martes, 4 de agosto de 2015

Antonio Gamoneda (1931 )

Amor

Mi manera de amarte es sencilla:
te aprieto a mí
como si hubiera un poco de justicia en mi corazón
y yo te la pudiese dar con el cuerpo.

Cuando revuelvo tus cabellos
algo hermoso se forma entre mis manos.

Y casi no sé más. Yo sólo aspiro
a estar contigo en paz y a estar en paz
con un deber desconocido
que a veces pesa también en mi corazón.


("archivo de la poesía española reciente")

lunes, 3 de agosto de 2015

Alí Chumacero (1918/2010 )

Espejo de zozobra


Me miro frente a mí, rendido,
escuchando latir mi propia sangre,
con la atención desnuda
del que espera encontrarse en un espejo
o en el fondo del agua
cuando, tendiendo el cuerpo, ve acercarse
su sombra, lenta e inclinada,
a la suprema conjunción
de dos pulsos perdidos en sí mismos,
como doble sueño o palabra
inserta en eco hasta llegar
a la primera orilla del silencio.

En espejo de sueños estoy junto a mí mismo
y mi imagen se asoma alargando los brazos,
buscando asir lo inasidero,
lo que dentro de mí resuena
como sombra apresada en las tinieblas
que quisiera hallar una luz
para poder nacer.
Estoy junto a la sombra que proyecta mi sombra,
dentro de mí, sitiado,
intacto, descansando leve
sobre mi propia forma
sobre mi propia forma: mi agonía,
y en vano quiero ya cerrar los ojos,
dejar los brazos a su propio peso
o que el agua del silencio lave mi cuerpo,
pues ya mi sueño frente a mí me nombra,
ya destroza el espejo en que se guarda
y reclina su voz sobre la mía:
ya estoy frente a la muerte.


("poesía completa", premia editora, méxico, 1984)

domingo, 2 de agosto de 2015

Uriel Martínez (1950 )

Las encías

II
En aquellas encías niñas
que un día bendijiste
con agua nueva, ya no.

En aquella película süave
y fina a un tiempo, hoy
corren enjuagues azules.

En  aquella cavidad que desbordaba
oraciones musitadas, quedas,
hervorosas, tampoco.

De ahí especialistas extrajeron
piezas astilladas, sangre
coagulada, maldiciones.

Pronto será una caverna
propia de alados negros,
telarañas pacientemente zurcidas.

No sé si un día pronuncien
pausado tu nombre,
una forma de perdón u olvido.

sábado, 1 de agosto de 2015

Nikola Madzirov (1973 )

Yo he visto sueños


Yo he visto sueños que nadie recuerda
y llantos en tumbas equivocadas.
He visto abrazos en un avión que cae
y calles de arterias todas abiertas.
Yo vi volcanes más dormidos aún
que raíces de un árbol genealógico,
y vi también a un niño que no teme la lluvia.
 Pero a mí no me vio nadie.
A mí nadie me vio.


("sólo una vez aquí en la tierra, 52 poetas del mundo", ed. valaparaíso, méxico, 2014, traducción yolanda castaño y marija petrovska)

viernes, 31 de julio de 2015

Jorge Cantú de la Garza (1937/1998 )

Ajuste provisional


Bueno, pues. Descolguemos los cuadros.
Este para ti, este para mí.
Saquemos de los anaqueles los libros
y, al repartirlos, discutamos un poco
por ese Pessoa, por aquel Cavafis
o por el san Juan de la Cruz, en piel,
que te regaló tu exmarido y el cual,
estoy seguro, nunca volverás a abrir.
Llévate la tele, la recámara
y la lavadora.
"Después vendré por la araucaria",
dirás como si yo no la hubiera elegido.

He pasado varias veces por este ajuste
y nunca he salido indemne.


("poemas en que yo estaba escondido", uanl, monterrey, méxico, 2008)

jueves, 30 de julio de 2015

Horacio Castillo (1934/2010 )

Salto


Primero es un vacío en el estómago,
enseguida una sensación de puro peso,
hasta sentir el tirón del correaje en los hombros
y la flor de seda que se abre encima de nosotros.

Entonces la respiración recupera su ritmo
y el mundo se ordena a nuestros ojos:
el campo roturado, las casas y los árboles,
el humo de la ciudad dispersándose hacia el río.

Hasta que la gravedad nos atrapa en su red
y nulas nuestras alas artificiales
caemos vertiginosamente contra la superficie

ávidos todavía de un aire que no es nuestro.


("los poetas no van al cielo")

miércoles, 29 de julio de 2015

Elsa Cross (1946 )

Bacantes

V

De pueblo en pueblo con las ropas manchadas,
los cabellos al viento,
comíamos, oh dioses, vuestro soma:
hongos llenos de tierra.
Estábamos bajo el volcán viendo la vida derruirse.
Peligro en todos los pasajes.
De estiércol hicimos hogueras
para quitarnos tanto frío de los huesos.
Oh vacas madres.
De estiércol nuestro lecho.
Temblaba la tierra.
Ese día los toros mataron hombres en la plaza.
Y desde lo alto
el fuego era el sol,
la oblación nuestros cuerpos,
la oración
esas chicharras a punto de morirse.
Y esas gotas a punto de caer sobre la tierra
yo las recibo.
Desde lo alto mirábamos el valle
y tú pedías fruta.
Los tajos en el monte, las grietas
hacían cantar el viento.
Ese día volvían las golondrinas
buscando su nido en lo alto del peñasco.
Vimos sus signos.


("espirales, poemas escogidos 1965-1999", unam. méxico, 2000)