lunes, 31 de enero de 2011

EL VAIVÉN DEL ABISMO

Decía el gran Mark Twain que la realidad se diferencia de la ficción en que la ficción tiene que ser creíble. La realidad, en efecto, suele ser incongruente, disparatada y, sobre todo, excesiva hasta lo imposible, hasta lo inverosímil. Eso es lo que siento en los últimos meses cuando leo noticias sobre México: que no puede ser, que la brutalidad es demasiado exagerada, demasiado redonda y literaria; que esa violencia retorcida y chillona parece sacada de las peores escenas de Tarantino, o de un mal imitador de Tarantino. Pero, por desgracia, todo es verdad. Ese hermoso país que es México bascula de manera precaria sobre el abismo. El infierno existe y está en la Tierra.


Pocas veces me ha dejado tan acongojada una noticia como la del secuestro de Erika Gándara. Ni siquiera he podido ver una foto suya: no sé cómo era. Sé que tenía 28 años y que era la/el único policía que quedaba en Guadalupe, un pueblo de 9.000 habitantes situado a sesenta kilómetros de la tristemente célebre Ciudad Juárez. Es decir, justo en la zona más mortífera del país, la más asolada por la guerra sangrienta de los cárteles. Hasta hace un año y medio, Erika era la telefonista de la comisaría. Pero cuando el pueblo se quedó sin agentes (o los mataron, o abandonaron para salvar el cuello), cogió un fusil y se dedicó a patrullar las calles. Duele pensar lo que debieron de ser esos dieciocho meses. Toda esa soledad, todo ese miedo. Hasta que la noche del 23 de diciembre sucedió lo que sin duda todo el mundo sabía que pasaría: llegó un grupo de asesinos y la secuestraron, y de paso quemaron la casa y los coches de una concejala.

No sé si para cuando salga publicado este artículo se habrá sabido algo del destino de esta mujer. Mientras lo escribo sólo deseo que esté muerta. Que no siga sufriendo. La crueldad y el sadismo de estas bandas alcanzan niveles atroces: espanta imaginar a Erika en sus manos. Hace poco vimos a la Pelirroja, una peligrosa delincuente mexicana, colgando de un puente medio desnuda: una foto tremenda. La ahorcaron otros narcos, después de arrastrarla y torturarla. Por cierto que, al parecer, las heridas del suplicio las tenía en la cara. Supongo que el hecho de ser mujer y joven debe de avivar la saña en los verdugos; y aún peor, me temo, si además eres policía y has intentado oponerte a su soberbia de machos.

Tras el secuestro de Erika, en el ensangrentado y aterrorizado Valle de Juárez apenas si queda otra persona dispuesta a enfrentarse a la barbarie, y casualmente es otra mujer: en el pueblo de Práxedes, a veinte minutos en coche de Guadalupe, está Marisol Valle, esa estudiante de criminología que hace unos meses se convirtió en la jefa de policía de la zona. Marisol tiene 21 años, un hijo pequeño y el increíble coraje necesario para aceptar un cargo que nadie más quería. Antes he dicho que casualmente es otra mujer, pero retiro el adverbio: tengo la sensación de que, cuando se llega a lo peor; cuando la situación es tan insoportable y tan irrespirable que ni siquiera se puede pedir a los héroes que sean héroes; cuando toda resistencia es un suicidio, entonces, justo entonces, en fin, en el filo de la aniquilación, son sobre todo las mujeres (o algunas mujeres: yo sería incapaz) quienes dan un paso hacia delante. En especial cuando se trata de defender la vida, la sociedad, la seguridad, la convivencia. Es decir, cuando se trata de defender un futuro habitable. Tal vez sea eso, la obligación hacia el futuro, lo que las impele a luchar más allá de toda esperanza razonable; quiero decir que quizá estén luchando por sus hijos, quizá sea algo que está inscrito en sus genes, tal vez ese mandato materno les haga superar el terror al dolor y la tortura y la propia muerte.


En cualquier caso, ahí están. En el Afganistán de los talibanes, enseñando a leer a las niñas clandestinamente bajo pena de muerte. En el País Vasco, siendo concejalas cuando nadie quería. En el México herido, defendiendo la sociedad civil y la justicia en mitad del infierno. Tras el secuestro de Erika, Marisol Valle debe de sentirse aún más sola e irremediablemente condenada. Y, sin embargo, sigue en su puesto. Igual que siguió día tras día, noche tras noche, durante año y medio, esa Erika Gándara cuyo rostro ni siquiera conozco, pero a la que debemos esta colosal lección de dignidad civil y valentía. Erika Gándara. Por lo menos eso: repitamos su nombre y no la olvidemos.
 
 
(¿Qué puedes esperar cuando la violencia desbocada como un cuadrúpedo salvaje ya toca a tu puerta; qué puedes desear que no suceda si la violencia ya se ha filtrado por cada uno de tus poros y los esfínteres; habrá algún desenlace no imaginado luego que la señora Clinton felicitó al inquilino de Los Pinos por la "guerra" iniciada cuatro años atrás? La nota de El País llegó a este espacio gracias a Fernando Andrade Cancino, autor del blog 'a fondo'. La autora: Rosa Montero.)

ZACATECAS, TIERRA DE NADIE

Zacatecas, Zac., 29 de enero (apro).- Ocho municipios del sur del estado, en la región limítrofe con Aguascalientes y Jalisco, se mantienen en alerta por la presencia de grupos armados, cuyos enfrentamientos constantes en la última semana causaron la suspensión de clases y el cierre temprano de oficinas y comercios en toda la zona.

El gobierno del estado, a través del vocero oficial, Mario Alberto Caballero, reconoció que en la semana transcurrida se vieron obligadas a cerrar al menos tres escuelas y se suspendieron las clases en los municipios de Tabasco, Jalpa y Apozol, además de que admitió la tensión y el temor que prevalece en dichas localidades desde hace algunas semanas, a partir de que se desataron los enfrentamientos entre grupos armados.
A estos municipios se agregan Villanueva, Huanusco, Joaquín Amaro, Juchipila y Moyahua, poblaciones donde los habitantes han optado por encerrarse en sus casas al atardecer y suspender toda actividad comercial.
Los grupos han levantado y ejecutado a varios policías municipales; una versión extraoficial apunta a un frente unido de cárteles que busca sacar a “Los Zetas” del estado, donde hasta ahora mantienen su dominio.
El miércoles 26 tuvo lugar uno de los más cruentos tiroteos, en una refriega entre los grupos y las corporaciones en Tabasco, que obligó al cierre de la carretera 54 que conduce a Guadalajara.
Ese día se aseguraron cinco camionetas de lujo, varias de ellas blindadas y un arsenal de armas largas y granadas, además de que en uno de los vehículos había una cabeza humana.
Aún no se confirma si las actividades escolares se reanudarán el lunes 31; mientras tanto, los operativos reforzados con agentes de la Policía Federal que arribaron a la entidad el viernes continúan en esa zona.


(Mientras el gobernador Miguel Alonso Reyes viaja a Japón, las fuerzas policiacas federales y militares anuncian el acuartelamiento en los franjas "críticas" de Zacatecas; en tanto que el obispado anuncia el cierre de iglesias en esa zona limítrofe con Aguscalientes y Jalisco, a partir de las 19 horas, los comisionados de comunicación social informan a destiempo y de manera tardía de los hechos violentos cuando la prensa nacional, Proceso, ya les ganó la "exclusiva"; mientras el titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos berrinchea la falta de siete millones presupuestales para el 2011, los decapitados son pasto de los buitres y otras aves de carroña. En tanto se investiga la estela de fraudes cometidos por los excesos de la aristócrata Amalia García Medina, las autoridades culturales anuncian el incremento presupuestal para la Fiesta Cultural de Semana Santa y los hoteleros se quejan de que ya no aterrizan turistas, ni paisanos residentes en EEUU ni turismo "mochilero". Nota reproducida de Proceso.)

domingo, 30 de enero de 2011

CHARLOT

El actor en La quimera del oro (1925)
El actor en La quimera del oro (1925)


Los Ángeles, enero de 1914. Un director de cine conmina al actor de teatro que acaba de fichar para que invente algún tipo de personaje. Necesita a un figurante divertido para un sketch que va a rodar ese mismo día. El tipo, un cómico inglés casi desconocido, de nombre Charles Spencer Chaplin, menudo y elástico como un muelle, se encierra en el guardarropa. No tiene muy claro el papel que debe interpretar ni cómo quiere aparecer. En la Keystone, la productora fundada por Marck Sennett en el barrio periférico de Edendale, se funciona así: no hay guión, no hay historias, solo gags y situaciones hilarantes repetidas una y otra vez.

“Los cortos Keystone encierran en sí aquel atisbo genial que anuncia el Chaplin maduro”, dice su nieto
“Si mi abuelo no encontraba ese nimio detalle que marcaba la diferencia, para él no merecía la pena rodar la película”

A los pocos minutos, el principiante sale: se ha puesto un bombín deformado en la cabeza, una chaqueta demasiado ajustada, los pantalones demasiado anchos. Empuña y revolotea un bastón de caña para concederse un improbable toque refinado. Se ha pegado un penacho de bigotillo negro bajo la nariz: no ha cumplido los 25 y quiere parecer más maduro. Es la epifanía de un mito. Charlie Chaplin acaba de dar a luz a Charlot. El nacimiento de la primera estrella del cine universal.
Si el disfraz fue fruto de un relámpago de genialidad, la construcción del personaje le llevó más tiempo y trabajo. A partir de aquella tarde invernal, Charlot se fue conociendo, matizando y refinando. Hoy se puede admirar –por primera vez– aquel mágico proceso creativo gracias a la versión restaurada de los cortometrajes que el artista interpretó y dirigió para la Keystone. Treinta y cuatro pequeñas películas mudas, de entre 10 y 20 minutos cada una, realizadas en los estudios de la productora entre el 2 de febrero y el 7 de diciembre de 1914. "Los cortos Keystone encierran en sí aquel atisbo genial que anuncia el Chaplin maduro. Allí están los orígenes de la inspiración de toda su vida", comenta emocionado su nieto, Charles Sistovaris, hijo de Josephine.
"Con estas obras asistimos en directo a la evolución del vagabundo", resume Cecilia Cenciarelli, de la Cinemateca de Bolonia, a la que se debe, junto con el British Film Institute y el Lobster Film de París, el haber sacado del baúl estas joyas perdidas y haberlas editado en cuatro DVD. Estaban esparcidas por el mundo, fragmentadas, deterioradas y olvidadas. "Chaplin no tenía los derechos de aquellos cortos. Nunca contrató abogados para volver a encontrarlos, hubiera sido una empresa titánica", evalúa Kate Guyonvarch, directora de la Asociation Chaplin. "De esa época se conocían un puñado de títulos, muy dañados", explica Gianluca Farinelli, director de la filmoteca boloñesa. "El divo, que luego tutela su obra de forma ejemplar, no protegió sus comienzos cinematográficos, que fueron mutilados, mezclados, remontados y, por eso, a veces casi incomprensibles. Verlos hoy adquirir fuerza y sentido es un milagro".



Un milagro que ha supuesto siete años de trabajo. En 2003, desde Bolonia salió un mensaje hacia todas las filmotecas del mundo. "Pedíamos a quien tuviera algún fragmento de los Keystone que nos lo enviara", recuerda Cenciarelli. Trece instituciones mandaron sus rollos, asegurados, sellados, como se hace con una obra de arte. "Reunimos el material superviviente y empezamos el puzle", explica.

Los restauradores del taller L'Immagine Ritrovata, guiados por Davide Pozzi, han recuperado la cinta de nitrato, la han copiado, han reconstruido uno por uno los dientes rotos de la película, han sanado rasguños, quemaduras, devuelto el orden original a las escenas y tapado huecos narrativos. El resultado: el mundo vuelve a disfrutar, por primera vez de forma completa y filológicamente correcta, la mejor versión posible de las comedias de Chaplin.

El regalo llegó en junio de 2010, cuando el coleccionista Paul E. Gierucki encontró una copia incompleta en 16 milímetros de A Thief Catcher, donde el artista interpreta a uno de los keystone cops, la manada de policías fanfarrones que protagonizaban muchos de los cortos de Sennett. Chaplin no es el protagonista. Pero es otro conmovedor documento de aquella época volcánica: su primer paso frente a la cámara y el descubrimiento de los ritmos y los códigos de la gran pantalla.
La historia del salto de Chaplin del music hall a las salas de cine arranca un día de primavera de 1913. El cómico estaba de gira en Estados Unidos con la compañía teatral de Fred Karno. El 12 de mayo, a Alfred Reeves, empresario del grupo, le llega un telegrama: "¿Está entre vosotros un tal Chaffin o algo por el estilo? Stop Si es que sí, contacte con Kessel y Bauman, 24 Longacre Building Broadway". Reeves entendió que se referían a su mejor actor, ya bastante famoso en Londres, tanto "que vivía dignamente y se había comprado un piso", subraya su biógrafo David Robinson. Chaplin organiza un viaje a Nueva York. Había averiguado que el edificio albergaba muchos gabinetes de abogados y esperaba que uno de ellos le destinara la herencia de una vieja tía. Fue una gran decepción cuando se dio cuenta de que le esperaban los letrados de la Keystone Films. Y que no le ofrecían el dinero de la rica señora, sino un contrato de trabajo.

"En 1913, el cine para un actor representaba la muerte civil. Solo el teatro era algo digno", subraya el crítico italiano Alberto Crespi. "La Keystone producía cortometrajes brevísimos, construidos alrededor de las bellezas en bañador o de los Keystone Cops". Eran obras en serie, corales, casi sin trama y con una cadena de sketches a ritmo desbocado y bastante triviales: tartas a la cara, patadas en el culo, persecuciones, borracheras y besos robados. Chaplin estaba acostumbrado a ensayar sus gags durante horas antes de llevarlos al escenario. Keystone cerraba una película cada siete días. Pero la oferta era 150 dólares por semana. Más del doble de lo que ofrecía Karno. Así que en septiembre, Charlie Chaplin firma su primer fichaje cinematográfico. Y la historia cambia para siempre.
Las 33 pequeñas películas (una, Her Friend the Bandit, sigue perdida), además de un regalo para cinéfilos de paladar fino, son un estupendo documento del nacimiento de Charlot. Sennett solía gritar "¡corten, corten!" cada 20 segundos. Pero Charlot es tan irresistible que su debut llega a durar casi un minuto. Aquella película, Mabel's Strange Predicament, se arrincona para rodar otra el 17 de enero. La familia Keystone hace incursión en una competición de coches para chavales en Venecia, California. Kid Auto Race es la primera obra de Charlot de principio a fin. Los zapatos aún son pequeños y la caminata esbozada, los números impulsivos, la sonrisa malvada y la presencia escénica de grano demasiado grueso para el perfeccionista que luego llegó a ser.
"Charlot enriquece los trabajos de Sennett con una carga surrealista, la que tanto gustó a Duchamp o Apollinaire. Es un personaje construido a base de contrastes, un sin techo vestido de dandi", comenta Cenciarelli, que en Bolonia coordina el Proyecto Chaplin. Una iniciativa que, además de resucitar los primeros cortometrajes, ha digitalizado toda su herencia: 130.000 páginas de fotos, documentos, cartas, guiones, dibujos que se pueden consultar en línea (www.charliechaplinarchive.org).
"Hasta entonces, las películas de la Keystone se hacían con un hombre que corre desbocado, choca contra un árbol y rebota. Chaplin corre, choca contra el árbol, rebota y luego se da la vuelta y saluda al árbol con su bombín", ejemplifica Cenciarelli. "Mi abuelo pasaba días y días trabajando sobre la misma escena, repitiéndola una y otra vez. Si no encontraba ese nimio detalle que marcaba la diferencia, para él no merecía la pena rodar la película", comenta Sistovaris.
Los comienzos hacen vislumbrar el porvenir de su genio estrechando vínculos con su infancia. Se encuentra en ellos esa dimensión onírica, naif, pero siempre tan concreta, tan cercana, que por cada risa exige también una lágrima. François Truffaut dijo que Chaplin es grande porque había sufrido el hambre de verdad, cuando era niño. Los obreros que pagaban un níquel para ver las proyecciones de media tarde lo supieron reconocer. Contaba la pobreza, los malabares cotidianos de un hombre hambriento, la suciedad, las miserias, y las hipocresías de la clase burguesa. "El abuelo que yo conocí ya era muy anciano y alejado de su personaje [Charly tenía seis años cuando Chaplin murió, el día de Navidad de 1977]. Recuerdo una escena que nunca olvidaré. Tras la cena, los nietos pasábamos al salón con los adultos y comíamos cacahuetes. Una vez, yo estaba al lado de mi prima Aurelia y me estaba zampando sus cacahuetes. De repente, mi abuelo se levantó y me apuntó con su bastón. Todo el mundo se quedó anonadado, fue como ver resurgir a Lázaro. Mi madre me llevó a la cama enseguida. Sus obsesiones, el hambre, la injusticia, estaban presentes en él hasta el final".
Quizá por la misma arcana ley, el halo de magia que le circunda no se desdibuja con los años. Al revés, siempre hay ocasiones para avivarlo. Como ver sus primeros pasos capturados en la película de nitrato. Chaplin nunca decepciona. "Adoro la mirada de la gente cuando confieso de quién soy nieto", cuenta Charly, "sin palabras, me escudriñan como si acabara de declararme primo hermano de Tintin".


Los cuatro DVD ‘Charlie Chaplin. Le comiche Keystone’ se pueden conseguir en www.cinetecadibologna.it. al que pertenecen los fotogramas de ‘Kid’s Auto Race’, la primera aparición como Charlot.


(En alguna parte leí que en un país sudamericano, creo que Bolivia, un grupo de estudiosos del cine llevó a una comunidad indígena, enclavada en la montaña, un equipo de proyección con cintas cortas de Charlie Chaplin o Charlot, que los habitantes de ese lugar apartado y perdido disfrutó con risa franca. Si la memoria está de mi lado, la crònica era de Néstor García Canclini, especialista en culturas populares. Nota tomada del suplemento El País Semanal, de España.)

INFANCIA Y NARCO

Distrito Federal— El crimen organizado en México ha reclutado, a base de amenazas o con el atractivo del dinero fácil, a unos 30 mil niños que realizan una veintena de actividades delictivas, desde tráfico de droga hasta homicidio, pasando por el tráfico de inmigrantes, revela un informe de una organización no gubernamental.

“Son unos 30 mil niños y niñas que cooperan con grupos criminales”, señala el informe ‘Infancia y conflicto armado en México’ elaborado por la Red por los Derechos de la Infancia de México (Redim) con base en distintas investigaciones ante la ausencia de cifras gubernamentales, señala el reporte difundido esta semana.
“Hay ubicados tres tipos de implicación. El más frecuente son adolescentes ‘informantes’, otro segmento, sobre todo en zonas rurales, son chicos involucrados en producción de drogas y un número muy pequeño reclutados como pistoleros”, comentó Martín Pérez, director de la Redim.
El miércoles fue detenido en el estado de Morelos un joven de 15 años acusado de ser asesino a sueldo de un grupo del narcotráfico, el segundo caso conocido de un acusado de ser sicario luego del arresto, en diciembre, de un chico de 14 años apodado ‘El Ponchis’. Según el Ejército, ambos pertenecen a la misma célula delictiva.
Cifras de la Procuraduría General (fiscalía) señalan que de diciembre de 2006 a abril de 2010 un total de 30 mil 664 menores de edad fueron detenidos en operativos contra la delincuencia organizada.
Pero estimaciones realizadas por la Redim y una centena de organizaciones del norte del país, agrupadas en el monitoreo que hace el Programa Infancia en Movimiento, arrojan que entre 25 mil y 35 mil menores de 18 años fueron cooptados de 2006 a 2010.
Martín Pérez resalta que el fenómeno de los niños involucrados en el crimen no debe ser visto de manera homogénea ni exclusivamente desde el punto de vista criminal, ya que en muchos casos se trata de reclutamientos forzados o de jóvenes sumidos en la pobreza y sin oportunidades que son atraídos por el dinero fácil.
“Tenemos niños y adolescentes, sobre todo en el medio rural, que son amenazados o ‘levantados’ (secuestrados) para obligarlos a involucrarse, para ellos es una cuestión de vida o muerte. Otros, como en las zonas urbanas del norte, se involucran por una cuestión aspiracional”, explica.
Los “sueldos” que reciben estos menores varían según el tipo de actividad y la “oferta de mano de obra”.
“Los dos chicos detenidos en Morelos refieren recibir 2 mil pesos semanales (165 dólares). Hay un video en internet de un chico, que no ha sido detenido, que dice recibir 3 mil dólares por asesinato. En la zona norte, como Ciudad Juárez, se les paga unos 12 mil pesos mensuales (960 dólares) por tiempo completo y en Ciudad de México son 5 mil pesos al mes (411 dólares)”, añade.
En el tráfico de inmigrantes, según el estudio, los niños juegan un papel primordial pues “son utilizados como vigías o informadores, monitoreando la cantidad de migrantes que llegan” a los poblados donde se concentran indocumentados, en su mayoría centroamericanos.
Los menores que rondan los 12 años “se les utiliza para controlar las casas de seguridad” a las que son llevados los inmigrantes secuestrados. Los más grandes, de unos 16 años, “trabajan en ejercicios más violentos, como los secuestros y asesinatos, y todos portan armas”, sostiene el documento.
El director de la Redim alerta que las instituciones mexicanas, de por sí debilitadas, no estaban “preparadas para este nivel de violencia” y mucho menos para enfrentar el fenómeno de menores involucrados en la delincuencia.
Los menores de edad no pueden ser tratados como delincuentes ya que “estaríamos revictimizando a chicos que ya son víctimas de los criminales”, explica.
El lunes México tiene una audiencia en Ginebra ante del Comité sobre los Derechos del Niño, de cara a la cual la Redim y otras organizaciones no gubernamentales reclaman al gobierno que responda a las recomendaciones sobre la situación de los niños ante la lucha antidrogas con “acciones concretas, efectivas y de largo plazo”.


(Esa enorme cantidad de menores de 18 y 17 años, ¿fueron reclutados de entre las filas de "ninis" -aquellos que ni trabajan ni estudian-? Si es así, entonces tarde o temprano el número de éstos disminuirá; o no; más bien los ejércitos de chicos desempleados y casi analfabetas aumentará pues los índices de población tienden a incrementarse, así sean producto de hogares desintegrados, de madres solteras o de infantes abandonados en los contenedores de basura, a las puertas de los templos, en los andenes de cualquier estación de camiones de provincia o de la capital del país. Aquellos que no sean deglutidos por la violencia del crimen organizado serán engullidos por la prostitución o cualquier fenómeno sociopolítico o cultural generado por la desigualdad. Nota retomada del Diario de Juárez, que a su vez la rescató de EFE.)

sábado, 29 de enero de 2011

LOS SUEÑOS DE MURAKAMI

La cifra inicial de 40.000 ejemplares de la primera edición alemana no fueron suficientes para satisfacer a una legión de fans que crece a toda velocidad. El autor, de 62 años, fue recibido como una estrella del pop cuando apareció por sorpresa en el teatro Admiralpalast de Berlín a mediados de octubre.

Sin embargo, el narrador japonés no se siente cómodo ante la expectación que crea. Para mantener su anonimato y poder coger el metro cuando está en su país, no aparece en televisión y muy rara vez concede entrevistas. Jamás habla de su vida privada. Por su libro De qué hablo cuando hablo de correr sabemos que practica deporte, que nada, corre maratones, y también que se levanta muy temprano. Nos recibe a las nueve de la mañana, vestido de manera informal, con camiseta y tejanos, en la habitación del hotel.
-¿Necesita entrenarse físicamente para poder escribir?
-En primer lugar, me divierte mucho. Pero escribir también es un trabajo agotador y para realizarlo es necesario estar en forma. Se necesita fortaleza física y mucha resistencia.
-También para 1Q84. ¿Sabía usted desde el principio que escribiría más de mil páginas?
-Sí, sencillamente lo sabía. Durante tres años trabajé en la novela todos los días, cinco horas cada mañana. Con una concentración máxima. Y eso consume mucha energía.
-El joven escritor Tengo, uno de los protagonistas de 1Q84, dice que no le gusta escribir por la noche, porque las frases le salen oscuras y tristes. ¿Le sucede a usted lo mismo?
-No escribo una vez que ha anochecido. Es una costumbre. Pero sí que puedo imaginarme que, por la noche, las historias se vuelven más oscuras y siniestras. Me levanto a las cuatro, me preparo un café, enciendo el ordenador y, a veces, escucho algo de música, por ejemplo, barroca. Pero últimamente no escucho música mientras escribo.

El origen de 1Q84

-Los títulos de algunas de sus novelas, como Tokio blues. Norwegian Wood o After Dark, están inspirados en canciones de los Beatles, de los Beach Boys o en piezas de jazz. Al principio de 1Q84, en la radio del taxi suena la Sinfonietta de Janacek; también podemos escuchar El clave bien templado de Bach, obras de Haydn y otras piezas barrocas. ¿Su gusto musical se decanta ahora por los clásicos?
-No, siempre he escuchado todo tipo de musica: jazz, clásica, rock, siempre que sea bueno.
-¿Cómo comenzó a escribir?
-Hacía sol y estaba viendo un partido de béisbol una tarde de abril. De repente, fue como si me hubiera caído un rayo y supe con toda claridad que sería escritor.
-¿Hubo algún factor desencadenante, alguna experiencia que inspirase 1Q84?

-La idea llegó de forma muy sencilla: iba en coche por Tokio, el tráfico era intenso y me quedé atascado en una autovía en medio de la ciudad. Miré por la ventana y pensé en cómo me sentiría si bajase del coche, lo dejase allí y descendiese al subsuelo. Ésa fue la idea desencadenante, de la que partió el personaje de Aomame. Así empezó. No sabía lo que ocurriría más adelante. Pero sí que detrás se escondía una gran historia.
-Aomame desciende por una escalera de emergencia de una autovía y llega a otro mundo. ¿Le ha sucedido a usted?

-No, yo tengo una vida muy normal. No tengo experiencias sobrenaturales. Pero cuando estoy escribiendo una historia, entonces creo en todo lo que mi historia puede ofrecerme: desde lo más cotidiano a lo más increíble. Si la historia lo necesita, continúo por ese camino. Pero no creo en fantasmas, extraterrestres ni cosas por el estilo; soy bastante realista y razonable.
-¿Va mucho al cine o ve mucha televisión?
-En absoluto. Sólo veo partidos de béisbol. Me encanta el béisbol.
-¿Y lee periódicos?
-No demasiados.
-¿No le interesa el día a día?

-Estoy informado de lo que sucede, por supuesto, pero no leo periódicos japoneses. Su prosa me aburre. Las revistas de información americanas son un poco mejores. No me interesan mucho los medios de comunicación. Estamos rodeados de toda esta información, de las diferentes opiniones. Me parece agotador y podría renunciar perfectamente a todo ello.
-George Orwell, a cuya novela 1984 usted hace referencia, quería que su libro se comprendiese como una advertencia contra el totalitarismo.

-Cuando Orwell escribió 1984, en 1949, la novela constituía una visión futurista. Para mí, 1984 se halla en el pasado y eso representa una gran diferencia. El Gran Hermano de Orwell era un monstruo peligroso, un dictador que vigilaba y controlaba a todos desde su posición dominante. La Gente Pequeña de mi novela 1Q84 constituye lo contrario: casi nadie puede verlos, viven escondidos y lo que nos hacen es oscuro y misterioso. El Gran Hermano ya no representa una amenaza para nuestra sociedad. Lo conocemos y sabemos cómo protegernos de él. Pero a la gente pequeña no la conocemos, por eso nos parecen tan siniestros. Así, también mis lectores pueden imaginárselos como quieran.
-¿Son ahora los sistemas sociales más caóticos?

-Bueno, también Occidente siente desconfianza hacia aquellos valores, instituciones y sistemas que parecían estables. ¿Quién confía ya en los sistemas económicos? Desde principios de este siglo el caos se ha globalizado. La falta de estabilidad es un fenómeno global. Y esta incertidumbre nos une a todos. Comenzó con la caída del Muro de Berlín. Teníamos la esperanza de que eso fuese el comienzo de un mundo mejor. Pero esa esperanza se evaporó con los atentados del 11 de septiembre. El mundo, tal como lo conocíamos, había perdido el rumbo.
-El tradicional dualismo entre capitalismo y comunismo ha sido sustituido por otro: el dualismo entre capitalismo e islamismo.
-En mi opinión, todos los “ismos” han caducado. Vivimos un siglo post-ideológico, en el que los “ismos” han perdido su poder.

-¿Y qué ha sustituido a las ideologías, a los “ismos”? Sus personajes parecen a menudo perdidos.
-Sí, están solos, buscan una conexión con el mundo, con un mundo más allá de las fronteras de lo que conocen. Por eso espero que mi historia los dote de valentía.
-¿Colecciona libros? -No, pero sí discos, tengo toneladas, estantes llenos. Los libros, los clasifico.

-¿También los de su favorito, Dostoievski?
-¡No, ésos no! Hay excepciones.
-En su libro cuenta que para Chéjov existía un lugar que quería visitar al menos una vez en la vida: Sajalin. ¿Tiene usted también un lugar similar, casi mágico, y cuál es?
-El mismo que Chéjov: Sajalin. Siempre he querido ir allí y conocer ese lugar supuestamente tan extraño.

-Entonces, ¿todavía no ha ido?
-Sí, estuve allí hace tres o cuatro años. Es enorme, pero no hay ni una sola librería. Aunque se pueden comprar libros en el mercado, donde los venden vendedores ambulantes que los han traído del continente. Allí encontré muchos de mis libros, una experiencia muy emocionante.


(Ernesto Sábato publicó en 1967 la novela Sobre héroes y tumbas (Casa de Las Américas, Cuba) en que incluyó un relato estremecedor, "Informe sobre ciegos", que al paso de los años cobró autonomía al aparecer por separado. Ahí, el argentino elabora una pesadilla sobre la cofradía de los ciegos que reinan en el subsuelo de la capital Buenos Aires y donde el narrador está condenado a morir por pretender investigar las leyes que rigen el universo de los invidentes. La aparición en años posteriores, 1985, de la novela del japonés Haruki Murakami, El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas, arroja otra luz sobre un mundo intuido por pocos: el subsuelo de su país como la incursión a un mundo aterrador e insospechado regido por seres que maduran la invasión del planeta para someterlo a sus leyes. La anunciada, desde diciembre pasado, aparición de 1Q84, novela de más de mil páginas, cuya publicación en Alemania ha sumado centenas de admiradores a Murakami, hace que se "caliente" el mercado para su probable lanzamiento simultáneo en España y México por parte de Tusquets. Entrevista reproducida del suplemento El Cultural, del diario El Mundo.)

viernes, 28 de enero de 2011

SALINGER, EL EREMITA

Dalla corrispondenza inedita con un amico inglese emerge un uomo diverso: curioso, partecipe, appassionato, perfino socievole


ANDREA MALAGUTI



CORRISPONDENTE DA LONDRA

Era un uomo di pessima reputazione. Quando morì, esattamente un anno fa, il New York Times scrisse: se n’è andato la Greta Garbo della letteratura. Bella immagine. Era J.D. Salinger, l’autore del Giovane Holden, aveva 91 anni, molti soldi e una casa nel New Hampshire. Detestava concedersi ai giornali e alle televisioni. Da oltre cinquant’anni se ne teneva alla larga e per questo si era costruito una fama che non era sua. Gliel’avevano appiccicata addosso. Un signore che se ne va in giro pallido, pensoso, chiuso in sé. Un misantropo, un eremita, un tipo cupo e sgradevole, desideroso di non misurarsi più con un mestiere che gli ha consegnato in gioventù l’eterna libertà dal bisogno. Uno così non lo si può neanche mandare in psicanalisi. Adesso si scopre che erano tutte balle.

L’inavvicinabile Greta Garbo di Manhattan era in verità un instancabile viaggiatore e aveva una lunga serie di passioni: le donne, McEnroe e Tim Henman, il Burger King, Londra, Regent’s Park, lo Zoo, il teatro, Cechov e le cascate del Niagara. Naturalmente la scrittura. Lavorava ogni mattina e per 25 anni ha archiviato la sua opera. «Non è ancora pronta, non ho nessuna fretta di pubblicarla». Non nascondeva neppure le sue avversioni. In testa alla classifica Ronald Reagan, George Bush, Margaret Thatcher e Ian Hamilton, lo studioso deciso a scrivere la sua biografia senza averne ottenuto l’autorizzazione. «Lo odio». Passionale. Chi lo dice? Lui stesso, il misterioso Jerome David. E da ieri è una verità disponile per chiunque.

Frances Hartog, raffinata signora inglese di 70 anni, ha deciso di consegnare all’Università di East Anglia cinquanta lettere e quattro cartoline inviate da Salinger a suo padre, Donald Hartog, tra il 1986 e il 2002. I due si erano conosciuti nel 1937, in Austria, dove erano andati a imparare il tedesco. Un legame che non si era mai interrotto. «Per molti anni papà ha bruciato le missive che arrivavano dagli Stati Uniti, perché sapeva che a Jerry, come lo chiamava lui, non piaceva che fossero in giro. A un certo punto le ha raccolte nel cassetto». Donald è morto tre anni fa, Frances ha aperto il cassetto. «Una scrittura toccante. Molto simile a quella dei libri». È Salinger che si racconta.

In una lettera inviata il 29 ottobre 1992 dice di avere visto la morte in faccia. Di avere avuto paura, per lui e per la moglie Colleen O’Neill. All’1,30 del mattino la casa di Cornish va a fuoco. Il fumo è ovunque. Respira a fatica. «Caro Donald, siamo scappati dalla finestra». Racconta di aver passato la notte a guardare le fiamme che gli divoravano un pezzo di esistenza. Fischiava. Chiamava i suoi due cani italiani. Non li avrebbe visti mai più. «Spero che almeno il mio lavoro non sia andato bruciato». Il suo lavoro, quello che secondo Phyllis Westberg, la sua agente letteraria, non sarebbe mai esistito. «Non c’è nessun archivio», ha detto al Times. Forse.

In un’altra lettera datata 1989, quando George Bush sostituisce Ronald Reagan alla presidenza degli Stati Uniti dice: «Dalla Casa Bianca esce un uomo ottuso e ne entra un altro». Successivamente, annunciando l’arrivo a Londra per visitare Donald e andare all’opera, racconta il suo amore per lo Zoo di Whipsnade e in una missiva ulteriore decanta l’importanza dei fast food, sottolineando la superiorità del Burger King. Altre volte parla di Wimbledon, del tifo per l’inglese Tim Henman, «che ha un fisico troppo sottile e genitori ingombranti», oppure dei Tre Tenori e della sua predilezione per Carreras. Si godeva la vita.

Perché fuggiva dalla popolarità, allora? La risposta romantica la si può prendere da The Catcher in the Rye (Il giovane Holden, appunto): «Sento un po’ la mancanza di tutti quelli di cui ho parlato. Non raccontate mai niente a nessuno. Se lo fate finisce che sentite la mancanza di tutti». Poetico, ma poco credibile. Il motivo probabilmente era più banale. Non sopportava questa idea per cui tutto deve essere pubblico, come se eternamente sul mondo aleggiasse una levità dimenticata dal tempo, un autoabbandono spensierato e narcisistico che cancella le sensibilità singole. Se non ti si vede non esisti. Perché mai avrebbe dovuto condividere il suo sguardo con qualunque sconosciuto dentista di Philadelphia? Con un quotidiano balordo da reality pieno di gente ossessionata da una voglia indomita di provocare la maggiore confusione possibile? Preferiva giocare con le sue regole. Sceglieva il suo mondo e ci stava da dio. Tre mogli, due figli e almeno un’amante nota. Non è esattamente il ritratto di un uomo solitario. Era così. Curioso, rabbioso, partecipe, umorale, persino socievole. Eppure diverso. Infastidito dalla ribalta, irrimediabilmente deciso a non subire gli spintoni di una folla agitata e anonima.


( Una vez más: J.D. Salinger era arisco como el mercurio, inasible como el fuego, temeroso como un cachorro salido recién de su madriguera, extraño como Gargantúa, que su madre lo parió por la boca -pudo haberlo hecho por las narices, como un personaje no inventado para el actor Jim Carrey. Agradezco a Juan Antonio Caldera el envío de la nota de La Stampa, de Italia.)

jueves, 27 de enero de 2011

LOS OJOS DEL HOMBRE

En la imagen un niño rubio sonríe feliz a cámara. Viste un mono de cuadros, tiene los brazos en jarras y la pierna delicadamente doblada. Hace cuatro años, su protagonista, hoy un adulto gay, la colgó en su perfil de MySpace y a uno de sus amigos de la red social, el dj y promotor musical Paul V., se le encendió la bombilla.

"Pensé, 'sería estupendo hacer un libro con fotos de niños gais, donde las imágenes muestren que nacieron ya así al igual que los heterosexuales nacen heterosexuales", explica por correo electrónico el propio Paul, que reside en Los Ángeles y es reticente a decir a las claras su edad ("puedes decir que tengo perpetuamente 33 años... más un tercio").

"Hacer un libro es complicado, así que decidí empezar con un blog y que la cosa fuera rodando. Así podría verlo cualquier persona del mundo, especialmente los menores gais. La idea me rondaba, pero lo que me empujó a hacerlo de una vez por todas fue la tristeza y la rabia que sentí ante los recientes suicidios de jóvenes gais en Estados Unidos y el éxito de proyectos como It Gets Better -'la cosa va mejorando', una web en la que adultos gais intentan animar a menores que estén sufriendo por su sexualidad contándoles su propia experiencia-. Me pareció que el blog podría ayudarles a sentirse menos solos y a ver que esos sentimientos y experiencias que están viviendo llevan décadas existiendo. Así que empecé rogando a mis amigos gais de Facebook para que me mandaran su propia foto y su historia y de pronto la cosa explotó.


¡Como un tsunami!".
Paul lanzó el blog, borngaybornthisway ('nací gay, nací así'), el domingo 9 de enero, hace dos semanas. A los tres días sumaba 60.000 páginas vistas. A los siete, más de 240.000. De momento, Paul ha subido 180 historias de personas que han colaborado mandando su foto y su relato. Le han llegado muchas más. Pero el éxito le ha desbordado.
Las fotos muestran a niños sonrientes disfrazados con vestidos y naranjas en los pechos o posando, con las rodillas cruzadas, camisetas de color rosa y un Pequeño Pony en el regazo, o con gestos de diva. También hay fotos de niñas a las que le gusta empuñar martillos, jugar con coches o al rugby. Entre los textos, breves y tiernos, hay relatos felices y también alguno triste, aunque siempre con un mensaje final positivo.

Hay relatos felices como el de Matt, de 42 años y originario de Virginia (EE UU), que envía una foto de cuando tenía seis años y posaba soñador y delicado: "Recuerdo esta etapa de mi vida como súper libre y feliz, con mucho potencial y creatividad. Me sentía querido y a salvo. Me daba cuenta de que era diferente de los demás niños pero lo vivía como un don, algo especial que me hacía ser tan... yo!". O casos como el de John, de 50 años y originario de Georgia (EEUU), que envía una foto de sus 5 años y el siguiente texto-revulsivo: "Así era yo antes de las mofas, del adoctrinamiento, antes de que me obligaran a hacer deporte, antes de la vergüenza (...). Desde que tengo memoria soy diferente. Ojalá pudiera encontrar algo de humor en esta imagen para embellecer mi relato".

"Nuestra sexualidad está predeterminada"
Aunque menos numerosos, también hay relatos de mujeres. Como Morgan, de 50 años, que envía una foto de cuando tenía ocho y le gustaba ponerse el uniforme de boyscout de su hermano. "Me encantaba, estaba lleno de bolsillos, con cinturón y corbata (...). Yo quería ir con él y escalar montañas. Pero me metieron en las girlscouts, con mi falda, haciendo cosas de chicas y vendiendo galletas. No duré mucho... Respecto al uniforme de mi hermano, me tuve que conformar con desfilar con él por casa. Cuando veo esta foto me acuerdo de lo natural que era para mí ser un chicazo. Me parece clarísimo que nuestra sexualidad está predeterminada y no es en absoluto una elección".

También escribe Samantha, de 23 años, y residente en la "Iowa rural", que envía una foto de cuando tenía dos años en la que sale empuñando un destornillador: "Siempre fui un chicazo. Pedí una caja de herramientas a los nueve años. En esta foto estoy ayudando a mis tíos y mi padre a montar mi propio balancín".
La inmensa mayoría de los relatos son de estadounidenses aunque también hay algún que otro foráneo. Como Javier, un andaluz que envía una foto de un veraneo y el siguiente texto: "Este soy yo con ocho años. Cada verano iba de camping con mi familia. Me encantaba y me gustaba especialmente estar en el vestuario de los hombres. Me tiraba horas viendo a los hombres de 40 secando sus cuerpos peludos".
El éxito ha cogido tan de sorpresa a Paul que todavía no le ha dado tiempo a escoger la foto que ilustre su propio relato, ocupado como anda administrando el blog. "Lo mejor es que todo el que lo ve, lo pilla", concluye el creador de este tierno homenaje a esos niños que crecieron sabiendo que eran diferentes.


(¿Es cierto que infancia es destino? Tuve un amigo que me contaba que de niño se colocaba prendas femeninas aquí y allá y jamás le censuraron en casa, así transcurría su infancia feliz y despreocupado, aunque al paso del tiempo optó por tener prácticas bisexuales, primero con mujeres y luego con varones. Incluso a su primera mujer, antes de vivir juntos, le confesó sus tendencias aunque a ella no le importó. Posteriormente se separaron y él decidió incursionar más en sus prácticas homosexuales, hasta que volvió a entablar una relación estable con otra mujer. Infancia es destino hasta que el dueño de su vida opta por una preferencia, si no exclusiva ni excluyente, por lo menos privativa o predominante. Nota tomada de El País.)

miércoles, 26 de enero de 2011

ENRIQUE MOLINA (1910- 1997)

Bagaje

La mujerzuela tirada en la calle,
                           en la pompa
del crimen recién cometido,
con ardientes pinturas y joyas vacías,
es inmensa como el silencio de Dios.

Por sus senos desnudos la lluvia se escurre,
con un susurro de cuartos donde latieron
  amores del verano,
ella, con helados ojos de nácar,
ve también escurrirse los hilos de su sangre
                                   hasta el fin de la tierra,
antes que llegue la ambulancia.
Entonces los espíritus que guiaron sus pasos
hacen zumbar grandes moscas en bares de
  extramuros
y llenan de nieblas las noches de quienes la
  amaron
cuando escogió la profanación,
                                  la navaja, el desprecio,
y tatuaron sus muslos con serpientes de un
  sombrío azul sellado por los besos.
Así también el equipaje del poeta,
del hombre que despierta a cada paso
                                       perdido en lo que
   nunca alcanzó,
sobre el andén, con los desconocidos,
                                    evoca un tenebroso
   pasado.

¿Y no pidió siempre la gracia de la adoración,
el ala desierta de esos cuerpos amenazadores
                                  de una belleza
   indescifrable?
¿Pero cuál fue su cosecha en tantos
   envenenados calendarios,
                                     hechizos inconstantes
bajo un sol trastornado...?
Apenas la sombra de los amantes en las
    nupcias del mundo,
                                     apasionadamente
   perdidos
en remotos idilios que siempre se bifurcan.


(texto tomado de El ala de la gaviota,
Universidad Autónoma Metropolitana, col.
Molinos de Viento, no.31, México, 1985)

martes, 25 de enero de 2011

DON SAMUEL RUIZ, EL ELEGIDO

Distrito Federal– Nadie iniciará nunca su beatificación y por lo tanto no habrá un Samuel Ruiz en los altares. Pero el bien que hizo el que fuera obispo de San Cristóbal las Casas durante su ministerio episcopal y en el decenio posterior a su retiro es la más clara señal de que era un hombre escogido por el Dios en que creyó desde el fondo de su corazón.


Don Samuel pasó de ser un muchacho brillante, una joven promesa a una madura realidad pero en un sentido por entero opuesto al que permitía augurar el comienzo de su carrera eclesiástica. Con estudios superiores en Roma, estaba llamado a ser parte de la clericracia. En la diócesis de León fue rector del seminario y canónigo, apenas cumplida la tercera década de su vida. Por ello fue elegido obispo de San Cristobal de las Casas, cuya consagración ocurrió un día como hoy, el 25 de enero de 1960. Durante los primeros años de su desempeño don Samuel fue un obispo como se esperaba que fuera, más cercano a los riquillos de la antigua Ciudad Real que a su rebaño. Pero la pobreza cruda, sin disfraces que padecían los más en Chiapas fue el motor de la primera transformación, la conversión inicial del obispo. En la práctica, por su sensibilidad inteligente, fue pionero de la opción preferencial por los pobres, aquellos que eran víctimas de la muerte por que no se les dispensaba la atención médica que requerían. Es que apenas formaban parte del paisaje, nadie les consideraba personalidad. Cientos de años después de que el primer obispo de esa diócesis, fray Bartolomé de la Casas, pugnó ante la Corona española y ante los tribunales por que se considerara a los naturales de esa tierra como gente de razón, el prejuicio y los intereses seguían entercados en impedir el pleno reconocimiento de su condición humana.
Los pobres en Chiapas, en San Cristóbal eran todos indígenas, pertenecientes a varias etnias cuyos valores, la lengua entre ellos, no sólo no eran reconocidos sino que se les combatía. Con mirada benevolente, don Samuel compartió durante años el credo oficial, de la Iglesia y del gobierno, de que el mejor modo de ayudar a los indios era haciendo que dejaran de ser indios. Pero esa cruel paradoja enseñó pronto sus límites a un hombre con luces morales e intelectuales de carácter excepcional, como don Samuel. De modo que no tardó en convertirse en promotor de los derechos de los pueblos indígenas, pertenecieran o no al catolicismo y por ello en piedra de escándalo.

La crisis agraria de los ochenta (precedida en los años anteriores por un agravamiento de la lucha por la tierra) fue resultado de la prevalencia en Chiapas de un régimen feudal, que desdeñaba con ferocidad la necesidad indígena de contar con tierras, las suyas que les habían sido arrebatadas o las que demandaba el crecimiento poblacional de las comunidades indias.
Como la pugna vital de don Samuel consistía en eliminar las discriminaciones de toda laya, promovió la participación de los laicos, esos menores de edad frente a las autoridades de la Iglesia tradicional, en la vida pastoral de su diócesis. La consagración de diáconos casados no era simplemente un asunto digamos laboral, la habilitación de personas que auxiliaran profesionalmente a los sacerdotes, sino una muestra de respeto a los católicos, que no deben aparecer ni sentirse disminuidos ante los clérigos.
La cada vez más acendrada toma de conciencia de don Samuel, respecto de los asuntos, dentro y fuera de la Iglesia, que concernían a los fieles pertenecientes a su diócesis puso al prelado en el dilema de hacer respetar los derechos mediante la violencia armada o a través de la movilización social. Al comenzar los noventa creció la presencia de quienes optaron por el cambio inmediato, apelando a las armas. Fue tarea del obispo respetar esa opción sin estorbarla ni menos condenarla.

Esa actitud le permitió, cuando el zapatismo armado atacó sedes municipales en los Altos y la selva lacandona, convertirse en mediador, pues contaba con la confianza de los alzados y de quienes, tras una inicial decisión de meramente reprimirlos, optaron después por el diálogo en pro de la paz.

La mediación a favor de la paz fue la seña de identidad de don Samuel a partir de aquel 1994. Renuente siempre a los personalismos protagónicos, resolvió institucionalizar su papel de mediador y convocó a personajes de gran talla en la sociedad civil a integrar la Comisión Nacional de Intermediación. Superada la etapa en que la Conai fue útil, su papel se extendió fuera de Chiapas y se afianzó en la atención a conflictos sociales de diversa naturaleza. Con el mismo afán que construyó siendo obispo el Centro de Derechos Humanos que lleva el nombre del fundador de su diócesis, el Frayba, como con familiaridad entrañable se le conoce en aquella región, don Samuel alentó después de su jubilación el establecimiento de Serapaz, Servicios y Asesoría para la Paz. Durante sus años de obispo, don Samuel impregnó con sus convicciones a su presbiterio, de un modo que después se repetiría en la Conai y en Serapaz.

La misión postrera de don Samuel, entre muchas otras tareas pues su dinamismo infatigable lo hacía multiplicarse, se desplegó en la Comisión de Mediación, integrada a solicitud del EPR para conseguir la presentación con vida de dos miembros suyos hechos desaparecer por el Estado. Lejos todavía de su objetivo, la Comed había sufrido ya la sensible pérdida de Carlos Montemayor, a la que se suma ahora la de don Samuel. Pero ninguno de los dos en realidad se ha ido. Aquí están.


(Samuel Ruiz García perteneció al ala del clero que se identifica con los indígenas, pobres y marginados y como tal trabajó al lado de los alzados del EZLN desde su surgimiento a fines del siglo pasado, hasta que los años y las enfermedades lo alcanzaron. Nota tomada del Diario de Ciudad Juárez.)

domingo, 23 de enero de 2011

EL GLAMOUR NARCO

El general Oscar Naranjo, director de la Policía Nacional de Colombia, hoy sabe que aquella foto suya en la portada de una revista de su país era una señal de que empezaban a ganar la guerra en contra de los cárteles colombianos. Que el retrato en la tapa de esa edición de Semana fuera de un policía, y no de un narcotraficante como había ocurrido decenas de veces, hablaba de que también esos espacios estaban siendo reconquistados por las instituciones, desplazando de ellos a los capos. Algo así como exactamente lo contrario de lo que está ocurriendo hoy en México, donde los horarios estelares de los informativos de la televisión y la radio --además claro está de los periódicos-- se llenan con los desplantes verbales de señores acusados de narcotráfico que son entrevistados por importantes comunicadores.


Esta semana, y casi un año después de un altercado en un bar que lo volvió un personaje, fue detenido José Jorge Balderas Garza, conocido por su sobrenombre: El JJ. Aquella madrugada del año pasado se acabaron dos carreras: la de un jugador de futbol paraguayo, Salvador Cabañas, emergente símbolo y efectivo goleador del equipo América, a quien le dieron un tiro en la cabeza que le dejó permanentemente disminuido. Y la de El JJ, prácticamente desconocido hasta entonces pero hoy famoso por la agresión al futbolista guaraní, y quien está acusado por la policía de haber sido desde hace años un importante introductor de cocaína en el Valle de México.

Si fue El JJ el que le disparó o no a Cabañas esa madrugada en el cuarto de baño del Bar Bar es irrelevante. Lo trascendente es que gracias a ese pleito de cantina quedó al desnudo una convivencia entre estrellas del deporte, la farándula y narcotraficantes. Lo que es relevante es que hoy a los periodistas pareciera importarnos más "las causas" de la riña entre dos machos en unos mingitorios, que la evidencia de la presencia, y libre flujo, de los narcotraficantes en lugares nada escondidos (el Bar Bar está en la famosa avenida Insurgentes y la detención del El JJ ocurrió, según las autoridades, en una propiedad del exclusivo barrio Bosques de Las Lomas, una zona donde viven muchos de los ricos de México).
Hay una cosa más que agradecer a este caso. La cobertura mediática de la presentación pública del detenido --ocurrida la tarde del martes y que incluyó sendas entrevistas de las principales cadenas de televisión mexicana, con la lógica reproducción de las mismas en otros medios-- ha provocado un ilustrativo alborozo de los comunicadores y los públicos: las redes sociales y los medios se han saturado con la entretenida pero preocupante conversación sobre la ropa de marca que el acusado traía, la credibilidad de sus reproches al decirse traicionado por sus compinches, las risas que El JJ, como antes su patrón La Barbie, exhibe en horario estelar; la novia colombiana que fue reina de belleza --también detenida con El JJ--,el aspecto atlético del detenido, etc...
Es decir, más que el récord criminal --y el alivio por la caída de un narcotraficante--, lo que nos importa más de El JJ es su aspecto físico y el tema de la riña con Cabañas. Lo que nos embelesa es que es un triunfador. El gobierno, al permitir las entrevistas, se da un tiro en el pie: quién no sueña con una novia colombiana, quién no aspira a ropa de marca, quién no quiere poder decir que vende 18 kilos al mes de cocaína sin salir de su casa, quién no quiere divertirse en los bares de moda y codearse con futbolistas. Qué importa si para poder llegar a eso haya que matar o envenenar. Aplausos al gobierno mexicano, ha creado un nuevo ídolo. En vez de presentar a un individuo postrado por haber sido detenido, la Policía Federal nos ha permitido ver a un insolente, a un señor que aún con las manos encadenadas se ríe de todo. Risas. Palabrotas. Muestra eso, y no miedo, no arrepentimiento.
Antes, al ser presentados ante la prensa, los narcos negaban dedicarse a vender droga. Decían que eran agricultores, o ganaderos. Hoy, lo presumen. Lo de la cocaína, él mismo lo ha reconocido en esas entrevistas, es tan sólo un negocio, su negocio, que --ahora nos cuenta-- creció a partir de la fama que los medios le ayudamos a construir luego del incidente en el baño del Bar Bar.
Porque, puestos a comprar cocaína, ¿a quién no le gustaría adquirirla con los que venden el producto de un personaje que ha logrado evadir a la justicia? Porque, puestos a elegir futuro, ¿a qué joven no le gustará llegar a la fama y estilo de vida de El JJ? Porque, ¿puestos a vender revistas, o tiempo aire, qué periodista se va a resistir ante los encantos mediáticos de este nuevo famoso?

Gracias Gobierno por los Narcos Superstars.


(¿Quién no sueña con un modelo social de éxito como El Chapo Guzmán, que el año pasado se casó con una quinceñera en la sierra de Durango (México) y que Forbes lo caracteriza como uno de los más ricos de su país, quién no admira a la Reina del Pacífico y su sonrisa paciente y dulce cuando la entrevistan en la tele, que confiesa su profesión de vendedora de bienes raíces y ropa de marca; qué adolescente no se queda abierto de boca cuando sabe el oficio de El Ponchis, joven de 14 años, que cobraba en dólares por cada destazado, degollado o balaceado a quemarropa; quién no vio a La Pelirroja pender de un puente peatonal luego que demostró, primero, la sangre fría para secuestrar y extorsionar a su propia familia, que después huyó de la cárcel y terminó semidesnuda y mecida por el viento premonitorio del 31 de diciembre de 2010, en la norteña Monterrey, Nuevo León? Nota recogida del blog de Salvador Camarena, 'àguila y sol', de El País.)

jueves, 20 de enero de 2011

HOTEL CON BIBLIAS DE FUEGO

Un juez británico de Bristol (oeste de Inglaterra) condenó ayer a un matrimonio británico a indemnizar con 3.600 libras (4.300 euros) a una pareja gay por negarles una habitación con cama doble en su hotel de Cornualles, con el argumento de que no estaban casados. Peter y Hazelmary Bull, de 70 y 66 años respectivamente, sostuvieron en la vista del caso que no le estaban negando la habitación a Steven Preddy y Martin Hall por su orientación sexual, ya que tampoco alquilaban habitaciones dobles a parejas heterosexuales por entender que el sexo antes del matrimonio es contrario a las enseñanzas de la Biblia y ellos son devotos cristianos.

El juez, sin embargo, concluyó que el matrimonio había violado la legislación que acompaña la Ley de Igualdad (Orientación Sexual) de 2007, aprobada en su día para dar protección a las parejas homosexuales que firman una unión civil. El magistrado Andrew Rutherford argumentó que el derecho de los acusados a manifestar sus creencias religiosas no es un derecho absoluto "y puede ser limitado para proteger los derechos y libertades de los demandantes". Y describió la legislación que protege las uniones civiles como una "necesaria y proporcionada intervención del Estado para proteger los derechos de otros".
Explicó que es "inevitable" que las leyes que reflejan los cambios sociales choquen de vez en cuando con las posiciones de algunos individuos y sectores sociales, pero recordó los enormes cambios que se han vivido en los últimos 50 años: "La abolición de la pena capital; la abolición del castigo corporal en las escuelas; la despenalización de la homosexualidad y el suicidio; y, a un nivel más mundano, la prohibición de la caza y la de fumar en lugares públicos".
"Todo eso -y son solo unos pocos ejemplos- ha ofendido a parte de la población y en algunos casos ha afectado sus creencias religiosas tradicionales. Pero esas leyes son el producto de cambios en las actitudes sociales", afirmó. Sin embargo, el juez ha autorizado al anciano matrimonio a apelar la sentencia si lo desean.
"El derecho de un individuo a practicar su religión y vivir según sus creencias es uno de los derechos fundamentales de la persona, pero también lo es el derecho a no ser rechazado por un hotel por ser homosexual", sintetizó John Wadham, director de la asesoría jurídica de la Comisión para la Igualdad y Derechos Humanos, al comentar la sentencia. "La ley funciona en las dos direcciones. Los propietarios de un hotel tampoco pueden rechazar a una persona porque no están de acuerdo con su religión", añadió. "Cuando los señores Bull decidieron convertir su casa en un hotel, su casa privada se convirtió en una empresa comercial. Esa decisión significa que están sujetos a los estándares de la comunidad, no a los privados", concluyó el abogado.


(¿Puede un comerciante hotelero denegar la atención a una pareja de huéspedes según sus creencias religiosas, no digamos ya sus preferencias sexuales, porque los principios religiosos del hotelero chocan con los que demandan el servicio? En pleno siglo 21, en Bristol, Inglaterra, un par de cacatúas se atrevió a rechazar a dos hombres que solicitaban una habitación con dos camas. Con tanta suerte que se hicieron acreedores a una multa cercana a los 4 mil 300 euros. Nota recogida de El País.)

miércoles, 19 de enero de 2011

LA NALGADA

John Updike creó el mito del hombre que sale a comprar tabaco y nunca regresa. Podría parecer que ese tópico existe desde siempre -o al menos desde que el ser humano inventó los cigarrillos-, pero lo cierto es que la primera ocasión en que los lectores tuvimos noticia de una historia de ese tipo fue con “Corre, Conejo” (1960), primera novela de la tetralogía que habría de convertir a Updike en un referente internacional, en un clásico de la literatura contemporánea, en uno de los grandes de la narrativa norteamericana.

Hay gente que dice que eso de “salir a comprar tabaco y no regresar” ya existía antes de John Updike, y que en verdad el escritor nacido en Reading -¿se puede nacer en un sitio mejor para acabar siendo literato?- no hizo más que recoger el latiguillo que ya empezaban a emplear los hombres para advertir a sus mujeres de que el día menos pensado las abandonarían. Puede que quienes argumentan eso tengan razón, pero también cabría la posibilidad de que fuera precisamente Updike quien, con su novela, creara e internacionalizara ese mito y que los demás, aun sin saberlo, no hagan más que rendir tributo a esa novela. Quién sabe.

“Corre, Conejo”, publicada en España por Tusquets en 1990, cuenta la historia de Harry “Conejo” Angstrom, un hombre que continúa mentalmente anclado en la juventud, época en la que destacó como jugador de baloncesto. La llegada de la vida adulta, con sus responsabilidades y sus degradaciones, agobian al protagonista de esa novela hasta el grado de que un buen día sale a comprar tabaco y, simplemente, decide iniciar una nueva vida. Pero, claro, las vidas nuevas a las que podemos aspirar los urbanitas de clase media son exactamente iguales a las vidas viejas que tratamos de abandonar –otros rostros, las mismas situaciones- y Conejo se ve impelido a regresar junto a su esposa, comprendiendo que la sociedad no da opciones, que la libertad está cercada, que el “útero social” impone el “eterno retorno” a lo cotidiano.

Pero “Corre, Conejo” no es sólo una extraordinaria novela en la que se crea el mito del hombre que sale a comprar tabaco, sino que contiene otras imágenes maravillosas, como pueda ser la de la palmada en el culo que “Conejo” Angstrom arrea a la esposa del reverendo Eccles. Es, sin lugar a dudas, el mejor cachete de la Historia de la Literatura. Un cachete tan fascinante que el otro día, justo cuando terminé de releer la novela, salí a la calle resuelto a reproducirlo en el primer trasero que se me cruzara por delante. Y así lo hice. Salí a la calle, planté la mano en un culo y me gané un bofetón de padremuyseñormío. Regresé a casa compungido, harto de que la vida no se pareciera a la literatura, y mi esposa me gritó: “¿Ya has comprado el tabaco?”. Sí, mi amor, ya lo compré, y aquí estoy de nuevo.


(La primera vez que supiste de alguien que desapareció por mucho tiempo, fue el caso de aquel cuate que avisó en casa que iba al parque a jugar básket y que volvió pasados diez años; después te enteraste del señor que salió de su domicilio y ya no pudo regresar y, atormentado, veía como su familia sufría por su ausencia, hasta que sus hijos y mujer se resignaron a la pérdida. Pero la única vez que le pegaste una nalgada a un compañera de la oficina que traía pantalones entallados de rayas verticales, encabronada se volteó hacia ti y te dijo a voz en cuello: "Que sea la primera y última vez que lo haces..." Nota tomada del blog 'el arquero', de Álvaro Colomer, diario La Vanguardia.)

martes, 18 de enero de 2011

NOBLEZA DE LEAO


FIEL HASTA EL FINAL En el momento en que
llegaron los rescatistas encontraron a Leao buscando
 los restos de sus dueños (Foto: Tomada del Daily Maily )

ACTUALIDAD DE OCTAVIO PAZ

Miami– Los mexicanos se han malacostumbrado a la violencia. En México se vive una masacre tras otra. Pero son tantas y tan seguidas que a veces ni siquiera se reportan en la prensa.

Y cuando se reportan ya no causan sorpresa en la población. Los políticos, incluyendo al presidente, ni las mencionan en sus discursos.
Qué diferencia, en cambio, con lo ocurrido en Tucson, Arizona. Ahí asesinaron el pasado fin de semana a seis personas e hirieron de gravedad a una congresista, Gabrielle Giffords. El hecho conmocionó al país entero, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, asistió a un emotivo acto para recordar a las víctimas y se ha iniciado un intenso debate nacional sobre las causas que lo provocaron.
Ese mismo fin de semana en Acapulco, México, se encontraron 15 cuerpos decapitados.
Y no pasó nada. Nada. No hubo una ceremonia pública para recordar a los muertos. El presidente Felipe Calderón no fue a Acapulco a dar un discurso. Y no cambió para nada el debate en México sobre cómo enfrentar la violencia por el narcotráfico.
“Dime como mueres y te diré quién eres”, escribió Octavio Paz en El Laberinto de la Soledad. México se ha definido en los últimos cuatro años por sus muertes violentas. Y así, violenta, es también la vida de los mexicanos. Basta ver las cifras.
Desde que Felipe Calderón tomó posesión como presidente han sido asesinadas 34 mil 612 personas en crímenes vinculados al narco, según cifras oficiales. El 2010 ha sido el año más violento desde la revolución mexicana. Fueron asesinadas 15 mil 273 personas.
Más de tres mil de esas muertes ocurrieron en Ciudad Juárez. Los niveles de violencia en México son equivalentes o superan las de una zona de guerra. Hay muchos días en que se reportan más muertes violentas en México que en Irak o Afganistán.
El presidente Felipe Calderón, sin embargo, lo ve con otros ojos. Él dijo en una entrevista de radio que “la buena noticia” era que se ha “avanzado en el combate a las organizaciones criminales de México.”
Pero eso suena a autoengaño. Lo que para el presidente es una “buena noticia” para muchos mexicanos es un reverendo fracaso. Y la reacción es una: se están yendo del país.
“Méxodo” es el nuevo término que se está utilizando para describir la salida de mexicanos de su país, particularmente hacia Estados Unidos, debido a la violencia. Es un fenómeno relativamente nuevo y difícil de cuantificar, pero es real.
El doctor Alejandro Alvarado, de la Universidad Internacional de la Florida, ha sido uno de los primeros en utilizar el término “Méxodo” y está iniciando una investigación al respecto. “Hasta ahora, la política de seguridad nacional del gobierno de Calderón ha fracasado”, me dijo. “La militarización del problema del narcotráfico ha creado un clima de guerra y muchos mexicanos de las zonas más afectadas están buscando seguridad en el país vecino. Para ellos, el mexicano, es un Estado fallido, como lo es para todos aquellos que salen de sus países por razones de seguridad.”
Hay poblaciones de México que están quedando vacías, particularmente cerca de la frontera con Estados Unidos, debido a la lucha entre cárteles de las drogas. El problema central, desde luego, está en el gigantesco consumo de drogas en Estados Unidos y en el fácil acceso de armas norteamericanas que tienen los narcotraficantes mexicanos.
Pero la estrategia del gobierno de México frente a esa realidad no ha funcionado y como prueba están los miles de muertos. Cada muerto es una muestra más de que urge un cambio radical. Ese cambio ya no se prevé con Calderón en la presidencia. Habrá que esperar al nuevo residente de Los Pinos en el 2012. Y mientras tanto, los muertos y las masacres se acumulan.
Durante un discurso en Panamá en 1995, el premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez dijo que “mi impresión es que el tráfico de drogas es un problema que se le salió de las manos a la humanidad”. Una década y media después el problema sólo se ha acrecentado.
La legalización de la droga es, por ahora, un simple debate académico. Y la estrategia de mano dura de Calderón contra los narcos sólo ha resultado en más muertes y violencia. Así que, ante la falta de una solución real que pacifique al país, lo único que le queda a muchos mexicanos es irse para salvar la vida.


(Hace una década se creía que el éxodo de campesinos fuera del país era propiciado por la ausencia de una política de apoyo a la producción, abandono que había generado pueblos fantasmas o ejidos habitados por ancianos y niños. Pero con la llegada del PAN al poder cambió la percepción pues se ha registrado un permanente éxodo por la violencia pacientemente tejida primero por Fox Quesada y luego por Calderón Hinojosa, gracias a su interpretación equivocada del combate al crimen organizado con violencia. Y ni quién los detenga. Nota reproducida del Diario de Juárez, de Jorge Ramos.)

lunes, 17 de enero de 2011

POR MARISELA Y SUSANA

Distrito Federal— Organizaciones de mujeres, de defensa de derechos humanos y defensoras sociales dieron a conocer el pronunciamiento de seis mujeres laureadas con el premio Nobel de la paz quienes manifiestan su consternación por el asesinato de Marisela Escobedo y acusan que “como lo reconoció la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) en su sentencia contra el Estado mexicano por el asesinato de mujeres en Ciudad Juárez, el Estado ha mantenido una política de cultura de discriminación en contra de las mujeres, causa principal que genera el feminicidio y su impunidad”.

De acuerdo con el periódico La Jornada, en su sitio de internet, las Nobel de la paz que firman el pronunciamiento son Betty Williams, Mairead Corrigan, Rigoberta Menchú, Jody Williams, Shirin Ebadí y Wangari Maathai, quienes condenan el asesinato de la defensora y sostienen que no es un hecho aislado la violencia en contra de defensoras de derechos humanos que valientemente luchan contra el feminicidio en Ciudad Juárez.
Asimismo las organizaciones que integran la campaña regional por el acceso a la justicia para las mujeres víctimas de violencia y feminicidio entregarán un carta dirigida a Felipe Calderón, al gobernador de Chihuahua y al presidente municipal de Ciudad Juárez, donde les exigen investigación inmediata por los asesinatos de Susana Chávez y Marisela Escobedo, la reaprehensión del asesino de Rubí Escobedo y el cumplimiento de la sentencia de la CoIDH.
También anunciaron que se realizan mítines en varias embajadas ubicadas en México exigiendo justicia, alto a la impunidad y a la simulación.


(¿Qué reacción tendrá la familia Caldreón Hinojosa-Zavala al divulgarse la noticia de que seis mujeres reconocidas con el Premio Nóbel de la Paz apremian al gobierno mexicano a que deje su cómoda postura de simulación para aclarar la larga cadena de feminicidios registrados no sólo en Ciudad Juárez sino en todo el territorio; le dedicarán al tema aunque sea sólo cinco minutos antes de conciliar el sueño o una sobremesa después del almuerzo, cena o desyuno? Lo más probable es que el matrimonio sólo diga en su fuero interno, como siempre, "¿y yo por qué?" Nota reproducida del Diario de Juárez.)

domingo, 16 de enero de 2011

TAN LEJOS DE LA RAZÓN

Pobre Mèxic! Pobres de nosaltres!

Mèxic ha canviat. Ens l’han tret. Els records que en tenim, s’allunyen. I ens costa entendre que aquest país ja no és el nostre. Que el que enyorem ja no hi és. I que avui, més que qualsevol altra cosa, tot i l’alegria i l’esperança i la solidaritat i la fe i els lligams familiars que semblen de ferro, a Mèxic tenim por. Tenim por de les policies, els polítics, els militars, els federals, els municipals… Tenim por d’haver-nos quedat sols i veure amb quina impudícia, quina poca vergonya i quina injustícia el govern ens pot arribar a ningunear. És com si haguéssim perdut valor. Com si amb estimar-nos Mèxic no en féssim prou. Nosaltres, que sempre hem estat un país nacionalista i orgullós, gairebé resistent, ens estem ofegant. El 73% dels municipis mexicans estan controlats pel narco, hi ha cap a 35 morts diaris per violència extrema, 600 nens assassinats per una bala que ha rebotat en algun objecte i els ha tocat a ells, 10mil orfes, més de 700 dones assassinades només a Ciutat Juárez. En els darrers quatre anys: 32mil morts, segons xifres oficials. Més que en molts llocs en guerra. Segrestats, mutilats, amb el cap tallat, penjats, humiliats… I sembla que l’únic límit és la nostra interna, profunda i desesperada tristesa. El dolor amb què escrivim coses com aquesta i entenem poc a poc que sí: que ens està passant. Que aquest país en guerra, cruel i despietat, és el nostre. Aquí estan les nostres escoles, els nostres amics, les nostres famílies. Aquí estan els nostres paisatges i els nostres records. Tot i que avui, tret del que ha estat, només ens quedi la paraula. La ràbia, el dolor, la impotència, però també la paraula. I l’hem de fer servir més que mai. No ens deixeu sols: manifestació pels assassinats de dones a Ciudad Juárez demà dilluns a les 10h. Al davant del Consolat Mexicà de Barcelona: Passeig de la Bonanova, 55.


(#1 Comentario por pinchito 16/01/2011 14:04

Me duele México tanto o más que a ti, pues tengo familia mexicana, pero a ver si te he entendido bien. Empiezas por hablarnos de 35 muertos diarios por violencia extrema, 10.000 huérfanos, 600 niños asesinados por alguna bala perdida, 700 mujeres asesinadas en Ciudad Juárez (aunque te estás olvidando de otros muertos, niños, jóvenes y ancianos que también se producen cada día en esta ciudad), 32.000 muertos, según cifras oficiales... Y tras decirnos todo esto, ¿nos invitas a asistir a una manifestación sólo por las mujeres muertas en Ciudad Juárez?
¿A qué viene esto? ¿Tienen alguna categoría especial estas muertes que las ponga por encima de otras? ¿Los miles de muertos restantes no cuentan para nada, no merecen ser tenidos en cuenta en la manifestación de protesta convocada?)

O todos coludos, o todos rabones, ¿conoces este dicho mexicano?


(La invitación de Lolita Bosch y el comentario visceral de "Pinchito" se reproducen con un mero afán de divulgar el panorama de alarma que se vive en España en torno a la guerra "privada" de Acción Nacional (PAN), su jefe supremo Felipe Calderón y el clero católico que lo apoya. Textos reproducidos del diario Público.) 

RAYMOND CARVER (1939/ 1988 )

Dos poemas

Mi mujer

Mi mujer ha desaparecido con toda su ropa.
Olvidó dos medias de nailon, y
un cepillo para el pelo detrás de la cama.
Me gustaría atraer su atención
hacia esa medias, y hacia los pelos
negros que quedan en las púas del cepillo.
Tiro las medias al cubo de la basura; el ceplillo
lo guardo para usarlo. Únicamente la cama
resulta extraña e imposible de soportar.


El desván

Su cerebro es un desván donde
se guardan cosas años y años.

De vez en cuando su cara aparece
en ls ventanitas de junto al techo de la casa.

El rostro triste de una persona a la que encerraron
y se olvidaron de ella.


(Textos tomados de Un sendero nuevo a la cascada, últimoa poemas,
col. Visor de Poesía, 2a.ed. 2001, Madrid, Trad. Mariano Antolín Rato)

sábado, 15 de enero de 2011

FRIDA KHALO (1907- 1954 )

Comencé a pintar...por puro aburrimiento de estar encamada durante un año, después de sufrir un accidente en el que me fracturé la espina dorsal, un pie y otros huesos. Tenía entonces dieciséis años y mucho entusiasmo por estudiar la carrera de medicina. Pero todo lo frustró el choque entre un camión de Coyoacán y un tranvía de Tlalpan... Como era joven, esta desgracia no tomó entonces rasgos trágicos: sentía energía suficiente para hacer cualquier cosa en lugar de estudiar para médico. Y sin darme mucha cuenta comencé a pintar.
   Realmente no sé si mis pinturas son o no surrealistas, pero sí sé que son la más franca expresión de mí misma, sin tomar jamás en consideración ni juicios ni prejuicios de nadie. He pintado poco, sin el menor deseo de gloria o ambición, con la convicción de, antes que todo, darme gusto, y después poder ganarme la vida con mi oficio. De los viajes que hice, viendo y observando todo lo que pude, magnífica pintura y muy mala también, saqué dos cosas positivas: tratar hasta donde pueda de ser siempre yo misma, y el amargo conocimiento de que muchas vidas no serían suficientes para pintar como yo quisiera y todo lo que quisiera.


(Texto reproducido de Escrituras de Frida Khalo, Raquel Tibol, ed. Plaza & Janés, México, 2004, 3a. ed.)  

viernes, 14 de enero de 2011

EL IMPERIO DE LA MUERTE AQUÍ

Una última carta a Felipe Calderón

Somos muchos ciudadanos, señor Calderón, los que no queremos conformarnos, resignarnos a que entre nosotros se instale el imperio de la muerte. Somos muchos los que hoy nos sumamos al >#Nomassangre que recorre los diarios, las redes sociales.

Sin rendirnos ante él, sin sugerir siquiera una negociación con los capos, le decimos de frente que no concebimos el combate al crimen organizado como una “guerra”, y peor aún como usted lo dijo en una declaración tan desafortunada como sintomática, como una “operación de limpieza”.
Detrás de esas fórmulas retóricas, de sus arengas patrióticas y sus llamados a la unidad nacional, detrás, sobre todo, de su irresponsable ligereza al criminalizar, de un plumazo y sin mediar averiguación judicial alguna, a la inmensa mayoría de las víctimas de la violencia.
Detrás de esa frivolidad con la que, ante 30 mil muertos, dice usted simple y llanamente: “se matan entre ellos”, se asoma el rostro de un hombre que, como otros personajes de oscuros regímenes autoritarios, cree en el poder absolutorio de la espada y se concibe como el “llamado” a dirigir una cruzada.
Se equivoca usted, señor Calderón, en eso de palmo a palmo y arrastra al país hacia el abismo. No necesitamos en este país otra Guerra Santa. Menos todavía una dirigida por un general que, como usted, somete los planes militares a sus necesidades y urgencias propagandísticas.
Necesitamos justicia, seguridad, paz, instituciones fuertes, una acción integral contra un fenómeno, el narcotráfico, que a punta de balazos, como usted pretende, no habrá de resolverse jamás.
Es usted uno de esos generales que combaten de cara a la pantalla de la tv, con propósitos electorales inmediatos y que ha terminado por embarcarnos en una espiral de violencia que —y eso lo dicen sus propios asesores— apenas comienza.
Difícil negar, aunque sus “sicarios virtuales” en las redes sociales se escandalicen, que el logro más visible de su gestión al frente de las fuerzas federales, resultado de la doctrina que rige su acción y de la estrategia que, a pesar de todas las evidencias y argumentos, se empeña en defender como el “único camino”, es la transformación de la condición de combate de los narcos y el consecuente escalamiento de la violencia.
Ahí donde ha operado y basta citar los casos de Michoacán, donde comenzó su guerra, o de Ciudad Juárez, que quiso hacer su plaza fuerte, botón de muestra de su éxito, hoy, después de miles de muertos, las cosas están peor que antes y los criminales, armados hasta los dientes y más violentos que nunca, se mueven a sus anchas.
Más comerciantes —de la muerte pero comerciantes al fin y al cabo— los narcos, antes de su guerra, rara vez presentaban combate a las fuerzas federales. Siendo lo suyo, a fin de cuentas, un negocio, ilícito pero negocio, con mucha frecuencia se daban a la fuga.
Otros había que rodeados, en lugar de combatir hasta la muerte, como lo hacen ahora, simplemente se rendían. La corrupción imperante en los juzgados y en los penales les permitía, sin mayores dificultades, seguir operando desde la cárcel.
Desplegó usted masivamente a la tropa con todo su poder de fuego y los narcos, con respaldo financiero y fuentes de aprovisionamiento seguro desde el norte, hicieron lo propio. Comenzó usted después a cazar capos a mansalva —sin instrumentos para procurar justicia— y los criminales respondieron enfrentándose a las fuerzas federales.
En ese aumento sustantivo del poder de fuego, en los combates que comenzaron a generalizarse en zonas muy amplias del país, las víctimas principales son la población civil desarmada, que ha quedado en medio de dos fuegos, la justicia, y las instituciones encargadas de procurarla que hoy ya ni siquiera se esfuerzan por hacerlo y, sobre todo, el respeto por la vida.
En los hechos se legitimó —y en esa dirección trabajan sus propagandistas— la pena de muerte y se legitimó al grado de que hoy muchos mexicanos desesperados, impotentes, poseídos no sólo la justifican, sino que aplauden la aplicación irrestricta de la fuerza letal del Ejército.
El problema, más allá de la descomposición social que eso implica es que, además, la fuerza, como usted la aplica, sólo ha logrado instalar entre nosotros un conflicto que habrá de prolongarse más allá del término de su mandato.
Nos deja usted, que se presentó como el defensor de la patria ante el inminente y grave “peligro para México”, un país deshecho. La paz que prometió, por esta vía, sólo habrá de ser la de los sepulcros.
Nadie le dice —y también a eso lo conminamos, a no continuar usando esto como estrategia para sembrar la discordia y descalificar a sus críticos— que rinda a la nación ante el crimen.
Tampoco, si esto exigimos, si decimos #yabastadesangre, es que estemos preparando, pavimentando con la crítica a su estrategia bélica, el camino de regreso al PRI y a su sistema de complicidades con el narco.
Es su deber, su obligación histórica, rectificar cuanto antes el rumbo. Quítese ya el disfraz de general y, teniendo en la mira al país y no sólo la sucesión presidencial, vista y actúe como estadista.


(Tozudo, testarudo, obtuso, simulador, estúpido son términos que aplicados al destinatario resultan sinónimos de un presidente al que ningún interlocutor hace reaccionar, hace recapacitar, como no lo ha hecho reflexionar el torrente de sangre que ha teñido al país de víctimas femeninas, niños, estudiantes, turistas, etcétera. La nota, salida de la pluma de Epigmenio Ibarra, se tomó de Milenio.

CHINA CONTRA EL ARTE

Ai Weiwei sufre una verdadera campaña de persecución en su país, China. Si el pasado mes de diciembre la policía china prohibía salir del país al artista y disidente, en una campaña destinada a impedir la asistencia de activistas a la ceremonia de entrega en Noruega del premio Nobel de la Paz al intelectual chino encarcelado Liu Xiaobo, ayer destruía su estudio en Shanghai.

El artista y activista pro derechos humanos chino, además, ya había sido puesto bajo arresto domiciliario en noviembre. El propio Ai informó ayer en su cuenta en Twitter (Aiww) la destrucción del hangar que se construyó para realizar sus trabajos.
Desde esa cuenta siguió minuto a minuto el derrumbe del edificio. Al artista, que el pasado mes de octubre cubrió el suelo de la Tate de Londres con semillas de girasol de porcelana en su instalación Semillas de Girasol "Mientras a los individuos se les robaba la libertad personal, la propaganda presentaba a Mao como el sol y al pueblo como girasoles dirigidos hacia él", explicó entonces el artista sobre las intenciones de la obra, le ayudaron a fotografiar la demolición amigos y simpatizantes. Más tarde las fueron publicando en el servicio de almacenamiento de imágenes Flickr.

Compromiso político
El artista, conocido por haber colaborado en el diseño del Estadio Olímpico de Pekín (el Nido de Pájaro), se ha destacado en los últimos años por su lucha política. Ai, que vive en Pekín, organizó el 7 de noviembre un banquete para denunciar una demolición que él considera ilegal. Sin embargo, las autoridades le impidieron salir de su casa durante el fin de semana en el que había organizado la acción.
El artista aseguró que las autoridades de Shanghai le habían invitado a construir el estudio hace dos años, pero que, finalmente, debido a sus actividades políticas, decidieron destruirlo cuando todavía no había sido inaugurado.


(Nota tomada del diario español Público.)

jueves, 13 de enero de 2011

BEBIDA CON SABOR ARTESANAL

Guadalajara— Las cervezas tapatías Salamandra y Purple Hand Beer exclusivas para la comunidad lésbico-gay, son un éxito en el país.

Darío Rodríguez es un empresario jalisciense que desde hace poco más de un año inició el proyecto de elaborar una cerveza identificada con la comunidad gay.

"Ha sido un reto, más aquí en Guadalajara. Nos dicen que somos muy valientes por desarrollar la única bebida a nivel mundial exclusiva para un sector, y es la única cerveza que se elabora 100% malta con miel orgánica y que resulta con un toque cítrico", dijo a El Universal.

La empresa Bodega 12 inició la semana pasada la distribución a nivel nacional de la bebida que ya rebasó los pedidos previstos de una primera producción de 500 cajas que elabora de manera artesanal la Cervecería Minerva.
Dada la aceptación del producto en el mercado nacional, es probable que la comercialización este mismo año se amplíe a Estados Unidos, Centro y Sudamérica.

"No pensamos nunca que tuviera tanto éxito la cerveza a nivel nacional, hemos recibido llamadas de Colombia y otros países de Centro y Sudamérica y hasta de Miami, en Estados Unidos, interesados en nuestro producto", comentó.


(Parece mentira que en una entidad gobernada por una personita como Emilio González, panista de apariencia  y moditos yunquistas, aficionado a las bebidas espirituosas, no tenga la dicha en vida de paladear una cerveza dirigida a la comunidad gay tapatía. Aunque Guadalajara es cuna del tequila como denominación de origen y tierra de hombres de pelo en pecho como Vicente Fernández y sus hijos, no faltan los pelos en la sopa como sus autoridades eclesiásticas que periódicamente arremetan contra el movimiento de liberación homosexual, de origen tan lejano y cercano como las agrupaciones chilangas, todo para vomitar sus fobias medievales y tontas a un tiempo. Ellos se pierden el bouqué de estas bebidas de alta demanda en el país y el extranjero. Nota reproducida de El Diario de Juárez.)

miércoles, 12 de enero de 2011

MORIR POR JOE MARLBORO

Con la entrada en vigor de la nueva ley antitabaco, muchos fumadores se plantearán abandonar el hábito para siempre. Parches, chicles, cigarrillos electrónicos... Los métodos para calmar la ansiedad que provoca dejar de fumar son variados, pero lo último es algo mucho más natural: una infusión que promete un efecto calmante para dejar de lado el «mono».


Su creadores, la cadena de establecimientos de compra y degustación de tés «Saboratéycafé», aseguran que el efecto relajante y calmante de la mezcla (menta, azahar, rooibos y valeriana) «está comprobado».

La menta tiene una función expectorante y ofrece beneficios terapéuticos al sistema respiratorio; el azahar contiene propiedades eficaces para acabar con el nerviosismo; el rooibos combate la irritabilidad, mientras que la valeriana mitiga el agotamiento nervioso y el estrés.

Además de degustarlo en los locales de la firma, también se puede comprar el preparado para llevarlo a casa y beberlo siempre que el ex-fumador lo necesite.
 
 
(Conocí hace tiempo a una mujer que un buen día dijo: "hasta aquí" y destrozó su última caja de Marlboro, tú en cambio y por prescripción médica antiestrés, dosificaste los cigarrillos a uno cada hora, por una temporada. Has ensayado con tés, con un palillo en la boca pero te ha faltado valor para procurar la acupuntura, que también da resultados, dicen. No sabes si la hipnosis funciona o la decisión suprema de deshacerte de ese vicio. Nota tomada de ABC, diario español.)

MUSEO GAY EN EU

 Inauguran en San Francisco el primer museo gay de EEUU y el segundo del mundo, con el objetivo de mostrar, mediante material escrito y audiovisual, las décadas de lucha por el respeto a la homosexualidad.
La infraestructura de 150 metros cuadrados, se ubica en el barrio de Castro. Entre sus piezas más importantes se encuentran los anteojos de sol de Harvey Milk, quien hace cuatro décadas se convirtió en el primer político abiertamente homosexual en el estado de California. Otros artículos que desde mañana se exhibirán en el museo, son manuscritos de activistas y juguetes sexuales.

Paul Boneberg, director de la Sociedad Histórica GLBT, encargados del museo, señaló que "hemos puesto lo mejor de nosotros para crear un museo tan rico, diverso y sorprendente como la propia comunidad GLBT (gay, lesbiana, bisexual, transexual)". "Sean gays, lesbianas, bisexuales, transégenero o transexuales, es seguro que los visitantes se conmoverán, aprenderán y se entretendrán", agregó.
A partir de su inauguración, el museo contará solo con dos exposiciones, Nuestro extenso pasado gay, y otra que recoge la colección de la Sociedad Histórica de San Francisco.


(Se desea fervientemente que además de unos anteojos Ray Van y los juguetes sexuales que pudo emplear en sus noches Truman Capote o Tenneessee Williams, se recopilen las primeras ediciones, si no manuscritos, de autoras como Patricia Highsmith, poetas de la talla de Walt Whitman, los canevás de Elia Kazan para "Un tranvía llamado deseo", los cuadernos que pudo haber extraviado en Nueva York Federico García Lorca, Carlos Monsiváis, Andy Warhol o cualquier otra luminaria del fetichismo gay. De otra manera quedará el proyecto en un mero bazar de antiguallas recabadas en una venta relámpago de garage. Nota tomada del diario chileno La Tercera.)

martes, 11 de enero de 2011

MUJERES DEL NORTE

"Ni una muerta más", fue su insignia y al igual que Marisela Escobedo, la activista y poetisa Susana Chávez fue asesinada la semana pasada en Ciudad Juárez, según confirmó el visitador de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) de Chihuahua, Gustavo de la Rosa, en entrevista con ELUNIVERSAL.
"A Susana la mató la lumpen delincuencia, aunque tratan de hacer pasar los crímenes como del narcotráfico", dijo el abogado, quien también confirmó que su cuerpo fue hallado con una mano cercenada y con una bolsa en la cabeza.

"Todo parece indicar que ella se encontró con estos jóvenes de manera incidental, comenzaron a discutir y ocurrió esto". Además, De la Rosa rechazó que el cuerpo de Chávez tuviera signos de tortura o que ella conociera a los agresores.

Tres jóvenes mayores de edad fueron detenidos por el crimen de la activista, según el visitador de Derechos Humanos.
La familia pidió a la fiscalía no indicar dónde sería enterrada para evitar mayores repercusiones, luego de lo que pasó con los parientes de Marisela.
La Fiscalía local reportó que el crimen de la luchadora social y poetisa se reportó en las calles Cristóbal Colón y Ramón Corona, de Ciudad Juárez.
El cuerpo de Chávez fue hallado con la mano izquierda cercenada y la madre de la mujer aseguró para El Diario de Juárez que la ropa de la última vez que la vio coincidía con la del cadáver encontrado el 6 de enero.
Leobardo Alvarado, un amigo de ella, confirmó en su blog que Susana había fallecido y dónde fue enterrada.
Susana era artista, poeta, bohemia y muy conocida en la intelectualidad de Juárez, sobre todo por encabezar las protestas contra las muertes de mujeres en esa ciudad fronteriza, asesinatos que al cierre del 2010 fueron 446, una cada 20 horas, según Norma Ledezma, coordinadora de Justicia para Nuestras Hijas.
El defensor de DH dejó entrever que Chávez era muy "humana" y se juntaba con toda clase de personas. De hecho, ella se presentaba en su blog como una escritora que convivía con invidentes, prostitutas, artistas y estudiantes.
Susana Chávez nació el 5 de noviembre de 1974 en Ciudad Juárez, Chihuahua, donde creció, vivió y fue asesinada por la misma causa que detestaba: la violencia contra las mujeres.
"Sentí dolor antes de que se recrudeciera toda la violencia que estamos viviendo los ciudadanos de esta mi natal Juarez. Pero ahora siento vació, desamparo e impotencia, supongo que como muchos. pensar en mejorías para mí esta en verde, pero la esperanza la tengo aun porque soy mujer de fe. Viva Juarez! (sic)", fue lo último que escribió en su blog.


(Mientras en la capital del país, México, se aprestan a implementar la campaña "Basta de Sangre", por núcleos de intelectuales vinculados con el periodismo, en el norte mexicano ya inauguraron otro año de violencia con el asesinato de una escritora, Susana Chávez, activista solidaria con su colega Marisela Escobedo, ejecutada a la entrada del Palacio de Gobierno de Chihuahua a mediados de diciembre. Aunque la muerte ocurrió el jueves 6 hasta hoy trascendió a los medios ante el temor de que sus asesinos se presenten en el sepelio o en el hogar de su familia. De este tamaño es el pànico ante una sociedad víctima de un Estado fallido y valemadrista. Nota tomada de El Universal.)

BUÑUEL, OTRA VEZ

Una tarde de 1983 Luis Buñuel me llamó por teléfono: “De la Colina, venga usted mañana a casa a las cinco de la tarde, tengo algo para usted, y de paso nos despediremos”. Con el corazón encogido, porque ya sabía que desde hacía unos días él telefoneaba dando citas similares a otros amigos, fui hipócrita y pregunté: “¿Va usted a salir de viaje?”, y me respondió: “No, ningún viaje; venga usted a las cinco de la tarde”. En el Volkswagen fui al día siguiente a la recoleta casa de la Cerrada de Félix Cuevas ante la cual estuve paseando porque había llegado adelantado unos minutos y sabía que don Luis consideraba tan grosero acudir a una cita unos minutos antes como unos minutos después. Él me esperaba ya en el recibidor, no en la salita donde tantas veces conversamos y donde Pérez Turrent y yo lo habíamos entrevistado durante meses para el libro Prohibido asomarse al interior/ Conversaciones con Luis Buñuel. De pie, con un sorprendente aspecto de fragilidad, pero bien erguido, estaba junto a un alto bulto rectangular envuelto en papel de estraza y atado con cuerdas.

Me esforcé en reprimir las lágrimas cuando comenzó a decir, con su gruesa voz ahora casi solemne, las últimas palabras que yo le oiría y que recuerdo en lo esencial:
—Amigo De la Colina, lo he llamado para despedirme. No voy a recibir ya a nadie; voy a prepararme a bien morir. No nos veremos ya, y no se enfade si ya no le responderé al teléfono. Acepte usted esto (el paquete a su lado) como un recuerdo mío. Gracias por la amistad, por los buenos momentos que hemos compartido y hasta por alguna buena riña de las que hacen más amigos a los amigos. Venga un abrazo de despedida.
A este señor tan de genio creador, tan robusto y casi brutal de cuerpo, tan poeta del cine y de tan señorial calidad humana, yo lo conocía desde hacía más de treinta años (desde cuando, en 1950, siendo yo actor ocasional, estuve a punto de ser el Pedrito de su obra maestra, una de las diez mejores películas mexicanas, Los olvidados, pero el productor Dancigers encontró que yo “no parecía niño mexicano”). Tras el abrazo y un cobarde “hasta luego, don Luis”, tomé el paquete, salí de la casa, me metí al auto, lo conduje por la avenida Félix Cuevas, rodé por la calle San Francisco, y antes de llegar a la avenida Río Mixcoac, donde vivo, me estacioné sin apagar el motor, y, con las manos aferradas al volante y no sé por cuánto tiempo lloré como la lluvia lloraba sobre el parabrisas del automóvil (y casi oigo al fantasma de don Luis: “¡Pero, hombre, un ‘parabrisas llorando’, ¡vaya imagen estrafalaria y cursi!”).
Cinco o seis semanas después, a media tarde, cuando desde un supermercado y a través de una tormenta que zarandeaba el automóvil en el trayecto por la avenida Universidad volví a casa, María, consternada, me dio la noticia, oída de la radio, de que Buñuel acababa de morir. Telefoneé a Jeanne y ella, en francés (idioma natal que no solía usar con los amigos de don Luis, prefiriendo un español galicado), me comprobó la noticia y me sugirió que no fuese al funeral, que don Luis había pedido ser cremado en secreto. Como don Luis se decía sadiano (no sádico), recordé el modo en que el Marqués de Sade deseaba desaparecer: sin dejar túmulo ni restos en el mundo.

No estuve en la Gayosso de Félix Cuevas donde fue velado y más tarde llevado a la cremación. Mejor así, porque siempre prefiero conservar viva la imagen de los seres queridos, pero poco después leí en un recorte de un periódico de Santander, España, enviado por mi padre, que “el escritor santanderino José de la Colina, amigo personal (sic) de Buñuel, se llevó la urna con las cenizas a un lugar que se ha mantenido en secreto”. Casi oí al reciente fantasma de don Luis: “Pero, De la Colina, ¿va usted a guardar mi polvo como una reliquia? ¡Tírelo usted en cualquier terreno baldío, y que al menos sirva de abono!”).
El regalo de don Luis (entre los que en la despedida también hizo a otros amigos) era la edición príncipe en inglés de Las mil y una noches traducidas y anotadas por Richard Burton; libro un tanto insólito en la biblioteca de quien antaño pregonaba su casi nulo interés por tierras no europeas: “¿Qué tendría yo que hacer en Estambul a las 3 de la tarde?”.
En su juventud, señalando a México en un mapa, decía a sus amigos, como si se tratase de Estambul: “Si me pierdo, buscadme en cualquier parte menos en este lugar”. Y, vueltas que da el Destino, en México había vivido más de la tercera parte de su vida y había hecho la mayoría de sus películas, entre ellas esa obra maestra tan amorosa y ferozmente mexicana: Los olvidados.

ENVÍO:

Don Luis, gracias por la amistad, por su obra, por el libro de Burton, por el libro que hicimos juntos y por haberme recordado en el entresueño de anoche esa fotografía que nos tomaron en un bar madrileño (creo que en un verano de los primeros años setenta) y que le llevé a usted en los primeros días de 1983 para que me la dedicara. Habíamos hablado de su famoso ateísmo y tal vez por eso escribió usted en la foto lo que transcribo tal cual: “Nada de Biblia, verdad, Pepe. Muy cariñosamente L Buñuel”.


(Alguna vez en tu vida planeaste elaborar una tesis sobre la figura del pícaro en la literatura, estudio que comprendería una obra de Quevedo, luego "El lazarillo de Tormes", y la cual culminaría en el tiempo actual con los personajes de "Los olvidados" (1950), incluso conseguiste una copia del guión original de Pedro de Urdemalas y Luis Buñuel. Nota de José de la Colina inserta en Milenio on line.)