jueves, 18 de diciembre de 2014

José Watanabe (1945/2007 )

El anónimo


Desde la cornisa de la montaña
dejo caer suavemente una piedra hacia el precipicio,
una acción ociosa
de cualquiera que se detiene a descansar en este lugar.
Mientras la piedra cae libre y limpia en el aire
siento confusamente que la piedra no cae
sino que baja convocada por la tierra, llamada
por un poder invisible e inevitable.

Mi boca quiere nombrar ese poder, hace aspavientos, balbucea
y no pronuncia nada.
La revelación, el principio,
fue como un pez huidizo que afloró y volvió a sus abismos
y todavía es innombrable.

Yo me contento con haberlo entrevisto.
No tuve el lenguaje y esa falta no me desconsuela.
Algún día otro hombre, subido en esta montaña
o en otra,
dirá más, y con precisión.

Ese hombre, sin saberlo, estará cumpliendo conmigo.


(fuente: "life vest under your seat")

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Lêdo Ivo (1924/2012 )

Tres


"La nube y la fuente"

'No llores', dice la nube errante
a la fuente, 'Aprende a ser feliz'.
Y, como poeta, la fuente ríe
y llora de felicidad.


"La verdad de la noche"

En el vaso de agua
la dentadura postiza:
la risa en el acuario.


"Escondrijo"

La palabra-llave
siempre se esconde
detrás de la puerta.


(fuente: "Las imaginaciones/El soldado raso", Fondo Editrial Fundarte, Alcaldía de Caracas, traducción de José Carlos de Nóbrega.)

martes, 16 de diciembre de 2014

Kim Addonizio (1954 )

Oración


A veces, cuando estamos acostados después del amor,
te observo y veo el futuro de tu cuerpo
acostado bajo tierra; pongo el talón
de mi mano contra tu costilla y siento cuán leves
y lejanos son los latidos de tu corazón. Descanso
mi mejilla contra tu pezón izquierdo y escucho
las oleadas de sangre, veo tu vida siendo regada,
un agua delgada que es rociada desde una olla
hacia la hierba seca. Y quiero ser apretada
en lo hondo de la cama y ser cubierta,
de la forma en que una semilla es apretada en un hueco,
y la tierra apisonada después con una pala.
Quiero ser una semilla fallida, del tipo
que no crece, que no sabe que debe hacerlo.
Quiero acostarme aquí y no moverme, tan sin vida
como un animal sacrificado, su sangre
untada sobre una puerta, quiero que la muerte me lleve

si tiene que hacerlo, que te deje a ti, quiero que pase.


(fuente: "emma gunst", traducción: gustavo adolfo chávez)

lunes, 15 de diciembre de 2014

Manuel Bandeira (1866/1968 )

El bicho


Ayer vi un bicho
En el basurero del patio
Buscando comida entre los deshechos

Cuando encontraba algo
No examinaba ni olía:
Tragaba con voracidad

El bicho no era un perro,
no era un gato
No era un ratón.

El bicho, Dios mío, era un hombre


                                                              Río, 27-12-1947

(fuente: "Poesía nuestra", ed. Fondo Editorial Fundarte, Alcaldía de Caracas, 2014, traducción de Juan Manuel Inchauspe.)

domingo, 14 de diciembre de 2014

Uriel Martínez (1950 )

Feria del cerdo

a. Era tan cerdo que buscó la sábana santa para cubrir sus emisiones nocturnas.

b. Era tan cerdo que quiso viajar al planeta de El Principito para hacerle proposiciones indecorosas.

c. Era tan cerdo que en noches de luna llena imitaba los berridos del puerco para llamar a su alma gemela.

d. Era tan cerdo que buscó en internet el contacto con Esopo para que éste le escribiera una fábula sin moraleja.

e. Era tan cerdo que a menudo golpeaba el avispero antes de lamerse las heridas.

f. Era tan cerdo que siempre procuraba las heces fecales de místicos, vírgenes, locas e iluminadas.

g.
Era tan cerdo que a su primer puerquito le enseñó el camino a las narcofosas.

h.  La rabia no tiene fecha de caducidad; la hidrofobia de las perras, sí.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Juan Manuel Roca (1946 )

Testamento del pintor chino


Cuando el sobrio Emperador
Me conminó a borrar del cuadro una cascada,
-El chapoteo incesante espantaba su sueño-
Como buen cortesano obedecí y esfumé su torrente.
Sin embargo, oculté tras el dibujo de un cerezo
Una rana que croa
Y que el anciano Emperador confunde
Con su agitado corazón.
En un biombo de lino me pinté a mí mismo
Al momento de dibujar un caballo.
Una noche después espanté con el pincel al caballo,
Pues no soportaba sus relinchos.
Pronto borraré mi crepuscular figura del óleo,
-Emperador de mi cuerpo-
Y sabrán que es de la misma materia
La ausencia de un hombre o de un caballo.


(fuente: La hipótesis de nadie, Fondo Editorial Fundarte, Alcaldía de Caracas, Venezuela, 2012.)

viernes, 12 de diciembre de 2014

Eugenio Montejo poeta

Pavana para una dama egipcia


Yo sé que un día aquí sobre la tierra
no estaré nunca más. Habré partido
como los viejos árboles del bosque
cuando los llama el viento. Y esto que escribo
no me lo dicta apenas una idea
pues ya se ha hecho sangre de mis venas.
También sin meditar suelen los árboles
tener claro su fin. Como toda materia
guarda memoria de su nada póstuma.
No es preciso pensar para decirse
—cada quien a sí mismo— adiós por dentro.
Con ver las hojas en otoño basta;
con ver la tierra allá a lo lejos, roja,
flotando en el abismo, sin nosotros,
se aprende casi todo...
Yo sé que un día con tus egipcios ojos
me buscarás sin verme aquí en la tierra,
y no estaré ya más.
Y no es la mente quien me lo dice ahora,
sino tu cuerpo donde puedo leerlo;
aquí en tus brazos, tus senos, tu perfume,
porque lo eterno vive de lo efímero
como en nosotros el dios que nos custodia
con tanto enigma en su perfil de pájaro
y su vuelo que siempre está a la puerta.


(fuente: "muro de marcelo leites")