martes, 17 de enero de 2017

Jotamario Arbeláez (1940 )

Proceso de un apretón de manos



Quien da la mano da lo mejor de sí



Señor mendigo reciba usted esta bella sentencia

La mano que se estrecha vale su peso en oro



La mano que se estrecha no oprimida por un guante

No oprimida por la estrechez de la boca del jarro

Donde antes hubo flores

No la mano atrapada en la puerta

Despachando dolor en los cinco sentidos

La mano lavada la mano sin pedantería

Con la que se levanta una hostia o se compra un helado



La mano derecha de la amistad es fuerte como la trompa de un elefante

Y se usa para bendecir a las gentes que oran

Se usa para levantar las valijas

Se usa para llevarse el pan a la boca

Se usa también a veces para quitarse el sombrero de la vida con un arma de fuego



La mano izquierda es una mano de pocos amigos

La mano izquierda es una mano llena de ostentación



Por eso la mano derecha no conoce la hora

Que está sonando en la mano contraria

Por eso la mano derecha es el lugar que ocupa tu mujer en la cama

Por eso la mano derecha es el amigo que anda colgado de tu hombro

Apretando fuertemente su pistola para defenderte



Manos que se estrechan no pesan nada

Escribió maravillosamente Paul Eluard doce años antes de mi nacimiento

Y yo estrecho la mano de Paul Eluard

Ahora podrida bajo los cementerios de París



Una mano agitada por el viento de la despedida

Una mano quemada al calor del afecto

Una mano acariciando unas piernas inválidas



Esas tres manos hacen de mí


El mejor de los hombres posibles.


("círculo de poesía")

lunes, 16 de enero de 2017

Amy Lowell (1874/1925 )

Con un mensajero


Una noche
cuando había luna clara
me senté
a escribir un poema
sobre los arces.
Pero el destello de luz de luna
sobre la tinta
me cegó
y solo pude escribir
lo que recordaba.
Por eso en la envoltura
de mi poema

he inscrito tu nombre.


("no me quites paz", s/c al traductor)

domingo, 15 de enero de 2017

Uriel Martínez (1950 )

cruzo la frontera...


cruzo la frontera del sueño
como quien abre puertas
a presagios

atravieso límites como quien
va por la vida en espera
de la noche

traspaso paredes como
quien ya no es más femenino
que tus labios, ojos, deseos

donde acaba la noche,
donde el amanecer es hielo
y quema, ahí.


[Inédito]

sábado, 14 de enero de 2017

Leonard Cohen (1934/2016 )

Canción


Casi me acuesto
sin recordar
las cuatro violetas blancas
que puse en el ojal
de tu suéter verde

y cómo te besé entonces
y tú me besaste
tímida como si

nunca hubiera sido tu amante.


("periódico de poesía", trad. lucrecia arcos alcaraz)

viernes, 13 de enero de 2017

Czeslaw Milosz (1911/2004 )

Río Wilia


El río, que viene de los bosques, gira aquí.
Es domingo, las campanas de las iglesias del pueblo repican.
Las nubes se acumulan, se dispersan, y de nuevo el cielo es azul.

A lo lejos, ellos, diminutos, corren a lo largo de la orilla.
Prueban el agua, se sumergen, el río los lleva.
En medio de la corriente sus cabezas, tres, cuatro, siete,
echan una carrera, sus voces se llaman, y retornan como eco.

Mi mano lo describe en tierra ajena.
Quién sabe por qué lo hace.
Quizá porque ocurrió tal y como lo recuerda.




("laura giordani", versión de sergio trigán)

jueves, 12 de enero de 2017

Wole Soyinka (1934 )

Viaje


Aunque llegué al final del viaje,
Jamás sentí que hubiera llegado.
Tomé la carretera
Que sube despacio la cuesta de las preguntas, y que me lleva
Incluso a descender a la tierra que conduce a casa. Yo sé
Que mi carne está limpiamente mordisqueada, perdida
Para el perturbado pez entre las vainas susurrantes-
Yo los dejé atrás en mi ruta

Y así también con el pan y el vino
Necesito la repartición de derrota y carestía
Yo los dejé atrás en mi ruta
Jamás sentí que hubiera llegado
Aunque amor y bienvenida me atrapan en casa
Los usurpadores pasan mi copa en cada
Banquete como en una última cena.


("no me quites paz", trad. rafael patiño)

miércoles, 11 de enero de 2017

César Cantoni (1951 )

Mi perro me habla


Mi perro me habla y yo lo escucho.
Es ordinario y callejero,
como los perros de Diógenes.
De ahí, tal vez, proceda su sabiduría.
No fue a la escuela,
no tuvo guías que lo guiaran
ni consejeros que lo aconsejaran.
Ergo, puede pensar libremente
(éste es su mérito más grande)
y, además, con alegría
(algo poco habitual en el que piensa).
En su filosofía, no cabe el platonismo;
tampoco hay margen para ídolos
ni mitos traídos de los pelos.
Como no recibió bendiciones,
nadie lo tiene en cuenta en el debate:
“No es más que un perro indigno”, aseguran,
y le arrojan un hueso con desprecio.
Sí, mi perro me habla y yo lo escucho.
A veces, yo también le hablo a mi perro,
pero, ¿qué puedo explicarle?
Él ve claramente el horizonte
donde mis ojos sólo ven la bruma
del discurrir civilizado.


("estación quilmes")