acaso el último poeta cercano al lector, su cómplice, su amigo, que diera la literatura en nuestro continente.
En nuestros tiempos y en nuestros territorios, no sólo por su altura y su sonrisa de cronopio, sino también por su afabilidad y por estar siempre atento a los temas de sus congéneres, Juan Villoro es a menudo visto como un heredero de Cortázar.
También el chileno Roberto Bolaño (1950-2003), sobre todo por la fuerza transformadora con que irrumpió su novela Los detectives salvajes en el más que alicaído panorama de la literatura en nuestro idioma, un huracán que hasta ahora sólo se le había adjudicado a Rayuela, es considerado un autor “cortazariano”, amarrado al árbol genealógico del creador de personajes inolvidables como Bruno, como Manu, como La Maga.
En la biografía de ambos, la figura de la madre es central para alimentar la afición de los libros: mujeres sensatas y sensibles, que cuando los médicos les dicen que deben sacar a sus hijos de las garras de la lectura, un vicio que puede –aseguran- crearle enfermedades irreversibles, no les hacen mucho caso.
El filme de Tristán Bauer (Buenos Aires, 1959) se llevó a cabo en 1994 y según explicó el cineasta en su momento, intentó llevar al cine la vida del escritor contándola como si surgiera de su propia narrativa.
Así, la rayuela, el bandoneón, un niño solitario que se presume abandonado por su padre, las postales de una Europa seria y adusta de principios del siglo XX, se intercalan entre la reconocible voz de Julio Cortázar, en el filme que vio la luz a 10 años de su muerte.

Julio Cortázar se define en la película como un hombre muy sentimental. “Soy de los que lloran en el cine y luego salen escondiendo la cara, para que no lo vean”, dice, mientras la imagen muestra su suéter blanco de cuello alto, un saco jaspeado, el pelo renegrido y la mirada intensa, directa, franca, que le dirige a su interlocutor.
Se enamoraba de sus compañeritas de colegio, esas deliciosas niñas que llevaban trenza, de un modo fatal que sólo podría conducir a la muerte.
Fue despedido de la radio francesa donde transmitía en español una pelea de box porque su pésima dicción lo hacía incomprensible para las audiencias latinoamericanas y es su voz, ese tono cascado y dulce, “canyengue”, por usar una palabra del lunfardo (argot de los argentinos) y que alude al tono callejero, rústico, del hablante, lo que predomina en el filme
Cortázar cuenta su vida. Lee un cuento dedicado al box, el deporte de los puños que junto al jazz fue una de las grandes pasiones de su existencia. Cortázar habla y nosotros, los espectadores, sabemos que es él.
Lo escuchamos recitar el poema dedicado al Che, “Yo tuve un hermano” y recordamos esa adolescencia fervorosa y militante, cuando en los ‘70 y los ’80, “todos los jóvenes que luchaban por un mundo mejor, en contra de la opresión, eran” Ernesto Guevara.

El mundo, como sabemos, se hizo más difícil e inexplicable. Lo bueno y lo malo, lo negro y lo blanco se confundieron tanto que ya no hubo manera de delimitar con clara precisión las fronteras del devenir.
Sin embargo, desde un lugar sin nombre, que no envejece, la presencia de un escritor insustituible se levanta para despertarnos con un fulgor nuevo, obligándonos a decir: “Yo tuve un hermano, no nos vimos nunca, pero no importaba”.
Tuvimos a Cortázar, no lo vimos nunca pero no importaba. Era nuestro hermano. Y aún lo es.


(nota tomada parcialmente del sitio "sin embargo", de Mónica Maristain.)

sábado, 16 de febrero de 2013

El éxito del oso

Mi amigo Nicolás se entristecía cada vez que pasaba al lado de Diego, el hermoso bañero que lo salvó de morir ahogado. “¡No me saluda!”, protestaba. Apenas ocurrido el salvataje, le habían pedido que fuera a la casilla a firmar y dejarlo asentado, pero en ese momento no tenían lapicera, así que le pidieron que volviera más tarde. A mí también me había salvado una chica, aunque tal vez porque no estaba tan asustado y demostré poder nadar solo, no fui incluido en el registro de los rescatados. “¡Cuando vuelvas a firmar, llevales unos muffins a los chicos! Tal vez así al menos te hacés amigo”, fue mi consejo de tía. Había otro bañero, muy lindo, pero en otro estilo, morrudito, barbudo, con un look más hippie, que reconoció a Nicolás un día que andábamos paseando por el centro de La Paloma y lo saludó y lo llamó por su nombre. A mí me gustaba, pero no a Nicolás, para quien el nombre de Diego era ya una letanía que lo hacía revivir el momento en que casi ahogado volvía a la playa a salvo, rodeado por el brazo musculoso de su salvador.
Mi preocupación era otra, mi panza, más prominente arriba que abajo y que apunta al cielo desafiando la ley de gravedad. Mucho se habló de las lipodistrofias como efecto de la medicación antirretroviral y es verdad que un ojo entrenado puede adivinar por la panza si una persona toma el cóctel de drogas o no. Hace muchos años, un amigo me contó que en Estados Unidos la llamaban “pancita crixivan”, uno de los medicamentos que la alimenta. A la panza se sumaba mi look playero. En la valija había llevado un par de speedos, que uso para nadar, que me quedan bien, pero resultan medio molestos cuando les entra arena, ajustados y rasposos. Entonces recurrí a un short de baño, más suelto, con suspensor, algo raído, pero mucho más cómodo. Casi todos los varones en esa playa usaban bermudas, digo “casi todos” porque los únicos que usábamos shorts éramos algunos viejos y yo.
Cuando caminaba por la playa y veía algún tipo con una panza tanto o más grande que la mía, me sentía aliviado. Algunas hasta me resultaban armónicas, panzas probablemente cerveceras, muy similares a la del seropositivo medicado. El alivio duró poco. Me di cuenta del efecto aterrador de la combinación shorcito-panza cuando vi las fotos que me sacaron mis amigos —claro, nunca puedo verme de espaldas si no es en foto—; ya no tengo cintura, la línea de mi espalda a mi culo baja como un tablón. “¡Por favor, borren esas fotos!”, les pedí y quedaron solamente algunas en las que me veo de frente, en las que la panza no desentona, y otras en las que, recostado en la arena, hábilmente cubro con una pierna lo que sobra. Más allá de las fotos, de algo estoy seguro: un levante en la playa, en short de baño, con mi panzota y mis piernas de tero, ya quedó fuera de cuestión. Deberé recurrir a otros encantos de mi personalidad o empezar a morfar sin medida hasta llegar a los 100 kilos: los osos, de un tiempo a esta parte, vienen teniendo mucho éxito.


(Acaso porque salí del limbo a la sexualidad era frecuente que me liara con fulanos gordos a veces, a veces morenos y otras peludos. La cuestión es que Coahuila y Durango eran calurosos la mayor parte del año y la cerveza el pretexto para mitigar la sed. Nota de Pablo Pérez en el sitio "soy", Clarín.)

viernes, 15 de febrero de 2013

Truman Capote el frívolo

Las revelaciones del Wall Street Journal sobre el background de A sangre fría tienen un gran interés para los viciosos. Destaca el papel real que viejos documentos del KBI, ahora rescatados, atribuyen al héroe del caso (Truman, aparte), el policia Dewey. La documentación indica que entre las fabricaciones de Capote estuvo la del héroe, lo que, por otra parte, es un riesgo común en las investigaciones no ficcionales. Es muy interesante observar, al mismo tiempo, hasta qué punto Dewey fue consciente de que facilitándole la vida a Capote (al que privilegió por encima del resto de periodistas interesados en el crimen) se aseguraría un párrafo en la historia universal de los héroes literarios. Es fascinante, en este sentido, comprobar cómo Capote le salva la posteridad al policía eliminando sus errores de juicio del relato.
La información del WSJ incuye otro párrafo de especial interés: «Los defensores de Capote señalan que las reglas de la escritura de no ficción, incluidas las de las notas al pie con las fuentes, no se endurecieron hasta que Capote fue pionero del género.»
Es cierto. La importancia de A sangre fría para el periodismo no radica exactamente en el libro, sino en el implacable fact-check al que lo sometió el periodismo, obviamente americano.


(En su momento se dijo que la novela non-fiction A sangre fría (1965) fue escrita porque Capote se había "enamorado" de uno de los personajes reales que intervienen en su investigación, que ahora el diario WSJ "revive" para actualizar al autor de "Desayuno en Tifanny's". Lo cierto es que el género inaugurado por TC dio pie a obras menores escritas muy posteriormente por Vicente Leñero. Nota de Arcadi Espada en el sitio "el mundo".)

jueves, 14 de febrero de 2013

Nike, ¿premonición?

La marca Nike ha retirado un anuncio de la página web del atleta sudafricano Oscar Pistorius, detenido este jueves por matar presuntamente de un disparo a su novia, la modelo Reeva Steenkamp.
En dicho anuncio aparecía Pistorius en el momento de tomar la salida con prótesis de carbono en sus dos piernas amputadas por debajo de la rodilla, y sobre su imagen una frase: "I am the bullet in the chamber" (Yo soy la bala en la recámara).
Pistorius ha sido acusado formalmente hoy por la Policía del asesinato de su novia, que apareció muerta con cuatro disparos en el cuerpo en el domicilio de Pretoria del atleta, y mañana comparecerá ante el Tribunal de la Magistratura de Pretoria.


(nota de Efe, duplicada del sitio "Público".)

Zacatecas: casi el paraíso


Zacatecas.- Anunciada como una iniciativa de medios de comunicación encabezados por el diario Imagen, que dirige Luis Enrique Mercado, el gobernador priista Miguel Alonso Reyes impulsa una campaña denominada “Hablar bien de Zacatecas”, que en los hechos pretende minimizar el tema de la inseguridad que se vive en la entidad y destacar las acciones de las corporaciones federales, estatales y municipales contra la delincuencia.
Aunque el gobernador adjudicó la propuesta a los propios medios y empresarios, elogió ampliamente la iniciativa, pues, en sus palabras, informar sobre la violencia imperante en varios municipios del estado, incluida a la capital, es una forma de “hablar mal de nosotros mismos”, lo que calificó como un contrasentido.
“Es un contrasentido cuando todos estamos decididos a que nos vaya bien; el hablar mal de nosotros mismos nos afecta a nosotros mismos, a nadie más”, afirmó.
El gobernador pidió que se aprovechen y destaquen las ventajas competitivas para las inversiones que, según su punto de vista, han sido perjudicadas no por la inseguridad, sino porque informar al respecto es “hablar mal” y perjudica a los zacatecanos.
“Esta iniciativa nos habrá de hacer sentir mejor… quien no está a favor de Zacatecas quizá no apoye esta iniciativa (pero) estoy muy optimista de que traerá cosas mejores al estado. Una buena imagen se traduce en más inversiones, en más beneficios para todos. Mi reconocimiento a que lo bueno sobresalga sobre lo malo… que podamos mejorar nuestra atmósfera en un ánimo propositivo”, agregó.
Alonso Reyes ha rechazado en algunas entrevistas que este pacto, denominado “Por nuestra imagen” se trate de una “ley mordaza”, y lo ha defendido mientras busca la adhesión de empresarios y otros medios.
“Lo que diría es que no sólo le veamos lo malo a las cosas, que le veamos lo bueno a las cosas porque si no, no vamos a salir del hoyo en Zacatecas”, pidió Miguel Alonso.
Aunque tampoco dejó claro qué es, desde su perspectiva, “poner todo en su justa dimensión”.
La “justa dimensión” de la violencia.
 
En la presentación, el presidente del consejo del periódico Imagen, Luis Enrique Mercado, sostuvo: “No es cierto que somos un estado inseguro, no es cierto que somos un estado violento, no es cierto que no se puede circular con tranquilidad por las carreteras, no es cierto que nuestros pueblos y ciudades están tomados por la delincuencia; lo sabemos los zacatecanos que estamos aquí.”
Enseguida, definió cómo se manejará de ahora en adelante la información “negativa” de la inseguridad del estado en el periódico que encabeza: no irá más en la primera plana.
Para darle “su justa dimensión y tratamiento”, las notas y fotografías sobre hechos de sangre, enfrentamientos entre grupos delincuenciales, fosas clandestinas y ejecuciones violentas quedarán fuera de la portada del diario.
“No ocultaremos ni minimizaremos estas noticias, pero serán publicadas en la sección de seguridad, que es donde creo que deben ir. Sólo publicaremos en primera plana, las acciones de las autoridades federales, estatales y municipales para combatir la delincuencia”, dijo entre aplausos de los asistentes, encabezados por el propio gobernador Miguel Alonso.
Al llamar a los demás medios de comunicación a unirse a esta convocatoria, Mercado ofreció al gobernador realizar reportajes y entrevistas “donde se refleje la realidad que en materia de seguridad existe en Zacatecas”, la cual, por lo visto, no es la que este mismo diario reportaba hace apenas unas cuantas semanas.
Incluso, anunció que invitará a periodistas del Distrito Federal “para que vengan a ver cuál es el verdadero rostro de la seguridad en Zacatecas (sic)”.
Mercado, exdiputado federal por el PAN en la pasada legislatura, fungió como coordinador de campaña de Josefina Vázquez Mota en esta entidad el año pasado. Asumió la dirección general del diario Imagen hace unos meses, cuando su hermana Patricia –quien ocupaba este cargo– fue designada directora de Comunicación Social del gobierno de Alonso Reyes.
En su discurso, Luis Enrique Mercado asumió como culpa “la responsabilidad” por “alimentar la percepción de violencia” al divulgar los delitos de alto impacto, percepción que, insistió, “no es la de nuestro estado”.
Citó estadísticas de Plataforma México de la Subsecretaría de Gobernación que reflejarían una reducción en el número de denuncias por robos con violencia (de 2 mil 476 en el 2011 bajaron a 2 mil 065 en el 2012), así como en robos carreteros y secuestros. Estos últimos disminuyeron de 38 a 16, mencionó.
Entonces, lo que le conviene al estado, continuó, es que los medios de comunicación, empresarios, el gobierno y la sociedad reflejen que se vive en paz y que se trabaja “para que la armonía domine” en Zacatecas.
“Eso es lo que debemos reflejar y difundir; esa es la percepción que debemos crear (sic)”, conminó.
En el lanzamiento de la campaña, el también empresario de medios (el grupo radiofónico Estéreo Plata) Juan Enríquez Rivera –a nombre del Consejo Estatal de Desarrollo Económico– celebró esta iniciativa y anunció que se iniciará una serie de acercamientos con los titulares de las representaciones diplomáticas extranjeras en México, para allegarles información sobre la viabilidad para las inversiones.
El acuerdo fue anunciado el lunes, y este miércoles, representantes de cámaras empresariales que se reunieron con el gobernador Alonso Reyes ofrecieron sumarse al pacto, según se informó.
Al encuentro privado con el mandatario priista asistieron los presidentes de la Confederación Patronal de la República (Coparmex), Hernán Valverde; de la Cámara de Comercio (Canacozac), Rogelio Lara Alvarado; de la Industria Restaurantera (Canirac), Fernando Rosso Núñez; de la Construcción (CMIC), Salvador González García, así como Joshua Mendoza Jasso, presidente de la Cámara de la Industria de la Transformación (Canacintra).
Por lo pronto, el acuerdo “Por nuestra imagen” ya produjo su primer saldo negro: el periodista Alfredo Valadez fue despedido del espacio de opinión que mantenía en el noticiero vespertino Teleférico, de Estación Estrella, porque criticó los términos de la iniciativa y el conflicto de intereses entre varios de los empresarios involucrados.
 
 
(nota tomada del sitio "apro".)

miércoles, 13 de febrero de 2013

Las grietas en el Vaticano

Se habla que, además de los problemas de salud, la posición de Papa era cada vez más vulnerable ante las intensas luchas grupales en el interior de la curia vaticana. Que la atmósfera precónclave se vive desde hace más de un año. Como relató el cardenal de Palermo, Paolo Romeo, quien filtró en un documento confidencial que el Papa estaba muy solo, con discrepancias fuertes con su secretario de Estado Tarciso Bertone, incluso llegó a vaticinar que moriría en noviembre de 2012. Estas revelaciones fueron objeto de un escándalo mayúsculo, pues fueron presentados en la televisión italiana.
Este desorden que priva en el Vaticano pone de manifiesto el evidente desgaste del consenso conservador que colocó a Benedicto XVI en la silla pontifical en 2005. El pacto que llevó a Joseph Ratzinger al trono de San Pedro se ha fracturado y se están realineando fuerzas, sobre todo frente a un Papa que venía acarreando no sólo problemas de debilitamiento físico, sino de estado de ánimo. Por ejemplo, se decía en los corrillos vaticanos que la falta de lealtad de su mayordomo Paolo Gabriele, al filtrar a la prensa sus documentos clasificados, le había causado una profunda depresión.
Los censos más recientes de Brasil, el país con mayor número de católicos en el mundo, muestran una profunda caída, a porcentajes de 68 por ciento. En México, segundo país en ese renglón también cayó en los recientes 10 años; es decir, se redujo 4 por ciento. El censo de 2010 revela que hay en nuestro país poco más de 20 millones de personas no católicas. Centroamérica es una zona de desastre católica, pues apenas alcanza 50 por ciento ante el inevitable crecimiento de los diferentes grupos evangélicos. Muchos factores se explican no sólo frente a la crisis de pastoralidad, sino a los escándalos de pederastia clerical que explican la fuga de fieles de la Iglesia católica. Otro motivo es la estructura rígida que ha mantenido la Iglesia en sus principios y doctrina. No ha querido otorgar ninguna apertura ante la sensibilidad de la cultura moderna. Más bien se ha encerrado y es poco accesible a las demandas de mayores espacios a las mujeres, ser más benevolente ante los homosexuales, más compasiva ante las nuevas formas de pareja y más abierta a las prácticas de la sexualidad. Sobre todo las mujeres sienten en el catolicismo una amenaza para su cuerpo y su libertad. Predominan el reproche, la culpabilización y el chantaje hacia nuevas prácticas de la sociedad, y eso explica el éxodo de fieles hacia otras ofertas religiosas que aportan una flexibilidad mayor a su sensibilidad.

No hay sorpresa absoluta en el anuncio de su renuncia. El Papa ya lo había advertido en la entrevista Luz del mundo al periodista Peter Seewald, en 2010. La Iglesia no se puede llamar sorprendida cuando en el cónclave de 2005 eligió a un pontífice anciano, un Papa de transición, se decía entonces. Quedan, sí, situaciones inéditas en la historia moderna de la Iglesia, como la coexistencia de dos papas, uno en retiro o emérito y otro en funciones. Veremos muy pronto un cónclave con un Papa vivo saliente que puede incidir consciente o involuntariamente en la designación de su sucesor. El cónclave ya está operando y muy seguramente los grandes personajes del Vaticano, los cardenales con liderazgos, los diferentes grupos han empezado el cabildeo y sondeos para llegar a pactos y acuerdos que lleven a la entronización al futuro sucesor. Hay seguramente en este momento un fluido e intenso intercambio entre los vasos comunicantes de la Iglesia católica de actores que pactan, acuerdan, ofertan y demandan.
La agonía tan larga de Juan Pablo II, con una fe heroica, posibilitó que los diferentes grupos llegaran a un pacto casi unánime de elegir a su sucesor. Eligieron a Ratzinger por la continuidad y su potencia intelectual. Ahora Benedicto XVI, con su renuncia súbita, abre para un proceso inesperado un periodo de discernimiento sobre los grandes proyectos para una Iglesia sacudida y vulnerable. Oportunidad para que se asuman las grandes directrices del Concilio Vaticano II, en la letra como en el espíritu, de apertura a los nuevos desafíos. Hay una oportunidad de un nuevo aggiornamento, a condición de que los cardenales sean más sensibles y humildes ante los requerimientos de lograr una nueva síntesis cultural del catolicismo con las exigencias de las sociedades contemporáneas.

¿Habrá este salto? Lo dudamos


(nota "La abdicación de Benedicto XVI", de Bernardo Barranco V., se reproduce del sitio "La Jornada". ¿Te has puesto a pensar si será necesario revisar los "Escritos corsarios", de Pier Paolo Pasolini, en que abogaba por una iglesia pobre con vocación de humildad, crees que el Fin del Mundo Maya contempló esta transición, para muchos, de espanto, te acuerdas de las tolvaneras negras -como las que se sueltan en Torreón- que levantó el caso Marcial Maciel ?)

martes, 12 de febrero de 2013

Ratzinger: los días contados

Benedicto XVI fue intervenido en la clínica romana de Pio XI hace apenas tres meses para cambiarle el marcapasos que llevaba desde hace diez años. La operación se llevó en el más absoluto secreto y fue practicada por el doctor Luigi Chiariello, director del departamento de cirugía cardíaca de la universidad de Tor Vergata.
La información, difundida este martes por el diario económico Il Sole 24 Ore, aparece justo el día después de que Ratzinger renunciara a seguir dirigiendo la Iglesia católica por "falta de fuerzas".
Una decisión que según dijo ayer el padre Federico Lombardi, portavoz del Vaticano, pilló a todos por sorpresa. Sin embargo, el director de L'Osservatore Romano, Gian Maria Vian, no cree que fuera una decisión tomada en los últimos días. "La decisión del pontífice fue tomada hace muchos meses, tras su viaje a México y Cuba, con total reserva [...] habiendo hecho un examen de conciencia por su avanzada edad", escribió ayer.
Las conclusiones que saca la prensa italiana a la renuncia son muy variadas, aunque todas tienen un hilo conductor que resume los escándalos que han envuelto al Vaticano en los últimos meses, lo que podría haber precipitado la decisión del papa, pese a las explicaciones que él mismo quisiera dar ayer en el Consistorio. De hecho, un tema que pasó un poco desapercibido en España y que estuvo en el origen del posterior Vatileaks, es un documento publicado por Il Fatto Quotidiano hace poco más de un año denunciando un complot para asesinar al papa.
Aquella información citaba el informe que el cardenal colombiano Darío Castrillón Hoyos elaboró para la Secretaría de Estado del Vaticano después de un viaje a Pekín de otro cardenal, el italiano Paolo Romeo, que vaticinó en una charla informal con varios representantes de la iglesia en China, que a Ratzinger le quedaban 12 meses de vida.
"Durante sus reuniones en China, el cardenal Romeo ha profetizado la muerte del papa Benedicto XVI en los próximos 12 meses [...] Seguro de sí mismo, como si lo supiese de antemano, anunció que al Santo Padre le quedan solo 12 meses de vida", escribía Castrillón en su informe.
A la noticia le siguió el desmentido del propio Lombardi, que dijo al diario: "Publicad lo que os dé la gana, pero asumid vuestra responsabilidad. Me parece una cosa tan lejos de la realidad y poco seria que no quiero ni tenerla en consideración. Me parece increíble y no quiero comentar nada". Curiosamente, una año después el papa dimite, cumpliéndose lo de los 12 meses de vida.


(nota tomada del sitio "Público".)

Ocho liberados en Torreón

México, D.F.- Seis presuntos secuestradores de cinco empleados del periódico El Siglo de Torreón fueron capturados por elementos del Ejército, quienes además liberaron a tres plagiados, dio a conocer la comandancia de la XI Región Militar.
En un comunicado, agrega que como consecuencia del secuestro de personal de El Siglo de Torreón, el jueves 7, militares llevaron a cabo reconocimientos y patrullajes tendientes a localizar las áreas a las que posiblemente fueron llevados estos trabajadores, rescatando en esta operación sorpresiva a tres secuestrados más, uno de ellos trabajador de la revista Hoy, Acontecer de La Laguna, y dos más empleados de una empresa ubicada en Dinamita, Durango, a quienes se les forzaba a entregar explosivos de la empresa.
Por razones de confidencialidad, se acota en el boletín, “se omiten los nombres de los rehenes. Sin embargo están siendo protegidos por las autoridades para evitar represalias físicas contra sus personas y familias’’.


(nota tomada del sitio "apro".)

lunes, 11 de febrero de 2013

Sylvia Plath hace 50 años

Era el 11 de febrero, en un invierno especialmente crudo de Londres. Sylvia Plath dejó comida y agua en el cuarto de sus hijos, se tomó unas pastillas para dormir, encendió el gas del horno y metió la cabeza adentro. Había pasado algún tiempo de su vida imaginando muertes, y había dedicado una buena parte de su única novela, que acababa de publicar, a lo mismo. Pero en La campana de cristal, junto a la opción de ahogarse en el mar, de cortarse las venas y de colgarse del techo, no aparece la opción del gas del horno, como si secretamente se la hubiera reservado.
Hace ahora cincuenta años de esa muerte, la de una de las más famosas escritoras norteamericanas. Desde un principio, pero especialmente desde los años setenta, ese final desató las interpretaciones y las condenas más apasionadas de los críticos. El feminismo concentró gran parte de su artillería en la figura del poeta británico Ted Hughes, esposo de Plath desde 1956 y separado de ella por aquel entonces, desde hacía sólo unos meses. Había entrado en un affaire con una mujer conocida de ambos, que años después siguió el mismo camino de su predecesora, y se mató de la misma manera.
Una vez separados, Plath se mudó sola a un departamento en Londres y pasó sus últimos meses escribiendo su mejor libro de poemas: Ariel. Tenía sinusitis crónica, dos hijos muy chicos a su cargo, problemas financieros, y la vieja amenaza de la locura, que había denominado casi científicamente La campana de cristal. En inglés, bell jar es también un elemento transparente que aísla y en los laboratorios sirve para generar vacío.
Desde entonces, esa única novela de Plath, donde se describe la vida de una joven de diecinueve años en la sociedad del esplendor norteamericano de los ’50, ha sido causa de admiración de muchos lectores, sobre todo mujeres. Es una suerte de novela de aprendizaje invertida, como se escribieron durante todo el siglo diecinueve para los jóvenes emprendedores, románticos y victorianos de Europa, pero fallida y amarga como ninguna. Todo lo trágico del relato de una primera persona que va entrando en la locura, es atendida por médicos inútiles, es internada y sometida a los temidos electroshocks después de intentar suicidarse, viene teñido de un sarcasmo y una notable crítica social. Ahora, cincuenta años después de su publicación, esto se hace tan visible como la detallada construcción del sufrimiento mental de la protagonista.
Es el auge de la Guerra Fría, la caza de brujas de comunistas durante el macarthismo está en plena vigencia. La referencia aparece en la primera línea del libro, aunque después tendamos a olvidarla: “Fue el verano en que electrocutaron a los Rosenberg”. Ante esa indicación lo primero que se piensa es en los electroshocks a los que será sometida ella doscientas páginas después. Pero hay más señales: en la sala de espera de un médico, el presidente Eisenhower la mirará desde la tapa de una revista, “calvo y vacante como la cara de un feto en una botella”. Con ese fondo por detrás, y Nueva York como primer escenario, las mujeres jóvenes de La campana de cristal deben ser educadas, deben ir a la universidad, tener perfectos vestidos y peinados y conseguir un marido para dedicarse más tarde a los hijos y la casa. Todo debe hacerse con gran abnegación. El sexo flota por encima de sus cabezas como una amenaza y una promesa. Hay que deshacerse de alguna forma de la virginidad.
A todas estas labores se enfrenta la protagonista, Esther Greenwood. En este caso, que estén narradas en primera persona no es una mera técnica de acercamiento. La campana de cristal es un libro confesional, y muchas cosas coinciden puntualmente con la vida de la autora: la invitación a Nueva York por una beca en una revista de moda, el regreso al pueblo, la depresión profunda, el intento de suicidio tan meditado, el avance de la locura, las curas temidas y luego superadas en el hospital. Se trata de una novela en clave, la mayor parte de los personajes son retratos de gente que Plath conocía muy bien. Es por eso que aquella primera edición, salida un mes antes de su muerte, había aparecido en Inglaterra con el seudónimo de Victoria Lucas.
Hasta hoy, en el mundo de la crítica anglosajona y de sus allegados se sigue discutiendo sobre el complejo legado de Plath. Hughes fue acusado de editar demasiado severamente sus poemas póstumos, y mucho más sus diarios personales. Todavía se cree que publicar esa única novela, tan autobiográfica, con el nombre verdadero de la autora, fue un simple cálculo económico, porque La campana de cristal se había vendido muy bien desde 1963, y con los años cada vez se vendía más. Al enterarse, en 1970, de que finalmente saldría en Estados Unidos, su madre escribió una carta a la editorial tachándolo como un libro de “la más vil ingratitud”.
Todo parece quedar irremediablemente intrincado: la novela, la vida de Plath y la muerte por suicidio, una especie de tarea pendiente que tenía desde los diecinueve y que a los treinta finalmente cumplió. En esto tuvo algunas antecesoras y varias sucesoras, como si el siglo veinte, para las escritoras mujeres, hubiera sido un desafío especial que no hubiesen conocido ni Charlotte Brontë, ni George Sand, ni George Elliot. “Hoy –dice la autora austríaca Ingeborg Bachmann– es una palabra que sólo pueden usar los suicidas, para todos los demás no tiene ningún sentido, es el nombre de un día cualquiera.”
La hermana de Ted Hughes, heredera literaria de ambos, retrataba hace muy poco a Plath como una mujer sufriente, pero “despiadada y un poco loca”. Del lado norteamericano, desde un primer momento fue tenida por mártir, y se convirtió en un icono. Acaba de salir una última de las tantas biografías, con nuevas entrevistas entre sus conocidos, nuevas cartas desenterradas, llena de interpretaciones sobre quién fue ella, cómo fueron sus últimos días, si la nota que dejó indica o no indica que esperaba que la salvasen.
Entre todos esos retratos queda a veces olvidada la absoluta irreverencia de Sylvia Plath, de su prosa y su poesía. En una de las últimas cartas a su madre dice estar escribiendo los mejores poemas de su vida. No se equivocaba. En “Años” define las estrellas como un “confeti estúpido y radiante”. En “Lady Lazarus” la piel de ese yo que tiene tantas vidas como los gatos es “luminosa como la pantalla de una lámpara nazi”. Bajo el auspicio de esta irreverencia, y con la certeza de esos poemas, el final del gas y del horno se vuelve menos trágico, una especie de acto de insolencia.


(ensayo de Mariana Dimopulos, tomado de "radar libros", Clarín.)

Link para versión de "Tres mujeres" en PDF:

http://ca.search.yahoo.com/r/_ylt=A0geu8NRnyZR2zwAPAfD8Qt.;_ylu=X3oDMTE1cTNoczlnBHNlYwNzcgRwb3MDNARjb2xvA2FjMgR2dGlkA0FDQllNWDFfNzU-/SIG=11ed9se0u/EXP=1361514449/**http://es.pdfsb.com/sylvia

domingo, 10 de febrero de 2013

China: año de la Serpiente

China entra en el reino de la serpiente
Para la celebración del año nuevo en China, entra en vigor la Serpiente, quemaron incienso. Foto de Reuters en el sitio "abc".

Vestidas posfranquismo: Barcelona

No recuerdo bien si fue en el año 1978 o el siguiente, vivía en ese entonces en Barcelona, cuando la ciudad todavía no estaba de moda y la mayoría de los exiliados escogían Madrid para quedarse. Las ramblas de nombres poéticos cortaban la ciudad en dos; al lado izquierdo según bajabas al mar era la gótica turística y el derecho era la oscura y húmeda que hasta la policía vacilaba recorrer, habitada por gente brava de puerto.
El dictador yacía bajo una pesada losa desde hacía tres años. Sus cuarenta años de dolores al pueblo español no se olvidaban, agonizó dictando sentencias de muerte, pero sonaban a una pesadilla lejana ya. Los herederos disputaban la herencia y cedían pedacitos de libertades para que nada cambiase en lo fundamental. Se terminó la censura y comenzaron a llegar películas y libros largamente prohibidos, algunos partidos políticos salieron a la luz, la bandera catalana volvió a flamear con orgullo en manos de viejos y nuevos nacionalistas.
La sociedad entera bullía en cambios autorizados o no y las libertades se tomaban, aunque la represión siempre aparecía cuando se cuestionaban las verdades inamovibles de la dictadura, poniendo límites al torbellino.
El Carnaval, fiesta pagana por esencia, llamado al alcohol, comida y libertad sexual, comenzó a aparecer tímidamente en los pueblos periféricos de Barcelona, como había sido en los años ’30. Un amigo catalán me dijo casi en secreto que esa noche de comienzo de la cuaresma aparecerían en Sitges unas mariposas efímeras, en el frío de la medianoche, caminando por ciertas calles, especialmente la apodada “del pecado” por la abundancia de bares y tabernas.
Terminadas las aburridas comparsas de piratas y jeques, acostados los niños y recogidos en su hogar los matrimonios, comenzaba el verdadero Carnaval. La penumbra de la calle inducía a mayor confusión la ambigüedad del ropaje y maquillaje. La dura luz del flash frontal, que empleaba como un reportero de los años ’50, revelaba la doble máscara de quienes posaban desafiantes para mi cámara.
No era simplemente disfrazarse de mujer, era asumir la identidad de una mujer en particular; la madre o una lejana estrella de cine, un vestuario soñado durante todo el año para ser lucido y provocar envidias en esas pocas horas. La luz del amanecer producía el fin de las efímeras, terminando su noche quizás al borde del mar o en una secreta habitación, donde reaparecía el rostro negado.
Durante los tres años siguientes volví a Sitges atraído por el juego de las identidades sustitutas. Las fotografías quedaron en una caja con el título de un posible libro por fuera, lo efímero común. Su publicación fue rechazada en numerosas oportunidades y cayeron en un sueño que sólo despertaría con el paso de Enrique Lihn por Barcelona algún tiempo después.
Después de cenar una noche en mi casa inicié el ritual de poner una luz cerca de la mesa del comedor y le hice una serie de retratos. En sus ojos asomaba el temor de la cercanía de la muerte provocada por un reciente infarto cardíaco, razón de su larga estadía en Barcelona. Miró las fotos en silencio. Un mes después recibí una extensa carta suya desde Nueva York, me confesaba que las fotografías que le había mostrado esa noche no dejaban su cabeza y había escrito el poema que me enviaba para publicarlo junto a ellas ya que, de otra manera, el poema no se entendía. Se acogía al título dado a mis fotos.
Luego de mi regreso a Chile, en el año 1985, lo intentamos sin fortuna y únicamente pudimos hacer un recital, él leyendo los versos y yo proyectando las imágenes en los sótanos del Drugstore de Providencia, suerte de catacumba de la cultura de esos años.
Desde entonces quedaron guardadas en su caja, sepultadas por el dolor del rechazo, hasta una mañana en que Fernanda las descubrió admirada.
Han pasado treinta años desde que Enrique, primer lector de estas fotos, abriera la caja amarilla y hoy gracias a las Ediciones de la Universidad Diego Portales he podido cumplir la promesa que le formulara, unir poesía y fotografía en un ritual que resucita a la vieja prostituta María de las Ramblas, Ocaña y su amigo Camilo, y una época que ya no existe, la de antes de las Olimpíadas de Barcelona.
Este texto, las fotos y los poemas pertenecen al libro La efímera vulgata, de Enrique Lihn y Luis Poirot, recientemente editado por Ediciones Universidad Diego Portales.


(texto introductorio de Luis Poirot, tomado del sitio "soy", Clarín. Se omitieron las fotos para que el interesado se remita al suplemento semanal argentino.)