domingo, 14 de noviembre de 2010

DIFERENTES, RADICALES

La enorme bandera arco iris. | Foto: Rocío Badiola

Luis Tejero (Corresponsal) | Río de Janeiro
 
Cervezas, caipirinhas y chupitos de tequila circulaban sin parar mientras sonaba a todo trapo la pegadiza 'Stereo Love'. Un año más, y van 15 consecutivos, la playa de Copacabana sirvió este domingo como escenario para la Marcha del Orgullo Gay, la tercera gran fiesta de Río de Janeiro por detrás de Carnaval y Fin de Año. Un desfile que sólo pudo celebrarse bajo una lluvia interminente, aunque no tan pesada como para impedir que decenas de miles de personas -250.000, según la policía; hasta 800.000, según los organizadores- se entregaran al baile y la pasión frente a las olas del Atlántico.
Una bandera arco iris de 120 metros de largo por 10 de ancho se entremezclaba con más de una decena de carrozas decoradas con globos y corazones. Paseaban frente a ellas transexuales en tanga, ángeles de gimnasio y vendedores de casi todo, desde gorros multicolor hasta 'narices-pene' con preservativo incluido.

Homofobia y uniones civiles

La organización, sin embargo, se esforzaba en insistir en el carácter político del evento más allá de la pura diversión: "Bailar y besarse en la boca es muy bueno, pero no podemos olvidarnos de decir que la homofobia golpea a todos. Cuando llaman 'maricón' al niño en el colegio, toda la familia se ve afectada y los amigos sufren".
Criminalizar la homofobia por la vía legal, mediante un proyecto que intenta abrirse paso en el Senado, figura entre los objetivos del movimiento LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales) en el gigante sudamericano. Igual de prioritaria es la misión de aprobar la unión civil entre personas del mismo sexo, una cuestión que no consiguió hacerse un hueco en la agenda de las pasadas elecciones presidenciales.

'Sin distinciones'

"Queremos respetar y ser respetados. Queremos una ley que nos haga sentirnos ciudadanos, ser todos iguales sin distinción", proclamaron los promotores desde una de las carrozas. A unos metros de distancia, varios participantes lanzaban mensajes hacia la Iglesia en el mayor país católico del mundo. "Tengo derecho a ser gay y ser cristiano", decía una de las pancartas exhibidas.
La celebración del desfile puso la guinda a una semana en que Río fue elegida como el "destino más sexy del mundo" para el público homosexual. Con el 58% de los votos de la audiencia del sitio web TripOutGayTravel.com y del canal Logo -la MTV 'rosa'-, la Ciudad Maravillosa se adjudicó la distinción por segundo año consecutivo frente a competidoras como Barcelona, Las Vegas o Tel Aviv.


(Como tantas veces en México, más de treinta, la movilización de grupos por el derecho al reconocimiento de sus preferencias sexuales en Brasil salieron una vez más a las calles en un ambiente de euforia y colorido, semejante quizá a los carnavales previos a la cuaresma de Veracruz, Mazatlán y otros puntos de nuestro territorio. Se reproduce la nota que puso en circulación el diario español El Mundo.)

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