domingo, 3 de julio de 2011

LITERATURA GAY LIGHT

Hasta el año 1993, cuando nació la librería Berkana, en España no se hablaba mucho de literatura gay. Su directora, Mili Hernández, recuerda cómo en 1995 la editorial Egales (junto a la librería Cómplices de Barcelona) empieza a publicar textos realmente gays y lésbicos. Por aquel entonces, autores homosexuales como Eduardo Mendicutti, Luis Antonio de Villena o Terenci Moix, empezaron a dirigirse a un público concreto que requería ese tipo de literatura. "La editorial surge un poco para cubrir ese vacío que existía en España", afirma Hernández.
En el pasado, libros y ensayos sirvieron a las personas para buscar referentes y respuestas. "Muchas lesbianas me han dicho que estas lecturas les han salvado la vida", cuenta con entusiasmo. La literatura gay se escribe para todo el mundo, pero todavía tiene dificultades para entrar en las librerías, y por ello se la considera muy nueva. "En españa hay un montón de libreros que rezuman bastante homofobia, otros que por su escaso conocimiento del mundo no saben a quién se dirige y otros que piensan que no tienen ningún cliente gay ni lésbico por su imagen estereotipada", explica la que durante seis años fue organizadora de las fiestas del orgullo gay en Chueca.

Perfil y gusto de los lectores

En Berkana, al existir pocas librerías especializadas, la edad de los clientes se mueve en un márgen muy amplio. A la hora de comprar, como en casi todo, los chicos y las chicas son muy diferentes. Así, mientras las lesbianas se decantan por novelas románticas, "los gays son más diversos". Pero no por ello van a ser polos opuestos eternamente, lo que los mantiene unidos es el afán por buscar referentes con los que se puedan sentir identificados.
En cuanto a las novedades de 2011, en chicos son: 'Mae West y yo', de Eduardo Mendicutti y 'Cuando cae la noche', de Michael Cunningham. En chicas, la cosa cambia. Mientras la mayor parte de las editoriales sacan 2 o 3 libros al año, la editorial Egales publica dos al mes. 'Guardias de honor', el libro de una autora llamada Radclyffe, es una "serie policiaca medio romántica que se vende muy bien". Y luego está 'Taxi a París', que publicaron hace unos años y sigue triunfando.
"El público joven lee poco. Lo que más pena me da es que tengan esa poca curiosidad por saber de dónde venimos, el camino que hemos recorrido y dónde estamos, pero bueno, eso es inevitable", explica la propietaria de Berkana. "Es verdad que se ha notado un bajón importante de consumo en literatura gay, sin embargo las chicas siguen estando ahí, quizás no se pasan tantas horas en el chat", argumenta Hernández al hablar sobre sus principales clientes.

Todo un referente

"En esta librería están todos los libros que tratan el tema de la homosexualidad, y nuestra sección de ensayos es una de las más importantes del mundo", afirma la directora. De hecho, Berkana ha sido protagonista de la apertura de dos librerías en México y Argentina, algo de lo que se siente muy orgullosa. "Nunca he querido hacer una franquicia porque Berkana es única, especial y diferente", aclara Hernández, quién, a su vez, considera que su principal función es "visibilizar la cultura gay y lésbica". Ante la pregunta acerca de qué es lo que le hace sentirse más orgullosa después de tantos años, la respuesta es clara: "haberle cambiado la vida a muchos gays y lesbianas".

Futuro incierto

"Un libro de autoayuda para gays ya casi ni se vende porque lo tienen todo sabido", cuenta Hernández. Y aquí es donde estriba la clave del problema: la abundancia de información a través de soportes nuevos, como el libro electrónico. Por ello, y por los cambios que se están produciendo en el modo de acceder a la cultura, "el panorama es incierto". Pero en Berkana se han puesto manos a la obra porque "como todos, tenemos miedo a la piratería". Así, han decidido tomar soluciones: apuntarse a la moda y seguir las tendecias actuales. "En un año más o menos estaremos disponibles en libro electrónico, con una modalidad y precio muy interesantes para llegar directamente al lector y esperar que éste lo aprecie", explica.


(Es probable que el modo en que se abrió camino el teatro de Tennessee Williams fue diverso a la expresión teatral de Jean Genet, como fue distinto el camino y la vereda que siguió el estilo de Carlos Olmos y Óscar Villegas en México. Áspero fue el estilo del autor francés de El Balcón como lo fue también la pluma del  dramaturgo estadunidense, estilo tan afín a la voz de Carson McCullers. Que los gays quieran vender la idea de que hace una década se abrieron camino a patadas las nuevas voces de lesbianas y jotos, es parte de la mercadotecnia. Entrevista tomada del diario El Mundo.)

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