jueves, 31 de enero de 2013

Rubén Bonifaz Nuño (1923/2013 )

Falleció el traductor, ensayista y poeta Rubén Bonifaz Nuño, según informa Conaculta en su cuenta de Twitter.
"Conaculta lamenta el fallecimiento del gran poeta mexicano Rubén Bonifaz Nuño", se lee en un mensaje de la red social.
Nació en Córdoba, Veracruz, el 12 de noviembre de 1923, donde pasó su infancia en un barrio donde proliferaban las fábricas. Estudió la Preparatoria en la Ciudad de México; entre 1934 y 1947 cursó la carrera de Derecho en la Escuela Nacional de Jurisprudencia y en 1971 obtuvo el doctorado en Letras Clásicas.
Se inició como profesor de latín en la Facultad de Filosofía y Letras, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en 1960, hasta llegar a ser miembro de la Comisión de Planes de Estudio del Colegio de Letras Clásicas de la misma Facultad.
También fue director de la Bibliotheca Scriptorum Graecorum et Romanorum Mexicana, a partir de 1970, la cual le publicó la mayoría de sus traducciones de los clásicos grecolatinos.
Además de sus notables traducciones del latín y del griego ("Ovidio", "Cátulo", "Lucrecio", "Homero" y "Eneida", la más aclamada por la crítica) escribió ocho obras de interpretación crítica relativas a la cosmogonía del mundo prehispánico (culturas Olmeca y Maya) con base en el estudio de su escultura.
Desde 1963, el doctor Bonifaz Nuño fue académico de número de la Academia Mexicana de la Lengua, y fue miembro de la Asociación Internacional de Hispanistas (1977), presidente de la Sociedad Alfonsina Internacional (1985), miembro de la Junta de Gobierno de la UNAM y de la Academia Latinitate Fovendae de Roma y desde 1972 miembro de El Colegio Nacional.
Recibió numerosas distinciones y reconocimientos por su obra, como los premios Nacional de Ciencias, Letras y Artes (1974); el Jorge Cuesta (1985); el Universidad Nacional (1990) y el Iberoamericano de Poesía Ramón López Velarde (2000).
Asimismo recibió la Orden del Mérito en el grado de Comendador (Italia, 1977); el doctorado Honoris Causa por la Universidad Veracruzana (1992) y la Medalla Conmemorativa del Palacio de Bellas Artes (1997).


(cable de la agencia "notimex".)

Universidad de Harvard: sin códigos de ética

México, D.F.- El poeta Javier Sicilia y el analista político Sergio Aguayo retaron una vez más a la Universidad de Harvard a responder si el expresidente Felipe Calderón cumple con los códigos de ética necesarios para ofrecer conferencias en esa institución.
En una segunda carta dirigida al director de la Escuela de Gobierno Kennedy, David Ellwood, Aguayo y Sicilia criticaron la omisión de aquel en el tema de las víctimas y la violencia en México durante el sexenio calderonista, para no dar respuesta a los cuestionamientos que hicieron en su primera misiva, enviada el pasado domingo 13.
“Como testigos cercanos de ese horror sabemos que el drama más terrible es el de los desaparecidos: se castiga con el desprecio y el olvido a quien se desvanece de un día para el otro y, con el suplicio de no saber dónde se encuentra, se deja a sus padres, esposas, hijos, amistades y a un país entero. Ningún Estado democrático que se respete –y ese no fue el de la administración de Felipe Calderón–, puede estar en paz sin saber dónde se encuentran más de veinte mil de sus ciudadanos.
“Esa realidad, que usted se obstina en ignorar, dejó sin responder en su carta del 17 de enero”, se lee en la carta.
Como responsables de la creciente violencia en México, el líder del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad y el profesor-investigador del Centro de Estudios Internacionales de El Colegio de México señalan no sólo al gobierno de Felipe Calderón, sino a las autoridades de Estados Unidos por permitir la venta y el tráfico de armas y municiones.
“La degradación de la vida pública tiene su origen en la recurrente impunidad de los violadores de derechos humanos en México. Para ello, han contado con el respaldo de buena parte de las élites estadunidenses que, en la mayoría de los casos, han preferido ignorar o minimizar las ejecuciones extrajudiciales, los fraudes electorales, los secuestros y las desapariciones”, denuncian en la misiva.
Añaden:
“Una parte de Estados Unidos ha hecho invisible la tragedia mexicana y su papel en ella. Un ejemplo actual es el debate sobre armas entre el gobierno del presidente Barack Obama y la Asociación Nacional del Rifle. Ninguno de ellos menciona el inmoral e ilegal contrabando de armas estadunidenses a nuestro país. Para ellos, no cuentan quienes mueren o son heridos con balas y rifles norteamericanos en México”.
Además, denunciaron que la lista de las personas desaparecidas desde 2006, que presuntamente la Procuraduría General de la República (PGR) compiló y que se dio a conocer a pocos días de que concluyera la gestión de Calderón, desapareció de los archivos oficiales.
“El 29 de noviembre nos enteramos que la Procuraduría General de la República tenía un listado de más de 25 mil desaparecidos. A Felipe Calderón le quedaban dos días como presidente y hubiera podido ordenar que la lista se hiciera pública. Su única respuesta fue el silencio que todavía mantiene. Entretanto, hemos sido informados verbalmente que esa lista desapareció de los archivos de la Procuraduría”.
Al finalizar su carta, Sicilia y Aguayo confiaron que la atención que ha despertado la presencia del exmandatario mexicano en la Kennedy School como beneficiario de una beca sirva para avivar el interés sobre lo que pasa en México.
“Ojalá que en la Universidad de Harvard se organicen, durante 2013, coloquios, conferencias y proyectos de investigación sobre la epidemia de violencia que devasta a México y las responsabilidades que Felipe Calderón y la administración de George W. Bush y de Barack Obama tienen en nuestra tragedia”.


(nota reproducida del sitio "apro".)

miércoles, 30 de enero de 2013

Il Futuro, Bolaño al cine

A veces la osadía tiene sus gratificaciones. Y en la vida de Alicia Scherson, cineasta chilena de 38 años, esa osadía ha sido una constante que le ha permitido arriesgarse y ganar, convirtiendo una novela de Roberto Bolaño en película, algo que nadie había hecho hasta ahora y que, con toda probabilidad, no volverá a ser posible para ningún cineasta independiente. Scherson acaba de estrenar en los festivales de cine de Sundance y Rotterdam la película Il futuro, una coproducción chileno-italiana-española-alemana basada en Una novelita lumpen,un relato de Bolaño (la última que vio publicar en vida), cuyos derechos adquirió Scherson en 2006.
Por aquel entonces, Carmen Balcells aún era la representante de la obra del escritor fallecido tres años antes y que no conocería la fama internacional hasta 2008, cuando su novela 2666 fue publicada en Estados Unidos y se convirtió en best seller, ganó el Premio Nacional de la Crítica de ese país y estalló la bolañomanía, que hoy es ya una enfermedad intelectual comparable a la que provocó en su momento la llamada nueva literatura latinoamericana. Andrew Wylie, conocido en la industria del libro como El Chacal (un hueso mucho más duro de roer que Balcells), es ahora quien dirige el destino de la obra del autor chileno, que vivió gran parte de su vida en Cataluña.
Scherson, lectora y admiradora de Bolaño, descubrió Una novelita lumpen en 2004 y con una sola película en su maleta, Play (ganadora del Festival de Tribeca en 2005), se acercó a Balcells a título personal y le pidió los derechos para llevarla al cine. “Tuve suerte de que aún no hubiera estallado ‘la fiebre’. Era un libro poco conocido, encargado para una serie titulada Año 0 de Mondadori sobre el nuevo milenio desde la perspectiva de diferentes ciudades y firmadas por diferentes autores latinoamericanos. No tenía una productora detrás que me apoyara pero Balcells y la viuda del escritor aceptaron”, cuenta Scherson a través de Skype desde el Festival de Cine de Rotterdam, donde también estrenó su segunda película, Turistas, en 2009. “Adquirí los derechos y los guardé. Necesitaba hacer otra película antes de enfrentarme a Bolaño y comencé a trabajar en la adaptación, algo que nunca había hecho porque yo siempre he trabajado con material propio”.
Pero Una novelita lumpen no es uno de esos libros complejos de Bolaño sobre la literatura dentro de la literatura. “Tiene una trama muy sencilla, la de Bianca, una adolescente que nos habla desde el futuro de la historia que ella y su hermano viven tras la muerte de sus padres con un tono como de fin de mundo y ese humor tan duro de Bolaño. El mayor desafío no fue tanto adaptar la trama sino llevar a la pantalla la atmósfera del libro”.
Il futuro (le cambió el nombre porque lumpen tenía muchas dificultades de traducción), como sus anteriores filmes, está impregnado precisamente de una extraña pátina de sensaciones visuales que a veces rozan lo onírico y a la que contribuye una imagen atípica de los barrios periféricos de Roma, donde se mezclan las ruinas de la ciudad con imágenes que sugieren la inexorable decadencia de la civilización europea. “Creo que Bolaño fue un poco visionario y entendió hacia dónde se precipitaba Europa mucho antes de que comenzara la crisis”, afirma Scherson. En ese ambiente que a veces se percibe entre opresivo e irreal, la adolescente Bianca (la chilena Manuela Martelli) trata de encontrarle un sentido a su vida tras la muerte repentina de sus padres. Maciste, un actor ciego y de músculos flácidos que antaño protagonizaba películas de héroes hercúleos de serie B (interpretado por Rutger Hauer, el líder replicante rebelde de Blade Runner), será el inesperado salvador de la protagonista.
“Una de las cosas que me hizo conectar con el libro es que Bianca tiene que encontrar estrategias de supervivencia, y ese tipo de personajes siempre me interesan. La necesidad que tenemos muchos seres humanos de colocarnos un disfraz para superar determinadas situaciones cuando nos encontramos a la deriva”. Y en cierto modo, eso quizá también resuene en la propia vida de Scherson: siendo estudiante de biología un día vio en un periódico una convocatoria para estudiar en la Escuela de Cine de San Antonio de los Baños en Cuba y se presentó. “Conseguí una beca y anuncié en casa que me iba a estudiar cine para ser directora, algo que las niñas de mi generación nunca pensamos que pudiéramos ser. Fue un impulso pero ya no hubo marcha atrás”.


(Entrevista de Barbara Celis/Londres, reproducida del sitio "el país".)

martes, 29 de enero de 2013

Harvard: activistas repudian a FCH

México, D.F.- Este martes, los activistas John Randolph y Eduardo Cortés Rivadeneyra entregaron a la Escuela de Gobierno John F Kennedy de la Universidad de Harvard una caja con 35 mil firmas de rechazo a la anexión del expresidente de México Felipe Calderón como profesor invitado de esa institución.
Las cartas fueron recibidas por Melodie Jackson, Decana Asociada de Comunicaciones y Relaciones Públicas, quien hará llegar las quejas a directivos de la institución.
El encuentro fue breve y posteriormente Randolph y Cortés recolectaron más firmas en la Plaza Harvard.
Esta campaña inició en el sitio electrónico Change.org, donde se convocó a rechazar la invitación de Harvard a Calderón principalmente en desaprobación a su política antidrogas, que derivó en el sexenio más sangriento de la historia de México.
Por su parte, la institución respondió a los inconformes que la beca otorgada a FCH con duración de un año es una oportunidad para dialogar abierta y frontalmente con el expresidente de su plan de combate al crimen organizado mientras estuvo en el poder, según la agencia Notimex.



(nota tomada del sitio "proceso".)

Guibert: mientras agonizo

En la propia mecánica, en la misma esencia de la enfermedad, late una sintaxis, una traslación, una metonimia: una enfermedad que no daña por sí misma sino por los efectos de la inmunodeficiencia que genera, volviendo el organismo vulnerable a la hora de combatir las infecciones. Cuestión de defensas, bajas defensas. Todo empieza con un virus silencioso que se transmite subrepticiamente a través de fluidos, atravesando los misterios de la carne, la sangre y el sexo; básicamente, el contacto humano. En la actualidad, después de muchas vueltas, se la combate con un cóctel de unos medicamentos que –en inadvertido homenaje a los años ’80– se denominan antirretrovirus.
De la misma forma, y tal vez como ninguna otra enfermedad, el sida desde siempre ha trascendido el ámbito médico y sanitario, constituye en muchos sentidos un abismo cultural, una extensa y diversa radiografía de época, la instantánea de una forma de vida reactiva, vertiginosa y sin concesiones. Y es, ya lo dijo Susan Sontag, una enfermedad prolífica, una enfermedad fértil, una enfermedad plagada de metáforas.
Si bien Hervé Guibert –otro exponente, como Rimbaud, como Bernard-Marie Koltès, de esa máquina aparentemente inagotable generadora de enfant terribles y hermosos y malditos que es la literatura francesa– se ocupó de desentrañar y denunciar las manipulaciones y miserias de médicos, laboratorios farmacéuticos y gobiernos en su hipócrita lucha contra el sida en los ‘80 y los ‘90, fue también un escritor que supo ocuparse de ese otro lado de la enfermedad: ese lado oscuro por desconocido o difícil de aprehender, pero lúcido y radiante por lo que puede aclarar. Al amigo que no me salvó la vida, escandaloso libro sobre su propio vínculo con el sida, pero también acerca de la agonía de su amante, Michel Foucault, lo convirtió en un autor de culto leído con incontinencia y masividad. Y constituye el primer libro de la trilogía compuesta también por El protocolo compasivo y El hombre de sombrero rojo, que junto a El pudor o el impudor, película que realizó poco antes de morir, constituyen extraordinarios aportes a la hora de describir en todo su esplendor la enfermedad.
De la misma forma, si bien el título de Citomegalovirus –una de las enfermedades oportunistas más frecuentes tras la pérdida masiva de linfocitos T y cuyo efecto más temible puede ser la ceguera– parece hacer hincapié precisamente en el aspecto médico de la enfermedad, este diario de hospitalización de Guibert profundiza y, sobre todo, ilumina la otra cara: el sida como icono del arte y la rebeldía; el sida como principal agente de la muerte joven, la forma de muerte que más hace latir el pulso de la vida.
Valioso también por ser uno de los últimos testimonios de su vida, Citomegalovirus había tenido una publicación anterior en nuestro país, en el año 2000 (la edición original en francés es de 1996; Guibert había muerto en 1991), preparada y traducida por Sergio Olguín para la mítica Vian ediciones, el ala libresca de la siempre vigente V de Vian. Ahora, reemplazando el anterior subtítulo de Diario de guerra contra el sida por el más formal de Diario de hospitalización, es rescatado y traducido por Diego Vecchio. Un diario de hospitalización que es, al mismo tiempo, un diario de guerra. En esa aparente contradicción respira, y a veces agoniza, y a veces se ahoga –pero siempre con una reserva de oxígeno conmovedora– este diario, este libro: “Una vena que se rompe tal vez sea algo muy bello: chorro que mancha todo, ramillete de sangre, fuego de artificio púrpura”.
Su escritura fragmentaria, casi epigramática, de corto pero intenso aliento, parece constituir la traducción verbal del flash fotográfico, uno de los grandes oficios de Guibert que, además de fotógrafo, trabajó como crítico fotográfico durante ocho años en Le Monde y reflexionó sobre su arte en el libro La imagen fantasma (concepto con el que definió esa imagen reprimida, pero siempre latente, de aquello que se quiere y, al mismo tiempo, se evita fotografiar).
Y para que nada falte, Guibert también inspiró a otros fotógrafos como modelo hasta que empezó a negarse a ser fotografiado una vez que su enfermedad comenzó a avanzar. Y, aunque muchas veces lo pensó y a punto estuvo de proponérselo a amigos fotógrafos y pintores, nunca posó desnudo. De hecho, esa negativa aparece en este libro al igual que una de las grandes amenazas de su tratamiento, que era precisamente la posibilidad de dejar como secuela la pérdida de la vista.
Cada una de sus descripciones, cada una de sus observaciones tiene más luz, colores y perspectivas que linealidad sintáctica, hay incluso una gradualidad en lo que refiere a los niveles de transparencia y opacidad que caracterizan al fraseo de este libro. Esa poética fotográfica del sida incluye, por supuesto, el propio ámbito médico que Guibert atraviesa con una mirada punzante: expresando sin tapujos sus simpatías y rechazos hacia médicos, enfermeras y auxiliares, radiografiando sus taras y su capacidad humana, haciendo constantes descripciones de la luna (“La luna va pasando lentamente de una ventana a la otra. Hay una zona entre las dos en que se vuelve invisible”) y también del sufrimiento (“el sufrimiento de los pacientes de camas vecina por momentos se vuelve propio”, o “Es curioso. Cuando el médico le inflige al paciente un sufrimiento intenso, se crea un sentimiento de amor y de respeto que en mi opinión es recíproco. El sufrimiento tiene algo de sagrado. El médico que hace sufrir y el paciente que sufre se convierten en cómplices”.)
Efímero pero contundente, como las vidas de muchas de las víctimas del sida (el propio Guibert falleció a los treinta y seis años), Citomegalovirus constituye una especie de Big Bang de una tradición que encuentra también claros representantes en nuestra literatura. Una obra en la que más que hablar de una enfermedad, se exploran los intersticios entre la vida y la muerte, las fronteras entre el horror y lo sublime. Las grietas entre lo conocido y lo incognoscible.


(reseña de Juan Pablo Bertazza, tomada del sitio "radar/libros", Clarín.)

lunes, 28 de enero de 2013

#YoSoy132 contra la CFE



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El País de la calumnia y la infamia

Hace ya unas décadas el Grupo Prisa, dueño del periódico El País, conglomerado cultural, ideológico y político, que cuenta con semanarios, editoriales educativas y literarias, periódicos deportivos, económicos, cadenas de radio y televisión, mantiene una línea, referente a la realidad latinoamericana, fundada en la calumnia y la infamia.
La publicación de una foto falsa del presidente Hugo Chávez entubado y en estado comatoso, en primera plana, cuyo pie de foto alude al secreto de la enfermedad de Chávez, es complementada con una noticia en internacional bajo el titular La larga y oscura enfermedad del líder venezolano. La decisión de publicarlo no es un hecho aislado. Es una acción de las muchas que despliegan en todas las redes del grupo. Noticieros, tertulias, programas de radio, televisión, editoriales periodísticas, ediciones de libros. Prisa cuenta con un elenco de académicos, comunicólogos, firmas literarias y personajes del mundo político que día a día hacen piña y confabulan en crear un lenguaje de la desestabilización informativa. Amparados en el rumor, la opinión, las vaguedades, los tópicos y el secreto profesional, construyen un imaginario en el que confluyen la descalificación, la tergiversación de los hechos y la manipulación informativa sobre gobiernos latinoamericanos.
Respecto a Venezuela son ya años, cuyos equipos dibujan un escenario de caos, violencia, ingobernabilidad, cuasi guerra civil, donde gobierna un autócrata. Como dato, sirva el tratamiento de las elecciones presidenciales de octubre, en el cual aseveraban que las encuestas daban empate técnico; ahora, remarcando la existencia de un vacío legal y de poder, al tiempo que hablan del secretismo médico sobre la enfermedad del presidente Hugo Chávez, tratada de manera obscena y sin ningún respeto. El que sí tienen cuando informan de la operación de cadera del rey.
En cualquier caso, no se trata de columnas de opinión cuyos colaboradores se ceban en insultos a gobernantes que no son del agrado de los accionistas del grupo. Es una línea editorial diseñada estratégicamente para sostener a sus aliados naturales. En México, Chile, Bolivia, Argentina, Colombia, Venezuela o la población hispana en Florida. Entre sus habituales invitados se cuentan el ex presidente de Chile Ricardo Lagos, el español Felipe González, el uruguayo Julio María Sanguinetti, el costarricense Óscar Arias y algún hijo de famoso, como Álvaro Vargas Llosa, o ideólogos como el mexicano Enrique Krauze o el venezolano Teodoro Petkoff. Todos, sin excepción, liderados por Juan Luis Cebrián, quien fue director jefe durante la dictadura del diario vespertino del movimiento: Pueblo, y posteriormente jefe de informativos de Radio Televisión Española en la última etapa del franquismo. Su fama le llega al ser nombrado director del naciente periódico El País, matutino abanderado de la reforma política e infatigable defensor de Adolfo Suárez. Así, oculta su pasado. Hoy, Juan Luis Cebrián recibe como pago a sus servicios a la monarquía un sillón en la Real Academia de la Lengua y de paso participa en el grupo Bilderberg. De gustos refinados, presume de ser un demócrata de toda la vida. Sin embargo, quienes lo conocen y lo han tratado saben que es un anticomunista visceral, y me consta de primera mano.

Pero volvamos a la inmerecida fama del periódico El País. En los primeros años de vida fue vocero de la derecha moderna, de quienes se sumaron a la tarea de reformar el franquismo. Sus avales fueron viejos falangistas. Dada la censura, la falta de libertad de expresión, su salida a la calle se tomó como el pistoletazo de salida a la libertad de prensa. En sus páginas escribieron destacados periodistas latinoamericanos: Gregorio Selser, poetas y escritores como Mario Benedetti, Julio Cortázar, Carlos Fuentes o Gabriel García Márquez. Fue una bocanada de aire fresco. Eran otros tiempos. La guerra fría. El Grupo Prisa contó con ellos para proyectar una imagen hacia el continente de compromiso con las luchas democráticas en América Latina. Pronto se diluyó esta visión idílica, al poco tiempo se produjo la criba. A principios de los años 80 había apartado a los colaboradores y periodistas comprometidos, demócratas radicales y de izquierdas. El periódico miró a la derecha latinoamericana. Los intereses de Telefónica, Repsol, Iberdrola, Endesa, Santander, BBVA, se convirtieron en sus aliados. España buscaba la segunda colonización. El Grupo Prisa toma la delantera.
Con el PSOE en el gobierno, la amistad entre Polanco y Felipe González, convierte sus páginas en vocero propagandístico de sus políticas. En los años 90 muchas firmas, desilusionadas por la línea editorial que toma el periódico, se retiran. Entre otras, Antonio Gala, uno de los escritores más relevantes del siglo XX en España. Igualmente, Mario Benedetti decide no escribir más en dicho tabloide, al ver la deriva neoliberal que asume la dirección tras su polémica con Vargas Llosa.
El País ha publicado reportajes maniqueos sobre América Latina, en los cuales no hay una pizca de ética, buen hacer o responsabilidad profesional. Tras la edición de una foto falsa del presidente Chávez y de una información manipulada, lo menos que podría hacer su dirección, si le queda algo de dignidad, es producir el cese inmediato de su responsable de internacional o pedir su dimisión. Pero temo que no será ese el camino. Dentro de unos días volverá a las andadas. El País nunca se ha comprometido con las causas democráticas de América Latina ni lo hará. Su historia lo demuestra.


(nota editorial de Marcos Roitman Rosenmann, cortada y pegada del sitio "la jornada".)

domingo, 27 de enero de 2013

Cárdenas Batel a Cuba

Distrito Federal─ Fuentes oficiales confirmaron este domingo que el ex gobernador de Michoacán, Lázaro Cárdenas Batel, ocuparía la embajada de México en Cuba en sustitución del panista Gabriel Jiménez Remus. De igual manera se informó que Julián Ventura, ex subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), ocuparía la embajada de México en Canadá, en sustitución del también panista Francisco Barrio.

En las últimas semanas el nombre de Lázaro Cárdenas Batel ha sido mencionado insistentemente en los pasillos de la Cancillería como relevo en una de las representaciones diplomáticas más sensibles históricamente para las administraciones priístas.

Por años, las buenas relaciones diplomáticas con la isla fueron para los gobiernos del tricolor un sello distintivo. Sin embargo durante los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón llegaron a sus peores niveles. En el último tramo de su administración, Felipe Calderón visitó Cuba en un intento de recomponer los lazos de cooperación y amistad que han marcado el trato entre ambas naciones que, de acuerdo con la ex subsecretaria para América Latina y el Caribe, Norma Pensado, recuperaron en buena medida los niveles tradicionales.

La posible llegada de Lázaro Cárdenas Batel a la legación de México en Cuba, señalaron las fuentes consultadas, debe entenderse como un gesto de amistad con ese país y con la corriente política a la que pertenece el ex gobernador de Michoacán, misma que se ha estrechado con los priistas a partir de la firma del Pacto por México.

De otra parte, el relevo del ex gobernador de Chihuahua, Francisco Barrio, es uno de los cambios esperados. No sólo porque se trata de un político vinculado largamente al PAN, sino porque en la nueva estrategia del gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto, se busca fortalecer las relaciones diplomáticas con Canadá, como socio del Tratado de Libre Comercio y por la cercanía comercial que tiene con otras economías en el Pacífico con las que México pretende interactuar de manera más activa.

Adelantaron que a estos cambios se sucederán otros, particularmente en aquellas embajadas que ocupan políticos panistas designados por las pasadas dos administraciones. Recordaron además que con el arribo a la subsecretaría de la SRE de Carlos de Icaza, la representación diplomática de México en Francia se encuentra acéfala, por lo que no se descarta que en los próximos días se conozca al nuevo embajador mexicano en París.

Otras de las representaciones diplomáticas que habrán de cambiar pronto son las de El Vaticano que ocupa el también panista Federico Ling Altamirano. También la embajada de México en España sufrirá cambios, actualmente la ocupa el panista Francisco Ramírez Acuña.La representación de Mexico en Colombia la ocupa actualmente Florencio Salazar Adame y el embajador de México en China es Jorge Guajardo González, panistas ambos que también se prevé serán removidos.

México cuenta actualmente con 75 embajadas, 69 consulados, siete misiones ante organismos multilaterales y tres oficinas de enlace, lo que da un total de 154 representaciones diplomáticas en el exterior.

Por su parte, Cárdenas Batel desminitió, 48 horas después de publicada la información en la web y 72 horas más tarde en la prensa escrita, que haya sido nombrado representante de México en Cuba. Información que la noche del domingo pasado apareció en varios sitios de medios mexicanos. ¿Reculó a tiempo?

(Si la idea es superar diferencias y limar asperezas con aquellos países que vivieron malentendidos con dos administraciones sucesivas "fallidas" y "espurias", por qué no pensar en Genaro García Luna como embajador de México en Francia. Al fin y al cabo ya se consiguió que el "caso florence" quedara en un mal rato para ellos y en la Cassez convertida en una "heroína" para su patria. Nota en el sitio "Diario de Juárez.)

sábado, 26 de enero de 2013

EL MANUSCRITO

Tengo un manuscrito salvado
del fuego en que se describen
tus últimos días.
Aunque es ilegible se adivina
en ellos los últimos instantes
previos al viento que lleva tus secretos.
El viento que sin expresarlo
da su último dictamen
de una intención de enfermedad.

Tengo aquel esbozo tuyo
de testamento rescatado de las brasas
esa variante de canto no articulado.
Aquella rabia que te hizo
trazar en superficies de azogue
una y otra vez caligrafías insospechadas.
Aunque ficticia hablas en balbuceos
de una vida no vivida sino adivinada,
intuida presentida como latidos de agua.

Otra vez: poseo los trazos
de un alfabeto que inicia
como vocales de una criatura.

viernes, 25 de enero de 2013

Florence chez vous

La francesa Florence Cassez, presa en México desde hace siete años, ha llegado hoy al aeropuerto parisino de Charles de Gaulle hacia las 12.40 horas GMT, procedente de Ciudad de México, tras su puesta en libertad. En la pista del aeropuerto la recibieron, entre otras personas, su madre, Charlotte Cassez, y el ministro francés de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius, quien expresó antes de su llegada la "alegría" del Gobierno y del país por el retorno de la francesa.
Ha mostrado "tenacidad y valor para aguantar frente a la justicia durante siete años", dijo el ministro, quien agradeció a quienes en México y desde Francia trabajaron a favor de la puesta en libertad de Cassez, y añadió que el dictamen de la Suprema Corte mexicana "significa que hay jueces muy valerosos" e independientes en el país norteamericano. Las televisiones francesas ofrecieron imágenes de Cassez después de descender por la escalerilla del avión, donde se pudo ver a la francesa del brazo del ministro Fabius, que la acompañó hasta un autobús, donde se sentó junto a su madre.
La francesa Florence Cassez ha declarado que sufrió "un secuestro", que durante los siete años que permaneció en la cárcel en México fue una víctima y que para ayudar a las personas en esta situación lo que hay que hacer es "poner a los verdaderos culpables en prisión".
Florence Cassez, de 38 años, con una cazadora oscura y pantalones vaqueros y muy sonriente, fue trasladada nada más descender del avión hasta un pabellón oficial próximo para tener un primer contacto con los medios de comunicación. Cassez, novia del supuesto líder de la banda de secuestradores Los Zodíaco, Israel Vallarta, fue detenida en diciembre de 2005 en México y sentenciada en un principio a 96 años de prisión, que después se rebajaron a 60.
"Tuve miedo, pero decidí luchar, costara lo que costara"
Cassez cargó contra el anterior Gobierno mexicano, al subrayar que lo que más difícil le resultó durante el tiempo que pasó en prisión fue "la injusticia", más que las condiciones de detención. Insistió en que tuvo que "luchar contra todo un Gobierno al más alto nivel", por lo que muy a menudo se preguntaba si no le iba a ocurrir algo malo: "Tuve miedo, pero decidí luchar, costara lo que costara".
"Creo que México está viviendo grandes cambios, con el respeto de los derechos humanos, con la llegada de (Enrique) Peña Nieto", quien desde el 1 de diciembre sucede a Felipe Calderón en la presidencia del país. La decisión de la Suprema Corte de Justicia "es una gran victoria también para los mexicanos. Se ha hecho justicia", opinó Cassez, quien subrayó que una historia como la suya "no es la única en México" y todo el mundo en ese país sabe que se producen "de forma cotidiana".


(Las prisiones de México son mágicas -perdón por la cacofonía-, la de Puente Grande, en Jalisco, se abrió para que un narco poderoso se fugara tan campante, otras de vez en cuando se abren para que los internos viajen de Gómez Palacio -Durango- a Torreón -Coahuila-, a orquestar matanzas de jóvenes en antros y cantinas y regresan, tan campantes, al penal de donde salieron en Patrullas con logotipos de la policía. Sólo en una ocasión, las pertas de Lecumberri, se abrieron una vez ya demasiado tarde: José Revueltas, el escritor y filósofo  y militante comunista, fue amnistiado por el gobierno cuando ya estaba gravemente enfermo. Cassez no será la única extranjera que salga del bote sin cumplir condena. Al tiempo. Nota parcialmente reproducida del sitio Público.)

jueves, 24 de enero de 2013

Diario español recula

El diario El País retiró esta madrugada de su pagina web y de su edición impresa una foto que mostraba a un hombre entubado en una cama de hospital y que una agencia informativa, señala, había suministrado al periódico afirmando que se trataba del presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
El periódico dice en un comunicado insertado en la misma página web que la foto de Chávez permaneció en la edición digital del periódico aproximadamente una media hora.
En el texto que acompañaba a la foto se afirmaba que 'El País' no había logrado verificar de forma independiente las circunstancias, el lugar o la fecha en la que se había realizado la fotografía.
El vídeo de 2008 de donde supuestamente salió la foto falsa de Chávez
Tras constatar que la imagen ofrecida no correspondía a Chávez, el periódico español "paralizó asimismo la distribución de su edición impresa y procedió a enviar una nueva edición a los puntos de venta".
El incidente "puede ocasionar que la edición impresa del periódico con fecha de hoy jueves 24 de enero no esté disponible en algunos kioscos, tanto en España como en el extranjero", concluye la nota del diario colgada en su página web.
Chávez se encuentra hospitalizado en Cuba desde el pasado 11 de diciembre, donde fue sometido a una intervención quirúrgica de un cáncer "cuyas características el Gobierno venezolano no ha querido precisar", señala el periódico.
La foto publicada en la edición impresa del periódico era de poca calidad, fue tomada "hace unos días" según decía 'El País' y mostraba un primer plano del supuesto rostro de Chávez, sin pelo, con unos tubos introducidos por su boca.
La foto no tiene firma de autor y 'El País' precisaba que no había "podido verificar de forma independiente las circunstancias en que fue tomada la imagen, ni el momento preciso, ni el lugar. Las particularidades políticas de Cuba y las restricciones informativas que impone el régimen lo han hecho imposible".
Nada más conocerse en Caracas la publicación de la supuesta foto de Chávez, el ministro de Comunicación de Venezuela, Ernesto Villegas, la descalificó por falsa y citó un vídeo aparecido en Youtube, de donde procedía la foto, que fue colgado en agosto de 2008 y en el que se ve a un señor sin pelo y cara redonda en una camilla y que se identifica con el siguiente rótulo: "Paciente acromegálico de 48 años que se intenta intubar hace 2 años".


(Había una vez la capital de un país que achacó a #Yosoy132 el entrenamiento de perros en una colonia de la delegación Iztapalapa que atacaban a criaturas inocentes, mujeres y ancianos. Cuando los supuestos canes asesinos fueron presentados a la prensa, todos los presentes quisieron adoptar uno dada la ternura que despertaban sus ojos inocentes y sus orejas pandas de pelaje suave. Otra nota precocinada ya sin la presencia del estorboso Ebrard ni el imaginativo García Luna. Todo por que ese día asumía el poder Enrique Peña Nieto, alias El Burro. Nota calcada del sitio El Mundo.)

Humberto Dib (1961/2011 )

No es cierto
 
 
Nada de lo que diga es cierto, querría aclararlo de antemano.

No es cierto que esté caminando por una carretera solitaria en las afueras de Somerset, y que -cada cien metros- una luz estire mi sombra hacia adelante sobre el asfalto para que luego otra luz la atrape y la arrastre hacia atrás. No es exacto que hayan transcurrido más de veinte minutos sin que pase ningún vehículo. Tampoco es verdad que -la última vez- las cosas no hayan salido como yo lo esperaba, ni que esté perdiendo la destreza. No es cierto que haya sido un Chrysler azul el que me levantó aquella madrugada, como tampoco es verdadero que el conductor se hubiera dado cuenta de lo que estaba sucediendo sólo cuando me vio sacar el cuchillo. Por supuesto que no es correcto que -al día siguiente- la policía haya encontrado el cuerpo dentro del auto en el arcén de la carretera 76, a pocos kilómetros de Pittsburgh. Es mentira que arda de deseo de sesgar otra vida. No es cierto que un camión se acaba de detener y que -desde la cabina- una voz me pregunte si quiero que me acerque hasta el próximo pueblo, pero más falso es afirmar que yo acepto. Es un engaño decir que yo me haya arrellanado en el asiento del acompañante y que esté contándole al chófer las mismas mentiras que a todos los demás. No es verdad que yo no supiera que las intenciones de él eran idénticas a las mías. Es mentira que se haya anticipado a mis movimientos y que me haya atravesado el cuello con un destornillador, tan falso como que yo ahora sea un cadáver sanguinolento arrojado en la maleza.

Nada de esto es cierto, creer en la palabra de un muerto sería un total disparate.
 
 
(relato tomado del blog que lleva el nombre del autor.)

miércoles, 23 de enero de 2013

Héctor Carreto (1953)

Viernes santo en Madrid


Delante de mí, camino a los Jardines de Sabatini,
van dos muchachas infieles, riendo,
ajenas a la procesión que en otra calle
conducen a Cristo y su cruz.
Una porta su atuendo árabe
de la cabeza a los pies;
la otra oculta el cabello con un hidjab,
pero viste una falda corta
que se pega a sus muslos desnudos
y ostenta pulseras en brazos y tobillos.
Se contonean despacio
sobre altísimos tacones de Vuitton o de Zara.
Sus risas coquetas se mezclan
con el redoble de los tambores de luto.

Es Viernes Santo,
me ciño la corona de espinas
y ruego a Dios que esas pecadoras
sanen mis llagas con sus labios.


(texto tomado de Clase turista,  edición Versus/Postdata Editores, Monterrey, N.L., México, 2012.)

martes, 22 de enero de 2013

Mario Santiago entre nosotros

La incesante proliferación, a una y otra orilla del Atlántico, de pequeños sellos editoriales, animados por un espíritu más o menos empresarial, constituye un fenómeno notable que ha dado lugar a toda suerte de especulaciones, casi todas plausibles. A la hora de explicárselo, sin embargo, conviene subrayar convenientemente un dato fundamental: publicar libros no es un empeño que reclame, de partida, un capital demasiado importante. Cuenta más tener convicciones claras, cierta capacidad de entusiasmo (pero también de sacrificio), y esa tendencia a la divulgación de las propias querencias que algunas veces admite ser confundida con la generosidad.

No pocos sellos editoriales son fruto, antes que nada, de una exaltada complicidad, de devociones compartidas, de apasionadas conversaciones que terminan convirtiéndose en conspiraciones para ver publicados determinados libros que de otro modo podrían tener dificultades para existir finalmente. Así parece haber ocurrido con Ediciones Sin Fin, el minúsculo sello editorial que en Barcelona acaban de impulsar Ana María Chagra y Bruno Montané, sin más objetivo que el de compartir unos pocos textos a los que ellos tienen acceso privilegiado y que estiman de común interés.

Ediciones Sin Fin se estrenó hace escasos meses con la publicación de Sueño sin fin, título de un extraño y perturbador artefacto poético de Mario Santiago Papasquiaro, poeta incendiario cuya obra sigue resistiéndose -como su propia personalidad- a todo intento de encasillamiento, y no cesa de emitir destellos cegadores que alejan de ella a los lectores pusilánimes. Y digo artefacto poético porque no se trata de un poema propiamente dicho, o al menos no de un poema convencional, dado que fue armado por Bruno Montané y Roberto Bolaño a partir de los versos que Mario Santiago dejó diseminados en los blancos y entrelíneas de los libros que sus amigos le prestaron durante su paso por Barcelona, adonde había llegado en el invierno de 1977, y donde permaneció algunos meses antes de continuar un periplo por Francia, Austria e Israel.

Lo cuenta Bruno Montané en el breve prólogo que antepone al poema. Bolaño y él, dice, “nos juntamos a trabajar y, de modo más bien instintivo y aleatorio, haciendo nuestra personal relectura e interpretación de sus textos, nos pusimos a copiar aquel material”. Se trata aquí, pues, del descomunal engendro de una escritura arrebatadamente impulsiva, seminal, casi podría decirse eyaculatoria, y de una paciente, lúdica y devota tarea de transcripción, selección y montaje. Concurre aquí, superpuesta, la solidaria militancia de tres de los poetas fundadores del movimiento infrarrealista, surgido en Ciudad de México un año antes (1976), y del que muchos lectores tienen noticia a través del emocionado y cáustico homenaje que a ese movimiento y a sus secuaces rindió Bolaño en Los detectives salvajes (donde Mario Santiago aparece bajo el nombre de Ulises Lima).

En el título de Sueño sin fin resuena el de un poema mítico de José Gorostiza, “Muerte sin fin”, y la cita de un poema de Samuel Beckett, que sirve epígrafe. Bajo las palabras de Beckett, las que Bolaño puso al frente del texto, una vez terminada su participación en él: “A la manera de los agitadores rojos antes de llegada de los ejércitos revolucionarios”.

A modo de bonus track, se añade al volumen el texto de una rara entrevista que Mario Santiago respondió por escrito. Se la hizo Leo Eduardo Mendoza para El Universal de México, en 1996, al poco de aparecer Aullido de cisne, el último poemario que Mario Santiago -muerto por atropellamiento en enero de 1998, se cumplen ahora quince años- publicó en vida. Ya el título de la entrevista, que admite ser leída ella misma como un poema, es sensacional: “La posteridad nunca será mi suegra”. Y entre un puñado de declaraciones asombrosas, estremecedoras, excitantes, atronadoras, esta extraordinaria definición del poeta, sacada del epígrafe a Aullido de cisne: “El poeta es el géiser de su propio ser”.

¡El géiser de su propio ser!

Luego, ya al final, la personal adaptación que hizo Mario Santiago de unas palabras de Allen Ginsberg, y que cobra el valor de un manifiesto: “Sólo me interesa la Poesía que surge de los laberintos incendiados”.

El segundo volumen publicado por Ediciones Sin Fin es Aquí sobra la eternidad, última entrega del poeta peruano Tulio Mora, integrante del movimiento Hora Zero-Infrarrealista, pariente consanguíneo del Infrarrealismo mexicano, y al que él mismo calificó, en una sonada antología, como “la última vanguardia latinoamericana de poesía”.

Este pequeño sello (edicionessinfin@gmail.com) afirma así su voluntad de actuar como contraseña de la literatura más audaz e incombustible.



(nota de Ignacio Echevarría, calcada del sitio "El Cultural". Cuando llegaste a ciudad de México, diciembre de 1973, ya eras amigo de Mario Santiago y Elena Milán, que regularmente asistían al taller de literatura de Juan Bañuelos en el décimo piso de Rectoría, UNAM. En ese entonces estaban por aparecer en la vida de MS Papasquiaro, los chilenos Bruno Montané y RB.)

lunes, 21 de enero de 2013

El panteón de los amigos

El diario de un enfermo a punto de quedarse ciego o morirse podría no ser una lectura placentera, hay que estar decidido a enfrentarlo. Sin embargo, Citomegalovirus tiene un encanto que excede la temática y es tal vez por la gran pluma de Hervé Guibert que, mientras escribe, es consciente de los efectos que podría provocar en un lector: “No sé si escribiendo este diario de hospitalización actúo bien o mal. Tengo la impresión de que hay escritores que nos hacen bien, como Hamsun, Walser, Handke, y hasta paradójicamente Bernhard en la dinámica de su genio de escritura. También están los que nos hacen mal, como Sade, por supuesto, ¿Dostoievski? En este momento preferiría pertenecer a la primera categoría”.

L’enfant terrible

Hervé Guibert, escritor, fotógrafo y cineasta, comienza a publicar desde muy joven, mucho antes de que la epidemia del sida comenzara y cuando en Francia aún era penalizada la homosexualidad, una época en que “literaturas del yo” o “autoficciones” eran bastante mal consideradas y no tan frecuentes como lo son hoy: “¿Por qué diablos no se terminará de juzgar el narcicismo? —se defenderá Guibert desde las páginas de L’image de soi, ou l’injonction de son beau moment (La imagen de sí, o la orden de su mejor momento) un libro de fotografías publicado en 1988—. ¿Cómo un sustantivo encantador y serio pudo volverse tan trivialmente peyorativo? [...] Lo que se denigra como narcicismo, ¿no es acaso el menor de los intereses a los que uno debe dedicarse, para acompañar a la propia alma en sus transformaciones?”.
Guibert desafía a la muerte desde su primera novela autobiográfica, publicada en 1977, cuando tenía apenas 21 años: en La Mort propagande (La muerte propaganda), describe momentos de alto voltaje erótico, escatológico y violento, además de fantasear con su propia autopsia. Pero es más adelante que desatará el mayor escándalo, tras la aparición, en 1990, de su novela A l’ami qui ne m’a pas sauvé la vie (Al amigo que no me salvó la vida), donde no solo hace pública su seropositividad, sino que además revela que su amigo Michel Foucault, a quien la mayoría de sus conocidos supo reconocer tras el nombre del personaje Muzil, murió de sida. Son muchos los que tras esta publicación cuestionaron a Guibert y lanzaron el debate acerca de lo que en literatura se puede decir y lo que no, acerca de la vida privada de las personas, sobre todo los que consideraban (y aun hoy consideran) el sida como una enfermedad vergonzante, que implica la homosexualidad o la adicción a las drogas de quienes la padecen. A pesar de los retrógrados, las autoficciones referidas al sida serán cada vez más frecuentes en Francia, las encontramos, por ejemplo, en autores como Guillaume Dustan y Didier Lestrade, que también hacen públicas su homosexualidad y su seropositividad y entre los cuales se genera un fuerte debate: Dustan pregona su preferencia por el bareback, y Didier Lestrade, desde su escritura militante, levanta las banderas del sexo protegido.

El primero y el último

Citomegalovirus. Diario de hospitalización es el último libro escrito por Hervé Guibert, publicado post mortem en París, y su primera obra publicada en Argentina por Beatriz Viterbo, traducida con excelencia por el escritor argentino residente en París, Diego Vecchio, autor de Historia calamitatum, Microbios, y Osos.
Se trata de un diario breve, escrito durante su internación en un hospital del conurbano parisino entre el 17 de septiembre y el 8 de octubre de 1991, debido a una infección por citomegalovirus (una de las enfermedades oportunistas más frecuentes en personas viviendo con sida, antes de la aparición en 1996 de la triterapia antirretroviral). Hervé Guibert recurre a la escritura como si se tratara de un antidepresivo, como una manera de “ritmar y hacer pasar el tiempo”. Escribir le resulta más fácil que leer, dado que la visión de uno de sus ojos se encuentra ya afectada por el citomegalovirus. La geografía donde transcurre el texto es restringida: el hospital, la sala de terapia intensiva, su cuarto y una ventana que es, además de algún llamado telefónico, su único contacto con el mundo exterior. Desde allí contempla el cielo, el despegue de los aviones y, a lo lejos, la ciudad de París. A pesar de los estrechos límites, allí todo puede ocurrir, la vida, la ceguera, la muerte: “Hoy conocí la habitación donde tal vez voy a morir. Aún no logro sentirme a gusto”. Las notas que Guibert toma son párrafos breves; en algunos casos, frases nominales que apunta como si tomara fotografías por escrito “Muchos hombres, de todas las edades, hablando solos, gesticulando. Los viejos, en pijama y bata. Los jóvenes, a menudo, torso desnudo, bajo una camisa o chaqueta desabotonada”. La trama, sencilla, se centra en la posibilidad de perder la vista, una perfusión permanente que a veces gotea y a veces no, un pie de suero con las ruedas trabadas que le impide moverse libremente y que por más que se queja no logra que las enfermeras reemplacen, el dilema de si tomar o no los antidepresivos. La galería de personajes con los que Guibert interactúa es rica y llena de matices. “Una estadía en el hospital —escribe— es como un viaje muy largo, en que se asiste a un desfile ininterrumpido de personas y rituales, para hacer pasar el tiempo.” Están los buenos y los malos, “como en un cuento de hadas”, desde la enfermera sádica que lo asusta con una inminente inyección en el ojo, hasta el enfermero amable en quien encuentra un interlocutor con el que dar rienda suelta al humor: “‘Dígame, ¿dónde mete usted todos los termómetros que le dejamos?’, me preguntó el chico grandote, lindo, con un brillante minúsculo en el lóbulo de la oreja. ‘Me los como’. Me dijo: ‘¡Usted es un adicto al mercurio!’”.
No es fácil explicar por qué Citomegalovirus resulta un libro agradable de leer. Poco tiempo después de terminarlo y corregirlo, ante el deseo de morir con dignidad, en una época en que el deterioro físico a causa del sida solía ser irreversible, Guibert optó por el suicidio. Tenía 36 años. Con la perspectiva que nos da el paso del tiempo, al leerlo nos encontramos con un valioso documento sobre cómo era vivir con sida en los años ’80 y ’90, antes de que gracias a los nuevos tratamientos pudiera transformarse en una infección crónica. Guibert, asediado por las dolorosas complicaciones del sida, nunca abandonó su actitud desafiante, nunca dejó de ser un “enfant terrible”.


(reseña de Pablo Pérez calcada del sitio "soy", especializado en temas gay.)

domingo, 20 de enero de 2013

EL ACICATE

La noche es fría como las nubes
que se desplazan incansables
hacia desconocidas latitudes.
Sólo los ollares de animales
sin historia ni memoria
hierven mientras esperan la provocación.
Acaso de madrugada las tuberías
no soporten el líquido cristalizado
y revienten ojos y labios, inaudibles.

Y si la noche guarda en las entrañas
un cementerio secreto, cada cuerpo,
cada dedo, cada poro conserva para sí
hielo, escarcha, plumas, ventisca.

Pero no es la noche, ni los ollares,
ni el agua inquieta en su latido,
ni el sueño que anestesia el cementerio
lo que importa, es el silencio
en sí que te describe.

sábado, 19 de enero de 2013

Detenidos secuestradores de Solalinde

Oaxaca— Por abuso de autoridad en agravio del sacerdote Alejandro Solalinde Guerra, la Procuraduría General de Justicia de Oaxaca dio a conocer la tarde de este viernes la detención de Omar Reyes Miguel.

De acuerdo con el informe de la dependencia estatal, Reyes Miguel fue detenido la tarde del 17 de enero en la población de San Antonio, San Juan Mazatlán Mixe, por elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) , en coordinación con la comandancia regional.

El joven de 24 años de edad fue puesto inmediatamente a disposición del juez conocedor de la causa, agregó la procuraduría del Estado.

La detención del ex policía municipal de Nuevo Santiago Tutla, municipio San Juan Maxatlán Mixe, se derivó de la orden de aprehensión librada por el juez Mixto de María Lombardo, Oaxaca, basada en el expediente penal número 43/2012.

Reyes Miguel "y otros" , señaló la procuraduría, fue detenido por el delito de abuso de autoridad cometido en agravio del defensor de migrantes, así como de Héctor Martín Maldonado y de otras personas que lo acompañaban, ocurrido el 30 de diciembre de 2012.

En la denuncia, el sacerdote refirió que fue retenido arbitrariamente y encarcelado durante cinco horas por el hoy detenido y otras personas de quienes no se señala su identidad.


(Es muy posible que el policía y sus cómplices hayan cometido la detención arbitraria del sacerdote por instrucciones de alguien, por lo que la nota de la agencia Notimex suena incompleta o "hechiza", sinónimo de artificial o concebida para "salir del paso". Reproducida del sitio Diario de Juárez.)

viernes, 18 de enero de 2013

El documental de El Chapo en Sundance

Contar una historia es más difícil de lo que uno cree a priori y resulta casi imposible, cuando uno se juega el tipo. Este es el caso del documental Narco Cultura, de Schaul Schwarz (Israel, 1974), que compite en el festival de cine independiente de Sundance, que se celebra del 17 al 27 de enero en Utah (Estados Unidos). El arriesgado relato, que se estrenará el martes 23 y competirá bajo la categoría de Documental estadounidense, acerca al espectador, a través de corridos y la policía científica mexicana, al mundo de los cárteles de la droga, sus ramificaciones y el clima de violencia que impera en Ciudad Juárez.
"La idea surgió una noche en un club de narcos en Riverside, en las afueras de Los Ángeles. Después de pasar dos años como fotógrafo de guerra en Ciudad Juárez no podía concebir cómo vestían y cómo celebraban la música", cuenta todavía sorprendido Schaul Schwarz. Combinando su experiencia en México, Schwarz optó por un largometraje para comentar la historia al completo, ya que "las fotos se me quedaban cortas y no contaban todo lo que quería reflejar".
La película parte de la música de la narcocultura. Centrada en la banda de corridos Bukanas de Culiacán, el grupo ejemplifica la dureza de las letras. "Las canciones son muy violentas y no esconden nada; es más, están orgullosos. Si uno se hace muy popular le puede llegar, incluso, una petición de un gran capo para que le haga una canción a cambio de coches, dinero, etcétera", revela el fotógrafo. Pero este descaro es un consuelo: "Así se salvan, se entretienen con algo que hacer".
El otro pilar sobre el que descansa el documental es la labor de la policía científica que, a pesar de su entrega y dedicación, su trabajo resulta inútil. "Me sorprende cuánto creen en lo que hacen. Parece que hacen algo y no es mentira, pero el 97% de los crímenes no se investigan y solo el 1% llegan a juicio", cuenta el fotógrado, dos veces ganador de los premios World Press.
Pasear por Ciudad Juárez, en el Estado de Chihuahua, con casi 1,5 millones de habitantes, según el Observatorio de Juárez, puede ser peligroso. "Siempre nos pasaba algo. El problema es llegar demasiado rápido a los sitios. Una vez había unos hombres enmascarados. Nos echamos para atrás y a los 5 minutos había un hombre muerto", recuerda Juan Bertrán (Madrid, 1986), técnico de sonido y único acompañante de Schwarz. "Yo ya he estado en guerras como Afganistán. A mí lo que más me asustó fueron los tres días que pasamos en casas de narcos, en su mundo", recuerda el fotógrafo.
Con un paisaje tan tremebundo, lo que más preocupa al director es la pérdida de fe y la bajada de expectativas de vida de los juarenses que viven bajo la sombra de unos personajes a la altura de una estrella o celebrity. "El Chapo Guzmán es como el Messi de allí. La gente quiere convertirse en lo que son ellos porque mientras que un peluquero gana cinco dólares por hora, los narcos consiguen cientos".


(nota de Sergio Delgado Salmado en el sitio "el país".)

Ulalume González de León (1932/2009 )

Lugar

De la intemperie de la noche entro
a  este cuarto
De la intemperie de este cuarto entro
a este sueño
De la intemperie de este sueño entro
a tu cuerpo:
túnel de noche por la noche
de sueño por el sueño
adentro que no tiene más adentro
lugar último


Niña muy pequeña

Le di una flor a la niña
y ella la agitó en el aire
pero la flor no sonaba


(textos tomados de Plagio, ed. Joaquín Mortiz, México, 1973.)

jueves, 17 de enero de 2013

Hackers contra instituciones de seguridad

Distrito Federal— El colectivo de hacktivistas Anonymous México regresó a escena este año con un ataque a la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina y el Cisen.

En el primer caso, el grupo de 'hackers' denominados “MexicanH Team”, cambió la página principal de la Sedena y colocó un mensaje en el que recuerdan su presencia al público, los hacktivistas realizaron su primer “Deface” (término utilizado para denominar el cambio de apariencia de una página web) impactante en este año y en el que adelantan nuevas acciones.

Los hacktivistas divulgaron el mensaje de la Operación Manifiesto Zapatista-Anonymous dedicado “Al pueblo de México: A los pueblos y gobiernos del mundo”.

En el comunicado afirman “Hermanos: Nosotros nacimos de la noche. En ella vivimos. Moriremos en ella, pero la luz será mañana para los más, para todos aquellos que hoy lloran la noche, para quienes se niega el día para quienes es regalo la muerte, para quienes está prohibida la vida”.

“Nuestra lucha es por el hambre, y el mal gobierno regala plomo y papel a los estómagos de nuestros hijos. Nuestra lucha es por un techo digno, y el mal gobierno destruye nuestra casa y nuestra historia”, asegura entre otras cosas.

Luego advierte “Somos Anonymous. Somos legión. No perdonamos. No olvidamos. ¡Espérenos! Bienvenidos a Anonymous México 2013”.

Los ciberactivistas colocaron además un video donde figuran diversas escenas de los hechos violentos del 1 de diciembre pasado durante la toma de protesta de Enrique Peña Nieto como presidente y un manifiesto del EZLN.

Hasta ayer por la tarde ese sitio web estaba suspendido.

De 2007 al 1 de junio a 2008 la Secretaría de la Defensa Nacional registró más de un millón de intentos de ataque a su portal de Internet.

Además, la página de Internet de la Secretaría de Marina “se cayó” alrededor de 20 minutos, por lo que no había acceso a la información pública de la dependencia. Lo anterior, ocurrió casi dos horas después de que la página web de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) sufriera un ataque de ciberactivistas.

Las fuentes navales precisaron que el ataque cibernético a la página de Internet de la Secretaría de Marina, no representa ningún peligro para la información clasificada o sobre operativos de la institución, sino que simplemente, no hay acceso a ésta.

A diferencia de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) que no ha dado a conocer información oficial sobre el asunto, las fuentes navales adelantaron que la dependencia informará oficialmente sobre el incidente, una vez que se cuente con la información completa.

Y finalmente, el sitio de Internet del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) también fue intervenido y no pudo consultarse hasta ayer por tarde, en coincidencia con la inhabilitación del portal de la Secretaría de Marina y el ‘hackeo’ a la página de la Sedena por parte del grupo Anonymous.

Según Anonymous Hispano @anonopshispano, en el caso de Sedena “Se ha tomado todo el contenido del servidor de @SEDENAmx. Pronto se divulgará su contenido”.

“AnonymousIberoamérica”, en su blog oficial, explica que “no sólo fue un defacement (inhabilitación), sino que se obtuvo información desde el servidor, y de hecho varios de los datos estuvieron publicados en la propia portada de Sedena hasta que la institución bajó la web”.

Asimismo, refiere que los ataques habrían sido ligados e incluían a la Semar, Cisen y la Secretaría de Seguridad Pública, esta última, no obstante, no ha sido tirada y sigue viéndose bajo una redirección.

“También las páginas de SSP, CISEN y Semar fueron objeto de ataques”, señaló.


(nota reproducida del sitio "diariodejuárez".)

Gays en la historia de Europa

Hay títulos que tiran para atrás, marginan al potencial lector o directamente lo excluyen. Este es un caso típico. Reyes sodomitas (Egales) de Miguel Cabañas Agrela (Madrid, 1965) es un buen libro desde varios puntos de vista: rigor de la escritura y la investigación, amplitud de fuentes, el tono que hace la lectura tan accesible como enriquecedora. Ya en la larga introducción, titulada La homosexualidad en su contexto histórico, el autor pone las cosas en su sitio: “quiero dejar constancia de que este libro no trata de demostrar nada, ni intenta desarrollar ningún tipo de tesis, simplemente se relatan hechos acaecidos hace muchos años, con el único objetivo de procurar al lector un rato agradable y distendido, y, si eso sirve para que, además, el lector saque alguna que otra conclusión, bienvenida sea”.
Es verdad que las peripecias de estos reyes y reinas (y algún que otro Papa) de la Edad Moderna dan para varios filmes sin tener que agregar nada de cosecha de los guionistas: sobra anecdotario, aventuras y desventuras. Los casos más llamativos quizás para el lector contemporáneo sean los de Jacobo I de Valois (llamado en su época El príncipe de Sodoma) y el de Jacobo I de Inglaterra, cuyas perlas aún hacen sonrojar a los historiadores británicos. No se quedan atrás Cristina de Suecia y Federico II de Prusia, al que se suele asociar en la iconografía tocando siempre una flauta, aunque la verdad es que manejaba otros instrumentos musicales.
Al final hay un capítulo, el décimo, que parte de Felipe II, a quien el autor califica de “rey antisodomita”, para adentrarse en varios casos descritos con prolijo detalle histórico y ambiental. Cabañas ha contestado a EL PAÍS sobre el proceso de investigación y otros de detalles jugosos.
PREGUNTA. ¿Cuánto tiempo invirtió en la investigación y qué le motivó la escritura del libro?
RESPUESTA. Tardé más o menos tres años en escribir el libro; aunque no trabajé ininterrumpidamente todo ese tiempo. La investigación la iba haciendo progresiva y particularmente con cada uno de los reyes a medida que iba avanzando; hasta que no terminaba de escribir y cerrar un capítulo no pasaba a investigar el siguiente. La motivación de escribir este libro fue totalmente fortuita: yo nunca pensé en escribirlo; andaba investigando y trabajando en la biografía de Isabel I de Inglaterra y las relaciones hispano-inglesas en el siglo XVI (mi tema de especialización) cuando la editorial Egales me lo encargó. Yo había escrito un artículo sobre el rey Enrique III de Valois para la revista La aventura de la historia, cuyo director me encargó que le redactara una separata con los otros reyes gais que había habido en la Edad Moderna; cuando fui a la librería Berkana a buscar bibliografía, Mili Hernández, su directora, me dijo: “¿Por qué no nos escribes un libro sobre reyes gais? ¿Te atreves?” –me retó-. Y yo no lo dudé ni un instante. “Eso sí” -le dije- “el libro habrá de versar solo sobre los reyes homosexuales que hubo en Europa y en la Edad Moderna, que es la época que yo más conozco; y será un libro de historia documentado, no una frivolidad, e irá con notas a pie de página, como es de rigor en un trabajo serio”. Nunca me pusieron objeción a ello.
P. En el apartado español, ¿se ha dejado en el tintero algunos casos jugosos?
R. No sé si jugosos, pero desde luego me he centrado en los casos más famosos, que más dieron que hablar desde el mismo momento en que se vivieron, y claro está, de los que más bibliografía hay, ya que mi investigación se ha basado solo en fuentes secundarias, no primarias. Seguramente habrá habido más príncipes, electores, dux, obispos, etcétera, en tres siglos de historia, pero si no hay nada escrito sobre ellos, sus jugosas historias se habrán ido a la tumba con ellos para siempre. Un caso llamativo que sí que no fui capaz de tratar por estar toda su bibliografía en sueco y que me dio mucha rabia fue el de Gustavo III de Suecia (1746-1792), de quien se dice que fue asesinado por su amante despechado en un baile de máscaras en su palacio de Estocolmo, suceso que más tarde inspiraría la ópera de Giuseppe Verdi Un ballo in maschera.
P. El caso más notorio es el de Jacobo I de Inglaterra, y lo cierto es que la historiografía no lo ha ocultado del todo. ¿Faltan cosas por contar de éste y de los otros reyes?
R. El caso de Jacobo I de Inglaterra es más que notorio gracias al trabajo que encontré del profesor de la Universidad de Iowa, David M. Bergeron, King James & Letters of Homoerotic Desire, en el que transcribe la correspondencia inequívocamente homoerótica entre este monarca y su último y más apasionado favorito: el duque de Buckingham. Pero a mi parecer, son bastante esclarecedoras también las biografías de Enrique III de Valois o de Federico II de Prusia, aunque no haya tantas pruebas escritas. Tanto sus excéntricas vidas como sus gustos personales representan señales de humo que nos indican que hay fuego detrás de ellas, aunque no lo veamos. Siempre faltarán cosas que contar en la Historia, si no, se dejaría de escribir.
P. Hábleme de la doctora Leonie Frieda como modelo de biógrafa y de Federico II, el rey músico.
R. En honor a la verdad, de Frieda solamente conozco la biografía de Catalina de Médicis editada en español por Siglo XXI en 2006. Pero lo tengo como libro de referencia para mis próximos trabajos por lo que lo disfruté y me apasionó. Yo tengo un lema que es que no hay novela histórica más apasionante que la Historia misma, sin más aditivos. No es necesario aderezar nada de lo que pasó, pues la realidad, supera a la ficción en la mayoría de los casos. Solamente se requiere de una buena predisposición para contarlo y eso le pasa a Frieda y a muchos otros investigadores e historiadores. Dos ejemplos, de los libros que me estoy leyendo en estos momentos: Stephen Greenblatt y su trabajo recién publicado por Crítica, El giro, o Giles Tremlett y su recientemente publicada Catalina de Aragón. Todos ellos tienen el denominador común de ser trabajos serios de investigación pero combinados con una manera amena y rica de narrar los hechos. Esto para mí es siempre mucho más enriquecedor e interesante que una novela histórica. Es un método de trabajo muy anglosajón que creo que en España, desgraciadamente, aún no se ha entendido.
De Federico II qué voy a decir que no haya dicho ya en mi libro: que fue un rey desde mi punto de vista ejemplar, porque supo combinar el sentido de la estética y el amor por la cultura con el buen gobierno y el poder. Hoy no se entiende cómo un rey que se tiene por tan ilustrado pudiera ser un híbrido entre el mejor de los filósofos y el mejor de los guerreros. Pero si echamos la mirada atrás, a la historia, todos los grandes personajes fueron así: Alejandro Magno, Julio César, Carlomagno, Abderraman III, los Reyes Católicos, Carlos V, Luis XIV, Catalina la Grande de Rusia, Napoleón, etcétera... Ser mecenas y guerrero no es ninguna contradicción.
P. ¿El título no resulta agresivo?
R. Sí, es verdad, a mí me resulta un poco fuerte, y a mucha gente también. Ha sido una de las críticas más recurrentes que he oído sobre mi libro, pero en mi descargo diré que me fue impuesto por la editorial que lo consideraba mucho más comercial. Probablemente, tenían razón.

* Reyes sodomitas. Monarcas y favoritos en las cortes del Renacimiento y el Barroco. Miguel Cabañas Agrela. Egales. Barcelona, 2012. 280 páginas. 20 euros.


(entrevista de Roger Salas en el sitio "el país".)

miércoles, 16 de enero de 2013

Francisco Alday (1908/1964 )

Oscuro


Misión de luz y de negrura
la de las puertas;
dar paso al sol, abiertas,
y cerradas, poner mi casa oscura.

Un segundo destino:
entornadas, guardar mi amor en casa,
y abiertas, cuando pasa,
recibir a mi amor cuando vuelve del camino.

Y así, para guardar mi amor seguro,
dánmelo luminoso cuando llega;
y entórnanse tras él, y amor se ciega,
y el amor aquí está, pero está oscuro.


(texto tomado de Antología poética, edición Dirección de Patrimonio Cultural, col. Autores de Querétaro, no.7, México, 1987.)

martes, 15 de enero de 2013

Jodie Foster, la intimidad confesada

La actriz y directora Jodie Foster reclamó anoche respeto a su intimidad al recibir el Golden Globe a toda su trayectoria en el cine y hablar por primera vez abierta y públicamente de su homosexualidad.
En un discurso emotivo e íntimo, Foster habló como nunca sobre sus conocidas preferencias sexuales un público entre el que estaban también sus hijos.
"Supongo que tengo una urgente necesidad de decir algo de lo que nunca fui capaz de hablar en público y sobre lo que estoy un poco nerviosa", comenzó. "Simplemente voy a decir aquí, alto y con orgullo...", dijo antes de interrumpir sus palabras presa de los nervios. "Soy soltera", dijo riéndose.
"Ya salí del armario hace mil años, en la Edad de Piedra, en aquellos días en los que una chica joven y frágil se abrió a sus amigos, familia y compañeros de trabajo y luego gradualmente a todos a los que conocía. Pero ahora aparentemente se me dice que todo famoso debe dar los detalles de su vida privada con una conferencia de prensa, una fragancia y un 'reality show' en 'primetime'", agregó.
"Tengo una vida privada y quien hable de ella me la está robando", reclamó en tono relajado.
Foster dio las gracias y lanzó un emotivo mensaje de reconocimiento y amor a Cydney Bernard, su pareja desde hace 20 años y con la que crió a sus hijos Charles y Christopher Foster, visiblemente orgullosos durante la gala de las palabras de su madre.
Foster, de 50 años y ganadora de dos premios Oscar y dos Globos de Oro, fue una actriz precoz al destacar con apenas 14 años en la película 'Taxi driver' en 1976. A pesar de llevar ya muchos años en la industria, por lo que hoy recibió el premio Cecil B. DeMille de parte de los corresponsales extranjeros, negó que se vaya a retirar. Eso sí, dejó ver que se dedicará a trabajar más detrás de la cámara.
"Es una expresión de quién soy y de lo que estoy pensando y sintiendo", dijo ya tras la gala Foster sobre la repercusión de su discurso.


(nota tomada del sitio "el mundo".)

lunes, 14 de enero de 2013

Humberto Dib (1961/2011 )

La vuelta

Al volver del hospital, largó las llaves sobre la mesa y fue directo al baño. Allí se quitó toda la ropa, se metió en la bañera y se arrodilló. Luego inclinó su cabeza sobre la loza blanca, levantó el trasero y ajustó la boca de una botella de alcohol fino en el orificio del ano. El ardor fue inmediato, pero nada comparado con lo que vino después, cuando apretó el recipiente para que el líquido se le metiera en los intestinos. Sintió como si un río de lava ardiente corriera por dentro de su cuerpo, no conseguía contener los gritos, pero ni siquiera esa tortura le parecía suficiente como para apaciguar el otro dolor y la culpa por haber atropellado a su hijo cuando intentaba sacar el auto del garaje, dando marcha atrás y sin mirar.


(texto trasladado del sitio del propio autor del blog.) 

domingo, 13 de enero de 2013

Pechos descubiertos ante el Papa

Cuatro mujeres ucranianas del movimiento feminista Femen se desnudaron hoy en la plaza de San Pedro del Vaticano mientras el papa Benedicto XVI rezaba el ángelus desde la ventana de su apartamento, para expresar su apoyo a los derechos de los homosexuales.
En medio de varias decenas de miles de personas que asistían a mediodía al tradicional rezo del ángelus en la plaza de San Pedro y aprovechando que el pontífice se encontraba ya en la ventana de su apartamento, las cuatro mujeres se desnudaron, dejando al descubierto sus pechos, a la vez que en las espaldas se habían escrito la frase "In gay we trust" (Confiamos en los gay).

Inmediatamente fueron interceptadas por los carabineros (policía militarizada italiana), mientras una agente intentaba cubrir el cuerpo de una de las mujeres.

Las mujeres gritaron numerosas frase ininteligibles, mientras los fotógrafos inmortalizaban el momento.

Una mujer que asistía al rezo del ángelus y que se encontraba cerca de las cuatro ucranianas les dijo a gritos que eran "diabólicas", mientras con un paraguas atizó numerosos golpes a una de ellas.

Entre las cuatro mujeres se encuentra la líder del grupo Femen, Inna Shevchenko, según los medios italianos.

El provocador incidente coincide con la manifestación hoy en París contra la intención del Gobierno francés de legalizar los matrimonios homosexuales y las adopciones de niños por parte de las parejas gays.

Este grupo ucraniano ya ha protagonizado hechos similares -protestas en topless- en Ucrania, Rusia y Gran Bretaña.

En noviembre de 2011 cinco mujeres de Femen ya intentaron manifestarse desnudas en la plaza de San Pedro del Vaticano, pero fueron interceptadas antes de poder hacerlo.



(nota de la agencia Efe calcada del sitio "Público".)

Camila para diputada

La joven revolucionaria<br> chilena optará a diputada<br> por el Partido Comunista
Camila Vallejo, que lidereó en 2011 las movilizaciones en Chile a favor de una educación pública, gratuita y de calidad, será postulada por el Partido Comunista chileno a diputada en las elecciones del próximo noviembre. Desde hoy se le augura su salida adelante como representante popular, capaz y honesta. Nota de Efe en el sitio Público.

sábado, 12 de enero de 2013

El poder mediatizador del sector salud

Acá no te podemos atender porque sos paciente de riesgo”, así, nerviosa e impune, dijo la odontóloga cuando leyó en mi ficha que entre el horizontal de VIH y el vertical de SI había una X, y así me tachó a mí también.
Argumentando que esos consultorios, los de la obra social que pago, no eran aptos para intervenir a un “paciente de riesgo” por no contar con las medidas de seguridad necesarias, y que necesitaba una orden de mi infectólogo para poder atenderme, me negó una derivación para realizarme un tratamiento de conducto en esa sede. Todavía shockeado, le pido que me detalle más a fondo esto y dice que “quizá yo no sepa explicarme bien” o “capaz no estoy siendo clara”, como intentando aclarar que ella no podía darme medicación de profilaxis sin tener el consentimiento del infectólogo por la cuestión de que no sea contraproducente con mis retrovirales. “Pero yo en la ficha puse que no estoy tomando medicación”, y me vuelve a (tratar de) hacer entender lo inentendible: que por ser portador no me podían atender. Hubiese jurado que su cara estaba llena de miedo, pero no puedo decirlo porque nunca se sacó el barbijo, las gafas transparentes y el delantal aislante que traía de antes, aclarándome que “todo esto que me ves puesto es porque recién hice una radiografía”... recién, o sea, hace un rato, o sea, no ahora, o sea...
Mientras ella decía que a un paciente diabético tampoco se lo podría atender ahí, a mí lo combativo y activista se me iba por los ojos porque de tan humillado que me sentí comencé a lagrimear. No pude más que decirle que me hacía sentir radiactivo y que esto hacía que yo la próxima vez no diga a ningún otro profesional mi condición. ¿Cuál es la diferencia? ¿Y si yo no avisaba? ¿No tiene que tener los mismos cuidados? ¿No leyó que en ‘medicación que toma’ puse que no? ¿Consultorios no aptos? ¿Poco seguros? Y un par más de porqués pude balbucearle... las explicaciones de esta profesional recibida y en pleno ejercicio seguían sin ser claras. Levanté del piso mi ego, me soné los mocos de la vergüenza y me fui a Huésped a pedirle (no autorización) permiso a mi infectólogo su respuesta por escrito: realizar tratamiento odontológico con los cuidados habituales. Firma, fecha y sello.
No me atendieron por declararme portador. Al salir me quise hacer chiquito, un bollito y desaparecer, que el dedo acusador no me encuentre. En este momento estoy es amigo) las cartas correspondientes a presentar en la obra social y luego en el Inadi. Quiero saber qué tan inseguras son las instalaciones donde diariamente miles de personas se atienden, se les permite atenderse; por otro lado, necesito comprender si esta odontóloga actuó con ignorancia profesional, o con miedo o, en el peor de los casos, prejuicio. En cualquiera de éstos, ella sólo representa una parte del aparato médico que no sabe cómo tratar, cómo dirigirse, hacia los portadores. No es la primera vez que me pasa, ni la primera vez que escucho algo como esto, pero esta vez a los “y bueh... tendrás que acostumbrarte”, les respondo desde este lugar, no desde la bronca sino desde la construcción: si el sistema médico no está preparado, ética y profesionalmente, para atendernos, habrá que abrir el diálogo entonces.
Escribo esto el viernes 21 de diciembre y supuestamente es el fin del mundo; y acá estoy, aprendiendo legaluyos y escribiendo no las denuncias sino las exposiciones del caso. Tengo la seguridad de que ésta no va a ser ni la primera ni la última vez que me pase, pero más en claro tengo que a todas las que vengan les responderé de igual manera; porque sí, me discriminaron, me humillaron y dolió, pero también estoy más que seguro de que esto no es el fin del mundo. Educación para todxs.

 

Lucas Gutiérrez


(Alguna vez, en tu centro de trabajo, donde en los ratos libres promovías una publicación de contenido homosexual y, discretamente, participabas en la conformación de un sindicato de trabajadores administrativos; alguna vez, repites, en el departamento médico te hicieron creer que tenías una infección contraída por vía sexual. Supusieron que esa falsa información neutralizaría tu independencia y tu militancia crítica. Pero no fue así. Carta tomada del sitio "soy", Clarín.)

viernes, 11 de enero de 2013

Tarantino hiperrealista

La fibra sensible de Quentin Tarantino está muy a la vista. El director está hasta el gorro de que se cuestione su interés por la violencia y así lo demostró en una entrevista en el canal de televisión británico Channel 4 cuando su entrevistador, Krishnan Guru-Murthy, sacó el tema a colación de su último trabajo, el 'spaghetti-western' 'Django desencandenado'.
A la pregunta de si creía podría existir relación entre disfrutar la violencia en la ficción y disfrutarla en la vida real, Tarantino se negó en rotundo a contestar: "No me haga preguntas como esa, no voy a morder el anzuelo, no voy a contestar". Ante la insistencia del presentador, el director de 'Pulp ficción' se mostraba cada vez más alterado. "Me niego a contestar. Yo no soy tu esclavo ni tú mi dueño. No voy a bailar al son que tocas. No soy un mono", llegó a decirle.
Ante la incredulidad del periodista, Tarantino le explicó que ya había contestado a la misma pregunta en numerosas ocasiones a lo largo de su carrera, por lo tanto, invitaba a quién quisiera conocer la respuesta a buscarla en Google. "Estoy aquí para vender mi película, es una entrevista promocional, no te equivoques", advirtió Tarantino a Guru-Murthy. Después de que el director le espetase "te estoy cerrando la boca" acompañada de una risa nerviosa, el entrevistador decidió seguir adelante con el cuestionario.
No es la primera polémica que salpica la promoción de 'Django desencandenado', un western con la esclavitud como telón de fondo que ha levantado ampollas. A Spike Lee no parece que el director de 'Malditos bastardos' se aproxime con suficiente respeto a lo que considera un "holocausto".



(Cuando viste "Bastardos sin gloria" recordaste las crónicas de los conquistadores españoles que describen la violencia de los indígenas hacia los extranjeros usurpadores de sus territorios y culturas; aunque no habías leído "Meridiano de sangre" (McCarthy), al hacerlo evocaste la violencia de la "visión del conquistador" sobre las cultura originarias de los pueblos americanos, es decir, te remitió a las crónicas de los europeos; cuando lees cada tercer día de los crímenes en las escuelas de EEUU, los supermercados, los parques públicos, te percatas que la realidad violenta supera a la ficción. El cine de Quentin Tarantino, aunque de estilo diferente al de Robert Rodriguez, es una "recreación" del aquí y ahora, del ayer (los nazis en "Bastardos") y los héroes del corte de Hitler y Goebbels. Nota tomada del sitio El Mundo.)

Venezuela con Hugo

Manifestación multitudinaria en Caracas en apoyo a Chávez
Con la ausencia del mandatario de Ecuador, por compromisos de campaña, unos 22 mandatarios de distintas procedencias cerraron filas con Hugo Rafael Chávez que mantiene reposo luego de una cuarta intervención quirúrgica por cáncer y tras una infección posoperatoria. La concentración multitudiaria en Caracas refrendó su voto por la Revolución bolivariana. Nota y foto en el sitio Público.

jueves, 10 de enero de 2013

Óscar Liera hace trece años

En los caminos solos de mi niñez en La Cruz, en los que había un cine México a la vuelta de la casa al que me dejaban entrar gratis, me tocó ver la película Ahí viene Heraclio Bernal (El Rayo de Sinaloa), nada más ni nada menos que con Antonio Aguilar, idolatrado entre la raza al grado de echarle ¡aguas! cuando un rival pretendía sorprenderlo. Eran dos películas las que uno vivía en aquel cine: la que se proyectaba en la pantalla y la que se daba en el público, que se metía por completo en la trama e interactuaba protegiendo a su favorito. Tony era de los intocables, término que en esos entonces yo creía que solo se podía usar para las huestes de Eliot Ness.
El Ahí viene Heraclio Bernal era una amenaza para los poderosos y una bendición para los necesitados. Lo apodaban El Rayo de Sinaloa porque era tan astuto que cuando el Ejército, que andaba tras sus huesos e ideales, se enteraba de que andaba haciendo de las suyas y le caía al sitio, ya Aguilar/Bernal y los suyos andaba en otro. Siempre en caballos pura sangre de esmerada educación (que no pasaron por las escuelas de la Gordillo porque si lo hubieran hecho se tropezarían solos), Aguilar/Bernal recorría con su gente terrenos accidentados, barrancos profundos, veredas interminables, campos abiertos, con pistolas al cinto y una buena canción ranchera, que hacía vibrar a la raza.

Se suponía y quiero pensar que así fue, que lo que veía en pantalla eran estampas de mi tierra sinaloense y que la actitud de Chucho el roto de Tony/Heraclio en verdad había existido.

Bastó que le planteara mis dudas a mi tío Francisco Franco Aguilar para que éstas se disiparan. En efecto: Heraclio Bernal había sido un hombre revolucionario con un gran sentido social que robaba a los ricos para ayudar a los pobres, pero no se la pasaba cantando arriba del caballo como Tony Aguilar. También supe que Guadalupe de los Reyes, el pueblo más nombrado en la película, era un pueblo minero cerca de Cosalá, la tierra natal de mi madre, y que Heraclio Bernal había nacido en San Ignacio, por donde pasaba el camión que me llevaba a Mazatlán o me traía de regreso a La Cruz. Otra cosa que me hizo ver más terrenal al personaje es que había sido padrino de bautizo de alguien que jamás me imaginé jugando el papel de bebé: mi tío, el general José Aguilar Barraza, a cuya escuela, a media cuadra, yo iba, y en cuyo balcón de su casona me aclaraban mis dudas (mi tío Pancho vivía en la planta alta de la casa, mi tío Héctor, abajo; cuando voy a La Cruz y veo lo que hicieron con la fachada de aquella mansión me dan ganas de llorar).

Pues sí, dos personajes de la historia sinaloenses ligados por las aguas del Jordán, dato curioso que en mi niñez me hizo ver a Tony Aguilar como pariente nuestro, por lo del bautizo, por lo de Heraclio y por su apellido.

Ya entrado, mi tío Pancho me contó una anécdota de Bernal en La Aguanueva, cuando iba rumbo a su destino final en Cosalá. No la recuerdo bien, sus detalles se pierden en la nebulosa de mi memoria, pero era algo así como que mis antepasados, que poseyeron y moraron esas tierras hasta la llegada de los agraristas, protegieron y dieron agua y alimentos a las huestes de Heraclio Bernal, que ya iba bastante enfermo. Sacando cuentas, debió ser mi bisabuelo, Quintín Franco, el encargado de ello, de quien guardo una generosa descripción que hace Edith S. Dorsey en si libro Luz de luna, rescatado, traducido y acotado por Pablo Lizárraga Arámburu: don Quintín era muy “español”, era un hombre educado que había viajado no solamente por todos los EU, sino también por Europa. Tenía una tienda grande en donde se vendían toda clase de mercancías en nuestro pueblo y era él lo que podía llamarse un terrateniente… Él era un joven y alegre soltero y yo tenía quince años, ansiosa de tomar lecciones de guitarra que él ofreció darme, pero como por lo general sucede con las madres, ella no vio las cosas a nuestra manera y todo lo que yo pude hacer fue escuchar y esperar que algún día se apiadara y no fuera tan estricta. Triste es decirlo, sin embargo, porque ella nunca cambió de parecer y yo nunca aprendí a tocar la guitarra, ¡ay de mí! ¡Vaya, hasta que tuve una buena oportunidad para sacarla!

Muchos años después de aquella ida al cine México y la visita posterior a mi tío para que me sacara de dudas, me reencontré a Heraclio Bernal en el teatro del IMSS, aquí, en Mazatlán. La obra se llamaba Los Caminos Solos, escrita y dirigida por Óscar Liera, otro revolucionario sinaloense en todo el sentido de la palabra. Fue en agosto de 1989 y se presentó para recabar fondos para que el Tatuas nos representara en el Festival de Teatro de Manizales, Colombia. Óscar venía tan enfermo como debió estarlo Heraclio cuando pasó por la Aguanueva, en la versión de mi tío Pancho.

En Los Caminos Solos no encontré a un Tony Aguilar a caballo que se la pasaba cantando en las entrañas de la tierra sinaloense, sino a un Héctor Monge que nos mostraba un Heraclio Bernal de carne y hueso, sensible ante la injusticia, cuestionador del régimen y enemigo de los explotadores protegidos por el poder político. Un ser humano que no se doblegaba ni ante la fatalidad que lo merodeaba, al igual que al autor de la obra.

Heraclio Bernal muere el 5 de enero de 1888, a los 33 años. Según la leyenda, acribillado por su compadre Crispín García, a mandato suyo, para que cobrara los diez mil pesos que el Gobierno ofrecía por su cabeza. Óscar Liera muere el 5 de enero de 1990, a los 44 años.

Y siguen los caminos solos.


(Conocí a Jesús Óscar Cabanillas Flores en la escuela de Filosofía y Letras de la UNAM, que me deslumbró cuando escuché la observación de un intelectual orgánico que le decía a otro: "mira, se parece a Anthony Perkins el de Psicosis ", desde entonces me propuse hacerme su amigo; y gracias a Ulises Ceniceros, lo conseguí. Nota de José Luis Franco en el sitio "río doce".)

Los tuits de Gramsci

 Parece ser que hace dos días, muy de mañana, una tuitera fue llamada a declarar en un cuartel, por orden de la Audiencia Nacional, acusada de difundir tuits violentos y casi asesinos. Ella misma lo ha contado en las redes sociales. Almudena, que así es su gracia, se quedó un tanto estupefacta cuando la acusación le mostró el cuerpo del delito. Se trataba, siempre según la versión de esta peligrosa nínfula de la red, de citas textuales del filósofo marxista Antonio Gramsci, muerto en 1937 tras comerse seis años de cárcel por capricho de Benito Mussolini.
La historia de Almudena es, básicamente, triste. Que te enchirone una dictadura letrada por citar a Gramsci aun resulta llevadero. Te llevas al talego el consuelo de que tus captores han leído algo. La represión iletrada es más dolorosa. Y más represión. Una justicia ignorante es una lotería. Y, casualmente, el gordo suele tocarnos siempre a los mismos. La cultura no da la libertad cuando tus jueces carecen de letras. Más bien todo lo contrario.
 La justicia española siempre ha sido muy pintoresca. Mantenemos en la legalidad y en las urnas a una Falange Española que anda un día sí y otro también llamando a la asonada militar en sus páginas web, permitimos a ex ministros como Mayor Oreja hacer apología del fascismo franquista en los medios (“era una situación de extraordinaria placidez”), indultamos a confesos torturadores por ser mossos d´esquadra y enchironamos a una chica por difundir en la red la obra del pobre Gramsci, aquel violentísimo tuberculoso. Muy pintoresco todo, ya digo.
 De ser cierto, este caso de Almudena despierta la imaginación de cualquiera. No es fácil controlar los contenidos en red de casi cincuenta millones de españoles. ¿Cuántos policías tiene el Estado dentro de una covacha, pegados al ordenador, para identificar y capturar con esta soltura a los lectores de Gramsci? ¿Cuánto nos cuesta eso? Gramsci, creo yo, nos está saliendo carísimo. Mejor que prohíban sus libros, los quemamos en las plazas y acabamos antes, señores. Total, yo atisbo que vamos camino de otra “situación de extraordinaria placidez”, y la extraordinaria placidez es muy de quemar libros.
 Sobrevuela España un fascismo pudoroso de verbo, pues no se atreve a decir su nombre, pero decidido de hecho, ya que actúa con feliz desparpajo. Y, mientras, nosotros nos enamoramos. Nos enamoramos de nosotros mismos. De nuestra audacia al tomar las calles y rodear congresos. De nuestras citas a Gramsci. De nuestro pacifismo desobediente. Pero al final no desobedecemos. Porque no hay desobediencia posible ante una llamada de la Audiencia Nacional. Ante una multa azarosa que nos costará más recurrir que pagar. Ante un fraude bancario que hace pasar por caja a los que no tienen ni cuenta en el banco.
 Y, allá arriba, desde el cielo de la liberté, la égalité y la fraternité, la raptada Europa nos contempla con nada fingida indiferencia.
A riesgo de que me metan en la cárcel acusado de un delito de malversación cultural, o algún otro absurdo de parecido calado, recordaré la más famosa frase de Antonio Gramsci: “El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos”. Pues sí que tarda, camarada Antonio. Lo de la libertad y eso me parece que va para bastante largo. Aquí la fascistería continúa instalada en el claroscuro de la extraordinaria placidez, mientras nosotros, ya lo dije arriba, nos enamoramos.
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PS: almu_en_lucha, la tuitera de esta historia, me confirma que no se trata de una broma. Que es un delirio, sí. Pero no de ella. Es un delirio de los tiempos que vivimos. (No doy su identidad porque su abogado le ha recomendado extremar la discreción).


(nota de Aníbal Malvar tomada del sitio Público.)

miércoles, 9 de enero de 2013

Gil de Biedma hace una docena

Todo lector guarda con los escritores que marcaron su vida una relación extraña: agradece mentalmente lo que han escrito, se enfada con ellos cuando cree que resbalan, se pregunta qué pensarán de esto o de lo otro, los echa de menos cuando faltan… Tal día como hoy, el 8 de enero de 1990, moría Jaime Gil de Biedma, que en el verso final de "Pandémica y celeste", uno de los grandes poemas de amor de la literatura española, había pedido morir "como dicen que mueren los que han amado mucho". Tenía 60 años, uno menos que su amigo Carlos Barral, muerto semanas antes, el 12 de diciembre de 1989. Un invierno feroz.
Cuando desaparecen, los escritores –como las almas para los creyentes- suelen pasar una temporada en el purgatorio. El purgatorio literario, no obstante, no está a medio camino del cielo y del infierno sino entre las librerías y la universidad. Hay autores cuya memoria queda en manos de los estudiosos. La de otros, sin embargo, queda bajo la protección de los lectores, convencidos de que lo que escribió alguien a quien no conocieron personalmente también habla de sus propias vidas. Es el caso de Jaime Gil de Biedma, un poeta de una trascendencia mucho mayor que el volumen que ocupa en una estantería su escasa obra publicada: tres libros de poemas, uno de ensayos y un diario, a los que habría que añadir traduccionesy centenares de cartas.
Inteligente, culto, tierno y mordaz. Así es por escrito Gil de Biedma. En él la conciencia de estar escribiendo –el juego de hacer versos- no se transforma –al menos en los poemas- ni en altivez ni en alarde, por más que no esté al alcance de cualquiera escribir una sextina que funcione y que además diga que de todas las historias de la Historia  sin duda la más triste es la de España… porque termina mal.
Los poemas de Jaime Gil de Biedma, se ha dicho otras veces, tienen el tono de la mejor conversación. No es, pues, extraño, que sus lectores no hayan dejado de hablar con él. Y de él. De ahí que su figura no haya dejado de generar biografías,correspondencias, películas, polémicas… Los poetas mueren; los poemas, no. Y ya se sabe que él siempre dijo que no habría querido ser poeta sino poema. Lo es desde hace hoy 13 años.
Cuenta Miguel Dalmau en su biografía que cuatro días después de la muerte de Jaime Gil de Biedma, varios amigos suyos –entre ellos Juan Marsé, que cumple años el 8 de enero- llevaron sus cenizas a La Nava de la Asunción, en Segovia, uno de sus refugios, ese lugar que, sin haber estado, sus lectores conocen a la perfección. El solar de la casa familiar estaba ocupado por “el esqueleto de un edificio de pisos en construcción”. Hoy, sigue el biógrafo, una lápida de granito recoge siete versos del poema que abre sus antologías: “Pero callad. / Quiero deciros algo”. Y sigue. El poema se llama "Amistad a lo largo". Una buena definición de la extraña relación que todo lector guarda con los autores que, sin que ellos lo supieran, marcaron para siempre su vida.


(nota sentida de Javier Rodríguez Marcos, tomada del sitio El País.)