viernes, 7 de enero de 2011

HARUKI MURAKAMI: LA FIEBRE

"Escribir ficción es como soñar despierto", dice el autor de 'After Drak'. O mejor, "como entrar a un bosque peligroso". Y el resultado de eso viajes crea una verdadera adicción narrativa, aunque los paisajes de Haruki Murakami (Kioto, 1949) lluevan peces y sus personajes hablen con los gatos.
"El sistema es un muro donde se estrella el huevo del individuo", dijo recientemente Murakami en Jerusalén, al recibir el premio homónimo. Y esta es la otra clave de su narrativa. "En occidente es mucho más fácil ser independiente", dice el escritor amante de la soledad, el jazz y los gatos, por partes iguales. Y sabe de lo que habla porque Murakami vivió tanto en Europa como en EEUU. "Aún hoy la sociedad japonesa sigue siendo muy cerrada. Si no perteneces a ningún grupo, empresa o compañía, eres una suerte de descastado", explica.
Cuando recibe elogios mira el suelo con modestia nipona. Aborrece las cámaras y le incomoda el acoso de la prensa. Pero ya no puede evitarlo, el autor de culto que regenteaba un bar de jazz en Tokio llamado Peter Cat es hoy un fenómeno literario que no conoce fronteras, con casi medio centenar de traducciones. Incluso su nombre suena para el Nobel. "Aún no soy tan viejo", bromea Murakami para salir airoso de la situación embarazosa. "Los premios son sólo medallas", añade, "y mejor medalla son los lectores". De hecho, los tiene por millones y en el mundo entero.
Paradigma del escritor posmoderno, sus novelas abundan en referencias a la música y a la cultura de pop, la angustia del individuo aislado en la sociedad de masas en su caballito de batalla y en sus tramas suele echar mano de lo onírico con giros surrealistas. Sus enemigos lo tildan de occidentalizado en exceso, pero lo cierto es que Murakami se ha convertido en el narrador nipón vivo de mayor proyección internacional. ¿Cuál es el secreto de este traductor al japonés de Fitzgerald, Irving, Carver, entre otros?
"Correr", dice escuetamente Murakami en su primera visita a Barcelona. "A cierta edad necesitas estar entrenado, prepararte física y mentalmente para perseguir concentrado uno o dos años la novela que tienes entre manos", explica el autor de 'Tokio Blues'.
Los incondicionales locales de su ficción deberán esperar, sin embargo, algo más. "Acabo de entregar mi última novela al editor, hace una semana, justo antes de viajar a España", confiesa el escritor. "Es mi obra más larga y ambiciosa que me ha demorado algo más de dos años", añade Murakami. Y evita más detalles, a excepción del título original, '1Q84', y que se trata de una suerte de homenaje al Orwell de 1984, pero con "la mirada puesta hacia el pasado".


(Nota tomada de El Mundo, 16.III.2009)

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