martes, 25 de noviembre de 2014

Joan Margarit (1938 )

No estaba lejos, no era difícil 


Ha llegado este tiempo
cuando ya no hace daño la vida que se pierde,
cuando ya la lujuria es tan sólo
una lámpara inútil,
y la envidia se pierde en el olvido.
Es un tiempo de pérdidas prudentes, necesarias,
y no es un tiempo de llegar
sino de irse. El amor, ahora,
por fin coincide con la inteligencia.
No estaba lejos,
no era difícil. Es un tiempo
que no me deja más que el horizonte
como medida de la  soledad.
Un tiempo de tristeza protectora.


(fuente: "otra iglesia es imposible",versión del propio autor)

lunes, 24 de noviembre de 2014

Eliseo Diego (1920/1994 )

Arqueología

Dirán entonces: aquí estuvo
la sala, y más allá,
donde encontramos los fragmentos
de levísimo barro, el sitio
del calor y la dicha.
Luego
vendrá una pausa, mientras
el viento alisa los hierbajos
inconsolables; pero
ni un soplo habrá que les evoque
la risa, el buenas tardes,
el adiós.


(fuente: "otra iglesia es imposible")

domingo, 23 de noviembre de 2014

Lao Tse

Evitar la fuerza



Cuando el hombre nace es suave y flexible.
Cuando muere se vuelve duro y rígido.
También las plantas y los árboles nacen tiernos
y delicados pero al morir quedan mustios y
secos.

Lo duro y lo rígido pertenecen al dominio de la muerte.
Lo suave y lo flexible pertenecen al dominio de la vida.
Por eso el ejército demasiado poderoso no puede
vencer y el árbol rígido es quebrado por el viento.

Lo fuerte y lo poderoso deben estar abajo,

y arriba lo débil y más tierno.


(fuente: "la biblioteca de marcelo leites", traductor: juan fernández oviedo) 

sábado, 22 de noviembre de 2014

Francisco Ruiz Udiel (1977/2011)

Nada


Nada es una palabra
inventada por Dios
para escupir su desprecio.
Yo soy la palabra de Dios.


(fuente: revista arquitrave en línea, no. 49, agosto 2010)

viernes, 21 de noviembre de 2014

José Watanabe (1947/2007 )

El pan


Perdonen que lo diga sin pudor,
pero mi madre y yo vivíamos en un pueblo
                  de hambrunas.
Las carencias
nos llevaban a todos a una especie de inocencia,
                     a un vivir
en el centro puro de nosotros mismos.
Así es cuando ya no queda nada, salvo
la postura orgullosa de mi madre
                 que dormía como saciada.

Cada cierto tiempo pasaban profetas
que repetían monsergas en nombre de un dios
                  prometedor, pero cruel.
Ninguno trajo lluvia sobre los campos yermos
         ni hizo el milagro de una simple lechuga.

Una tarde se asomó a nuestra puerta
un extranjero de mirada llameante, otro agorero,
pero no supimos quién ardía en él, si su dios
                           o su demonio.
Dijo llamarse Elías y tenía gran hambre como nosotros.
         Se quedó mirando a mi madre
que en la artesa mezclaba un puñado de harina Santa Rosa
      con una cucharada de manteca sin nombre.
Estoy haciendo un pan para mi hijo y yo. Lo comeremos
y después, con la dignidad de los pobres satisfechos,
nos moriremos de hambre, dijo mi madre
                               Reyes 17:12.


(fuente: "la biblioteca de marcelo leites")

jueves, 20 de noviembre de 2014

César Moro (1903/1956 )

El fuego y la poesía

III

Amo la rabia de perderte
Tu ausencia en el caballo de los días
Tu sombra y la idea de tu sombra
Que se recorta sobre un campo de agua
Tus ojos de cernícalo en las manos del tiempo
Que me deshace y te recrea
El tiempo que amanece dejándome más solo
Al salir de mi sueño que un animal antediluviano perdido en la sombra de los días
Como una bestia desdentada que persigue su presa
Como el milano sobre el cielo evolucionando con una precisión de relojería
Te veo en una selva fragorosa y yo cerniéndome sobre ti
Con una fatalidad de bomba de dinamita
Repartiéndome tus venas y bebiendo tu sangre
Luchando con el día lacerando el alba
Zafando el cuerpo de la muerte
Y al fin es mío el tiempo
Y la noche me alcanza
Y el sueño que me anula te devora
Y puedo asimilarte como un fruto maduro

Como una piedra sobre una isla que se hunde


(fuente: "la biblioteca de marcelo leites")

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Marcos Fabián Herrera (1984 )

Añoranza



En esta casa y en este patio
de insomnes mujeres
la vida es un vago recuerdo,
jirones de un tiempo ignorado.
La luz que atraviesa las hendiduras
alimenta fantasmas y revive el temor.


(fuente: arquitrave en línea, no.49, agosto 2010)