martes, 2 de octubre de 2012

Vocación de Cantinflas

En memoria de
Arturo Rosenblueth Vieyra


En una cierta época de México y del mundo se entraba en la política porque había muchos pobres. Una vocación política estaba definida por la ilusión de poder algún día hacer algo para que ya no hubiera tantos pobres. Con ese fin se aspiraba al poder político. Se creía que solo con y desde el poder del Estado se podían establecer políticas que pudieran abatir los índices de pobreza.
Lo creían incluso los priistas, aunque más creíbles parecían los panistas por su idealismo (de los años 40 o 50) y sobre todo los comunistas. No estaba bien que hubiera tantos pobres porque en la pobreza —muchos en la miseria— no se podía tener acceso a buenos servicios médicos, a vivienda modesta pero digna, a buenos alimentos y a escuela. En la pobreza las cosas de una generación a otra no podían cambiar. Los niños en ciertas zonas rurales podían morir de una enfermedad gastrointestinal que en la ciudad podía interrumpirse con un antibiótico.

Ahora ni siquiera les pasa por la cabeza a los grillos pensar (cuando piensan) en los pobres, mucho menos cuando están en la fila de la caja del la Cámara de Diputados cobrando sus dietas: lo que les corresponde de cajón por ocupar el escaño y lo que se pagan a sí mismos cuando encabezan comisiones. Siempre están discutiendo de dinero. Mejor que nos depositen. Qué lata hacer cola. Que si pedimos un aumento, que no nos alcanza, que no llegamos a fin de mes con apenas 200 mil pesos mensuales. O que el presupuesto para los partidos políticos, que el IFE necesita más dinero, que hay que darle un bono extra a los magistrados del TEPJF por lo bien que hicieron su labor los sinvergüenzas. Dinero. La política es dinero.

Y es como un cajero en el que funcionarios públicos, senadores, diputados, policías, maestros sindicalizados o no, militares, meten su tarjetita y sacan dinero.

Pero en fin, que ganen lo que ellos mismos aprueban que tienen que ganar. Para que puedan pagarse un buen platillo en El Cardenal o en el Belinhausen (cuya cocina ya no es tan buena). Vienen de los estados a México y se la pasan bomba en los restaurantes de la Zona Rosa, de Insurgentes Sur (en el Palomino) o de Santa Fe. Felices. Está bien. Qué bueno. Que coman bien y sabroso unos años. No les va a durar toda la vida. Que tomen sus aviones 52 veces al año a provincia, que utilicen bien sus seguros de vida particulares, uno nunca sabe. Para eso es el dinero que entra a México por concepto de petróleo o de los impuestos. Para que viajen al extranjero con viáticos, a darse la vuelta por Europa o por Asia. Qué bueno que conozcan mundo y que no anden dando lástima allá en sus viajes, que lleven un buen billete para sus gastos. De quedarse en Cadereyta o en Sebastián del Oeste nunca se hubieran subido a un avión de Lutfhansa.

Está bien pagar impuestos para que el licenciado Beltrones se compre más corbatas Hermes de tres mil pesos, para que el licenciado Gamboa se compre otra camioneta, para que el hijo de Marta Sahagún se pasee ya sin temer con su fuero. Para eso se meten de diputados, para conseguir impunidad (el bien más valioso de la política mexicana) y por los 200 mil pesos mensuales (salario mínimo) durante tres años.


(En mi pueblo el equipo de colaboradores del gobernador -por el que no voté-, usa celulares con el presupuesto oficial, a donde van a tragar firman las notas de consumo y luego se pagan con mis impuestos, lo mismo que la gasolina de sus autos y camionetas de lujo, sus choferes, sus "muchachas" -llamadas también edecanes-. También de mis impuestos se les paga a los diputados -algunos de los cuales han pasado del trapecio de "oposición" al trapecio del PRI o del PT-, pero hay también los que repiten como diputados -federales o locales- y que tienen dos o más hermanas priístas que también "ordeñan" mis impuestos y los impuestos del señor que vende carnitas, chicharrones o gorditas en el mercado; más un enorme enorme enorme etcétera. Nota del escritor Federico Campbell, "La política es un cajero", reproducida del sitio "ríodoce".)

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