martes, 21 de octubre de 2014

Felisberto Hernández (1902/1964 )

Explicación falsa de mis cuentos



Obligado o traicionado por mí mismo a decir cómo hago mis cuentos, recurriré a explicaciones exteriores a ellos. No son completamente naturales, en el sentido de no intervenir la conciencia. Eso me sería antipático. No son dominados por una teoría de la conciencia. Esto me sería extremadamente antipático. Preferiría decir que esa intervención es misteriosa. Mis cuentos no tienen estructuras lógicas. A pesar de la vigilancia constante y rigurosa de la conciencia, ésta también me es desconocida.
En un momento dado pienso que en un rincón de mí nacerá una planta. La empiezo a acechar creyendo que en ese rincón se ha producido algo raro, pero que podría tener porvenir artístico. Sería feliz si esta idea no fracasara del todo. Sin embargo, debo esperar un tiempo ignorado: no sé cómo hacer germinar la planta ni cómo favorecer, ni cuidar su crecimiento; sólo presiento o deseo que tenga hojas de poesías; o algo que se transforme en poesía si la miran ciertos ojos. Debo cuidar que no ocupe mucho espacio, que no pretenda ser bella o intensa, sino que sea la planta que ella misma esté destinada a ser, y ayudarla a que lo sea. Al mismo tiempo ella crecerá de acuerdo a un contemplador al que no hará mucho caso si él quiere sugerirle demasiadas intenciones o grandezas. Si es una planta dueña de sí misma tendrá una poesía natural, desconocida por ella misma. Ella debe ser como una persona que vivirá no sabe cuánto, con necesidades propias, con un orgullo discreto, un poco torpe y que parezca improvisado. Ella misma no conocerá sus leyes, aunque profundamente las tenga y la conciencia no las alcance. No sabrá el grado y la manera en que la conciencia intervendrá, pero en última instancia impondrá su voluntad. Y enseñará a la conciencia a ser desinteresada.

Lo más seguro de todo es que yo no sé cómo hago mis cuentos, porque cada uno de ellos tiene su vida extraña y propia. Pero también sé que viven peleando con la conciencia para evitar los extranjeros que ella les recomienda.


(fuente: blog "la biblioteca de marcelo leites")

lunes, 20 de octubre de 2014

Claribel Alegría (1924 )

Ausencia


Hola
dije mirando tu retrato
y se pasmó el saludo
entre mis labios.
Otra vez la punzada,
el saber que es inútil;
el calcinado clima

de tu ausencia.


(fuente: rua das petras")

domingo, 19 de octubre de 2014

Uriel Martínez (1950 )

Los medicamentos


imagina que has encendido
un varejón de incienso
antes de lavarte las culpas
y las manos;

imagina que levantas
la ropa de cama antes
de media noche, mucho
antes que el tren pase;

imagina que apagas el móvil,
la luz y el pulso, gradualmente;

imagina que has deseado
la mejor de las noches
a los tiestos que cuidan
pasillos y corredores;

imagina que vives
los últimos momentos;
que en la tarde
hacías siesta; imagina
que despiertas temprano
y que verás el pavimento lavado;

imagina que compartes
cojines, almohadas y cobijas
con una visita inesperada,
acaso oportuna;

imagina que no te importa
lo que venga porque el impulso
expiró en el momento indicado;

imagina que los medicamentos
seguirán intactos en la sala.

sábado, 18 de octubre de 2014

Juan Gelman (1930/2014 )

De dibaxu


xvi


cuando esté muerto
oiré todavía
el temblor
de tu saya en el viento/

alguien que leyó estos versos
preguntó: "¿cómo así?/
¿qué oirás? ¿qué temblor?/
¿qué saya?/¿qué viento?"/

le dije que callara/
que se sentara a mi mesa/
que bebiera mi vino/
que escribiera estos versos:

"cuando esté muerto
oiré todavía
el temblor
de tu saya en el viento"/


[fuente: Por mi boka, textos de la diáspora sefardí en ladino (y versiones en español contempráneo), Myriam Moscona y Jacobo Sefamí, ed. Lumen, México, 2013.]


viernes, 17 de octubre de 2014

Odysseas Elytis, poeta

Picasso


Con su ejemplo, Picasso me sacó de todos esos complejos. Casi tenía a un griego de la época clásica a mi lado. Medio desnudo, vigoroso,  bronceado por el sol, vivía, a pesar de sus millones, en una pequeña y humilde casita en Villauris, de ésas que recuerdan las de nuestras islas. Andaba en calzones, pintaba, iba a Golfe-Juan a bañarse en el mar, comía a carretadas y se ponía a cuatro patas para hacerle caballito a Paloma, su hija entonces, pequeña.


(fuente: Crónica de una década, coedición: Ediciones sin Nombre-Conaculta, México, 2008, traductor: Francisco Torres Córdova.)

jueves, 16 de octubre de 2014

Rosabetty Muñoz (1960 )

Deseo



El deseo es un barco poderoso
arriando anclas y cadenas
en medio de la noche.

Estallando con el estrépito
de las posibilidades.
Bajo el silencio crispado
el ansia apenas perceptible.

Es también, el despliegue de luces
en las islas de canales tan angostos
donde un barco, más que navegar,

acaricia.


(fuente: "rua das petras")

miércoles, 15 de octubre de 2014

Denise León (1974 )

Una línea de pájaros se aleja


Una línea de pájaros se aleja
lacerada
de esta ciudad ronca
donde tu nombre no alumbra.
Esta ciudad
que queda lejos de tu sangre
y de la sombra de tu sangre
en mi corazón.
Tiembla la memoria
que te nombra
y me espanto de olvidarte
cada noche
en esta ciudad.


(fuente: Por mi boka. Textos de la diáspora sefardí en ladino (y versiones en español contemporáneo), Myriam Moscona y Jacobo Sefamí, sel., prólogos y notas, ed. Lumen, México, 2013. )