miércoles, 23 de enero de 2013

Héctor Carreto (1953)

Viernes santo en Madrid


Delante de mí, camino a los Jardines de Sabatini,
van dos muchachas infieles, riendo,
ajenas a la procesión que en otra calle
conducen a Cristo y su cruz.
Una porta su atuendo árabe
de la cabeza a los pies;
la otra oculta el cabello con un hidjab,
pero viste una falda corta
que se pega a sus muslos desnudos
y ostenta pulseras en brazos y tobillos.
Se contonean despacio
sobre altísimos tacones de Vuitton o de Zara.
Sus risas coquetas se mezclan
con el redoble de los tambores de luto.

Es Viernes Santo,
me ciño la corona de espinas
y ruego a Dios que esas pecadoras
sanen mis llagas con sus labios.


(texto tomado de Clase turista,  edición Versus/Postdata Editores, Monterrey, N.L., México, 2012.)

No hay comentarios: