lunes, 20 de diciembre de 2010

LOS PONCHIS DE JUGUETE

Torreón, Coah., 20 de diciembre (apro).- Un alumno le confesó a un profesor de Torreón: “Yo gano más que usted, no necesito estudiar”.
El menor de edad le explicó a su docente que por mantenerse las tardes vigilando la calle y hacer unas cuantas llamadas por teléfono celular obtiene 500 pesos diarios.
Este alumno no es el único que piensa así. En algunas escuelas los niños ahora en lugar de intercambiar canicas lo hacen con casquillos de bala.
Los niños acostumbran recolectar las balas de la calle y luego canjearlas entre sus compañeros. Es un nuevo juego cotidiano en las aulas.
El diario Vanguardia publica este día un texto sobre cómo ha influido el crimen organizado en las aspiraciones vocacionales de los menores de edad.
Cita el periódico en su nota:
“En una Secundaria cercana, una maestra decepcionada relata cómo ha impactado la fórmula del dinero fácil en su plantel: ´A mí un día un niño de 11 años me dijo que prefería vivir tres años con dinero, mujeres, camionetas, que toda una vida de muerto de hambre’.
“La niñez está siendo marcada, así lo confirma Claudia García, policía municipal de Torreón y agente del programa DARE (por sus siglas en inglés, Educación para la Resistencia del Abuso de Drogas). ‘Llega un momento en que los menores se preguntan ¿para qué voy a la escuela? Lo más probable es que terminen en la calle dando problemas o como parte de la delincuencia organizada’, reflexiona.

“Esto es una realidad, de acuerdo con el testimonio de un maestro de Secundaria, el ciclo escolar pasado llegaron a su escritorio al menos 30 permisos de niños para ausentarse, todos hombres. Cuando indagó cuál era la razón, se enteró que las mamás de los jóvenes se los querían llevar de la ciudad porque un grupo delictivo los quería reclutar.
“En otra secundaria del sector, el director del plantel explica que desde hace dos años tuvieron que eliminar el turno vespertino porque de 36 grupos que tenían, ahora apenas llegan a la mitad. Explica que se han registrado más de 100 bajas, supone que es porque muchas familias están emigrando de la ciudad.
“De acuerdo a cifras de la Fiscalía General del Estado, los homicidios violentos en Torreón se incrementaron en un 997 por ciento los últimos años; de 34 que se registraban en 2006 ahora suman 339, y al menos la mitad de los muertos son menores de 25 años”.


(Desde la última década del siglo pasado, escuchaste la anécdota de la doctora que trabajaba en el IMSS: "si no cura a mi mamá, vengo y la mato", le advirtió un niños de 14 años a la mujer que se disponía a intervenir a la paciente. Fue en esa región de La Laguna donde inició la "Operación mochila", para cerciorarse que en las primarias las pupilos no cargaran armas blancas, de fuego o drogas. Han pasado 17 años desde entonces y la geografía delictiva del país se ha modificado, se ha exacerbado, se ha agudizado. Nota reproducida de la edición on line de Proceso. )

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