domingo, 24 de julio de 2011

UGANDA, GUERRAS RELIGIOSAS

Moi tenía tan sólo 12 años cuando el Ejército de Resistencia del Señor (una organización religiosa terrorista) le secuestró junto a un amigo al norte de Uganda. Ese día, ambos estaban jugando en el jardín de la casa de Moi. Sus padres no se percataron de lo que estaba sucediendo o quizás no pudieron hacer nada para evitarlo. De camino al campo donde los terroristas entrenaban a los niños, el amigo del menor ugandés se rompió el tobillo y cayó al suelo. Sin pensárselo dos veces, uno de los comandantes le pegó un tiro y le mató. Ya no servía para luchar.

Durante varios años, Moi tuvo la suerte de seguir vivo a pesar de ser drogado y obligado a cometer todo tipo de barbaridades. Poco después de ser secuestrado, el Ejército del Señor le ordenó que atacara su comunidad, a su propia familia. "Cuando Moi escapó y vino a la ONG patrocinada por Unicef en Uganda, le conocí. Estaba esperando a que su padre viniera a recogerle", explica Radhika Coomaraswamy, representante especial del secretario general encargado de asuntos relacionados con los niños en los conflictos armados.
"Pude ver que era un chico desestabilizado por lo que le había ocurrido. No paraba de decirme que escuchaba voces de espíritus malignos que le hablaban constantemente", relata la defensora de los derechos de los menores.

Drogas, abusos y crímenes

Este viernes por la mañana, Radhika Coomaraswamy ha comparecido en Madrid en la sede del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en la que ha hablado del papel de la ONU en los temas relacionados con los niños afectados por las guerras.
A través de esta iniciativa, se intenta sensibilizar e informar sobre lo que les ocurre a los jóvenes; los menos responsables de los conflictos y sin embargo, los que más sufren las consecuencias. Y es que la ONU estima que existen cientos de miles de niños soldado repartidos por todo el mundo, en 22 conflictos diferentes. Como reconocimiento al gran trabajo que están realizando, Unicef España ha presentado a la Oficina de la Representación Especial del Secretario General de la ONU a la candidatura del Premio Príncipe Asturias de la Concordia 2011.
Durante la rueda de prensa, Coomaraswamy (natural de Sri Lanka) ha hablado de los esfuerzos realizados por la Organización en este aspecto. Ha explicado que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, redacta cada año un informe en el que estudia la situación que viven los niños en los conflictos armados. Además, desde 2001 el Consejo de Seguridad guarda un informe denominado la 'lista de la vergüenza', donde quedan grabados aquellos grupos que reclutan a niños para luchar. "El propósito de esto es prever la posibilidad de que, en el futuro, se pueda sancionar a estos grupos", declara.
La representante especial de Naciones Unidas ha advertido que la masificación del campo de refugiados en Dadaab (al este de Kenia) podría aumentar los casos de menores forzados a cometer crímenes. También ha clasificado a Somalia como el lugar donde se producen estos incidentes con más frecuencia.
La historia de Moi es el típico relato con final feliz de un niño soldado en África, en el que los menores sufren abusos, torturas, violaciones y quedan marcados de por vida. En el ámbito nacional, tanto Unicef como la ONU trabajan para ayudar a aquellos que han tenido la mala fortuna de acabar como él. Muchos otros, como el compañero del ugandés, sufren las consecuencias de la guerra pero no viven para contarlas. Casos como este reflejan que se necesita una prevención más agresiva a escala nacional y comunitaria para frenar estas barbaridades.


(Esto ocurre en Uganda, pero sabemos que en Irlanda del Norte sucedía en un pasado reciente, también por causas de orden religioso, como se registró en México durante la llamada Guerra Cristera, donde los sacerdotes entrenaban a menores de edad para morir por Cristo; o como se sabe que ocurre aquí y ahora con el reclutamiento de infantes para servir al crimen organizado, gracias a la guerra imbécil de Felipe Calderón Hinojosa. Nota de Ana Martínez para el diario El Mundo.)

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